Pocas veces, desde que asumió Néstor en 2.003, me divertí tanto como esta semana, la cual incluso superó a aquella de "la soja es un yuyo" con su carita de tapón fecal, allá por 2.008. Ni siquiera sentí vergüenza ajena al verla hablar tanto, para decir tan poco. Porque dijo mucho. En su mentira, hizo demasiada confesión de parte.
Arrancó el lunes. En Jujuy, donde después de decir que a San Martín había que recordarlo el día del Cruce de los Andes (como si en el siglo XIX se hubiera podido ir a Chile en el día) terminó diciendo que estaban siendo testigos de inauguraciones de obras como nunca en la historia a lo ancho y largo del país. Porque hasta anoche teníamos al sereno apagando los cebos en cada esquina de
El derroche de sarasa continuó con la afirmación del desendeudamiento de
De este modo, dejó inaugurada la semana del derrape de las frases ridículas y el sincericidio inconsciente, tipo “Nadie o muy pocos, para ser más exactos, solo el 22 por ciento apostaron a que éramos capaces de hacer esas cosas.”
Las palabras emitidas el martes a las 18,30 en
El problema mayor de las palabras de
No lee los números del INDEC, pretende hacernos creer que leyó esa pila de papel. Boudou, pintadísimo.
Pero empezaron a pasar cosas sorprendentes. Al hablar de los inicios de Papel Prensa, dijo: Allí había un diseño que era interesante, bueno es reconocerlo, por más que no nos guste un gobierno de facto. ¿Cuál era el diseño, cómo era la participación en esa Papel Prensa que habían imaginado los gobiernos de facto de Onganía y Lanusse? Una participación del 26% que serían las acciones que controlarían el management de la empresa, otra participación del 25% para el Estado, un 20% para los diarios, para los usuarios del insumo, es decir los diarios del país, otra parte para cotizar en bolsa y otra parte para los proveedores y constructores de la planta.
Cuando mencionó que Graiver fue funcionario del Gobierno de Facto del militar antiperonista Lanusse y que el productor agropecuario Iannover era su testaferro, me empecé a cagar de risa, directamente. Era demasiado para mis oídos. Veía las de los militantes kirchneristas, esos que atacan la “construcción” de Perón que hizo el Tata Yofre, los que juran que daban la vida por Perón pero al mismo tiempo dicen que estaba gagá porque les duele. Y los veo aplaudiendo. Nunca podrían haberme hecho un favor tan grande para justificar en cuál vereda está parado cada uno. Vi un grupo de pelotudos defensores de DDHH, enemigos del capitalismo sionista, aplaudir y movilizarse para restituir una empresa a un banquero de la cole, con activos en bancos de Tel Aviv y Nueva York, que utilizaba de testaferro a un agrogarca y que fue funcionario de una Dictadura que atacaba al Peronismo.
Luego de explicar cómo hacer para dibujar firmas que no levanten sospechas en los negocios entre el Estado y empresas particulares, nombra a Isidoro Graiver como una víctima más de la presión del Gobierno Militar. Cuando al día siguiente,
Después, la Presi se cagó en Moreno y Paglieri diciendo que esas son las conclusiones a las que ella, como Presidenta y abogada, llega después de realizar los análisis de la documentación que acompañaba el informe. Mencionó la palabra abogado 12 veces a los largo del discurso y dijo que mandaba todo a
Hebe de Bonafini consolando a Guillermo Moreno.
Como es habitual en cualquier fiesta de cotillón, faltaba el carnaval Carioca. Ese momento llegó en el mismo discurso, al nombrar a Brian y su jabalina. Si. Brian es un chico de 16 años de familia muy humilde al que le dieron una beca de 2.500 pesos mensuales “que es poco, pero ayuda” según
Fin del acto, Moreno se puso a hacer figuritas de Papel Maché con las carpetas de Papel Prensa, no pasó nada y cada uno a su casa.
Palabras de
¡Me siento como en casa! Ahí estás no te había visto Caballo ahí, el del sindicato, qué tal cómo estás, un beso, del sindicato de los que manejan del SOMO; señores empresarios de Unidelta: che, quién es ese que está allá atrás que está gritando y hace hinchada, ven para adelante que te quiero conocer, te quiero llevar, parece un barrabrava allá atrás. Está bueno sí, desestructurarse un poco y festejar porque estás cosas hay que celebrarlas, hay que disfrutarlas. Y si. Les juro que no es joda. Fue la misma noche en la que se hizo la emocionada al recordar lo que le costó a la familia Fernández Campbell recuperarse de cuando le incendiaron un barco, cuando el Almirante Irizar en cualquier momento lo usan de carbón vegetal para algún asado.
Palabras de la Presidenta de la Nación en el acto de inauguración del Barrio “Bicentenario” del Plan de Viviendas. General Rodriguez, Provincia de Buenos Aires:
¡Yo no sabía que el Intendente era el profesor de informática de la escuela! ¿Qué tal era como profesor de informática? ¿Era bueno? A ver ¡Un aplauso para el profe!
Como dato relevante, esa misma tarde dijo que antes, para ganar una elección había que distribuir un poco de comida o un par de zapatillas y ahora están dándoles netbooks. Uno quiere encontrar ejemplos que justifiquen su teoría de evolución tecnológica, pero tampoco que sean tan brutales. Es una redefinición del clientelismo. Clientelismo 2.0
Viernes de una semana inolvidable.
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