lunes, 31 de enero de 2011

Agrokirchnerismo

Al analizar la última dictadura militar, siempre se habla de la lucha contra la subversión, la contraofensiva de los Montoneros, los desaparecidos, la represión ilegal y la Guerra de las Malvinas. Bueno, en realidad, sólo hablamos de desaparecidos. Más allá de eso, desde el punto de vista político, el mayor castigo que heredamos de la Dictadura fue la vuelta a este país agroexportador del cual no hemos salido. Si fue planificado o no, puede debatirse, pero que la destrucción sistemática de la industria fue un hecho, nadie lo puede negar. Y este Gobierno Teocrático, en el que adoramos a la Reina Madre del proyecto, esperando la redención de Dios Néstor, que dejó el mundo terrenal para guiarnos hacia el paraíso prebendista desde el más allá, no ha hecho precisamente muchas cosas para cambiar este paradigma. 

Que quede claro. La Industria Nacional, no existe. Basta un sencillo ejercicio. Miren a su alrededor y tomen al azar diversos objetos y fíjense su procedencia. Mientras nos comunicamos con celulares mexicanos, calzamos zapatos brasileños y utilizamos electrodomésticos chinos, hay quienes todavía creen en la Industria Nacional, sosteniéndonos en una industria tecnológica en la que sólo un imbécil puede suponer que la computadora que utiliza es de producción nacional, cuando sólo ensamblamos lo que nos mandan de afuera. En cambio, el grueso de nuestra producción, proviene del mismo lugar del que provenía en 1860: la producción agroganadera y la minería. 

Los que han tenido ideas desarrollistas en el país, han creado obras de infraestructura básicas para la reconversión de nuestro sistema económico. No es un mero acto de macho porteño decir que alguna vez tuvimos una industra competitiva seria, dado que, de hecho, la tuvimos. Se fue destruyendo poco a poco, y la que quedó, parece una fantochada que nos recuerda que alguna vez fuimos productores industriales de consumo. 

Sin embargo, dentro de todas las grandes paradojas que tiene el kirchnerismo, cruzados de las ideologías setentistas, no han movido un dedo para cambiar el centro productivo. Dentro de esa Política del Deseo, crearon ministerios, cargos y buenos sueldos supuestamente destinados a la industria, la tecnología y la producción, y la suerte económica del modelo depende de la cotización de la soja. En los ´70, pedían la reforma agraria y yanki go home. Hoy, la tarasca de la producción, pasa por la multinacional Cargill. 

Mientras tanto, nuestra Primera Mandataria se dedica a hablar de los números del boom del consumo, del turismo extranjero, de los argentinos con vacaciones menemistas y del superávit obtenido a fuerza de producción agropecuaria. Lindo chiste. No se con qué cara putean a Martínez de Hoz.


Durante los primeros meses de la crisis financiera internacional, Cristina dijo que el mundo se derrumbó como una burbuja, se la pasó dando cátedra a los grandes países del mundo sobre como gobernar, los trató de borders por no aplicar las prácticas económicas de la Argentina y aclaró una y mil veces que no necesitábamos Plan B, oviamente, porque nunca tuvimos siquiera un Plan A, a no ser que vivir de la soja que consumen los porcinos de China, sea un plan magistral. 

Hoy podría ir a darle clases a Mubarak sobre cómo sobrepasar una pequeña crisis desestabilizadora, como cuando fue en 2008 a celebrar acuerdos bilaterales en medio de una revuelta social en reclamo por la inflación y el costo de la canasta básica. Dada la relación bilateral que la une con un Presidente que haría sonrojar a Chávez, debería ir a darle una mano y ver si, de paso, se trae a la Argentina algo que haya quedado de Tutankamón  luego del saqueo al Museo, como le prometió el mandatario del otrora imperio. También podría darle una mano para recomponer la paz social, mandándole a Mamá Hebe para efectuar un juicio popular a los líderes de la oposición golpista luego de que el comandante D´Elía despejara la Plaza Liberación de molestos protestantes. 

Actualizando un poco, por acá está todo solucionado. En Europa ponen precio máximos a los alimentos, lo que afecta -obviamente- a este país agroexportador. Curiosidades de la vida, el Gobierno de la 9 milímetros de Guillermo Moreno, no tiene autoridad moral para siquiera levantar la voz en contra de esa medida. Pero a Boudou le resbala. Todavía quedan cajas por reventar, algo va a pintar. 

Ricardito Alfonsín, luego de decir que tiene mucha bondad y carácter como Jesucristo, criticó a Scioli por la guita de los contribuyentes que gasta en campaña. Y tiene razón. Lo que uno no entiende es de dónde cree Ricardito que saca el Gobierno Nacional la plata para financiar las obras que consigue con su línea directa.  

En el PRO aún no saben si Mauricio se presenta para Presidente, para Jefe de Gobierno o para imitador de Freddy Mercuy, pero se reaviva la puja entre Michetti y Rodríguez Larreta, que entre los dos juntan tanto carisma como Filmus conduciendo los MTV Music Awards. 

Filmus, por su parte, se queja de que la Presidente de la Nación no quiere apoyar su candidatura para Jefe de Gobierno. No entiende por qué, si sólo le echó la culpa a Cristina por perder frente a Macri, se negó a presentarse en las elecciones de 2009 y negoció con la oposición para tirar atrás la Ley de Glaciares. 

Aníbal Fernández la está pasando fulero. Ahora le clausuraron la puerta que comunicaba su despacho con el de Cristina. En cualquier momento, lo encontraremos en calzones y musculosa afeitándose en algún baño de la Rosada. No vaya a ser cosa que se ausente 5 minutos y se encuentre a Verbitzky dirigiendo la mudanza. 

A Scioli se lo sacan de encima poniéndolo a Sabatella para Gobernador con colectora apoyando a Cristina para la reelección y de ese modo van preparando el terreno para un 2015 bien socialista. Todo muy lindo, pero tendrían que tener en cuenta que si quieren cortar boleta, la última vez no les salió muy bien que digamos. Así y todo, no tienen en cuenta un pequeñito detalle: Si Cristina se presenta.



Lunes. Hay Happy Hour de boludos y nos vieron cara de bartenders.

jueves, 27 de enero de 2011

Con Los Guantes Puestos

Los médicos hicieron lo que pudieron,
pero el calor hizo estragos.
Para que vean que la Presi se pone en la piel del pueblo, ella también sufre el calor. Es una persona empática. Miles de trabajadores que padecieron los 43 grados de térmica en trenes abarrotados, dirigiéndose luego en bicicleta a sus labores, sintieron pena por Cristina, que no viajará en tren, pero sabe lo que se sufre el sol en esos 20 metros que hay entre helipuerto y la entrada lateral a Balcarce 50. Se nos desmayó y nosotros cagándonos de risa. Estaremos en cualquiera, pero los pibes de La Cámpora no se quedan atrás. A nadie se le ocurrió hacer una vaquita y comprar un aire acondicionado para el despacho presidencial, o al menos un ventilador de techo. No, nuestra sacrificada mandataria se las tuvo que rebuscar con dos granaderos abanicándola y Alicia Kirchner llevándole una palangana de agua fría para remojar las patas. 

Estando Milagro Sala de vacaciones en el Conrad de Punta del Este, la Ministro de Desarrollo Social -si, hay un ministerio que se llama así, aunque no lo crean- no tuvo muchas ideas para levantarle el ánimo a su cuñada, así que le armó una juntada con mujeres de peso, que representan el ideal del rol femenino en la sociedad: 8 campeonas internacionales de boxeo que le regalaron un par de guantes rococó. La Tigresa Acuña -Concejal del Frente para la Victoria de 3 de Febrero- se puso de sparring y la Presi tiró un par de guantes ante la vista atónita de todo el mundo, para luego afirmar que "lo único que puede noquear a la Presidenta es un golpe de calor". 

Machonas posan para la foto junto a la Tigresa Acuña.
Por suerte, fue sólo el aperitivo, ya que se vino el Acto por el Lanzamiento de la Última Etapa del Programa Trabajo Registrado Digital, Control en Tiempo Real. Con frases INADI friendly, arrancó diciendo que no se le debe llamar trabajo en negro, porque sonaba discriminatorio, mejor llamarlo trabajo ilegal. Continuó con que el modelo es una criatura a la que se le fue el padre, pero le queda la madre (sic) y que el consumo interanual ha crecido un 34% idénticamente dos años consecutivos, a pesar de los agoreros que hablan de inflación. Finalmente, felicitó "al señor de los pollos" por cerrar un contratito para vender carne de plumíferos en Turquía y terminó pidiendo que nos quedemos tranquilos, que aunque le hayan regalado un par de guantes rosas, no pensaba boxear a nadie, mientras a Guillermo Moreno se le caía un orgasmo en ese mismo momento. 

Dado que a la Presi se le escapó explicar por qué el Estado es uno de los principales empleadores en negro, he llegado a la conclusión que la principal política de estado de este gobierno es el deseo. Pero no el deseo real, ese que tiene uno cuando sueña con comprarse un auto nuevo y trabaja para ello. Es más bien la situación de un pibe de tercer año del secundario, que se llevo 14 materias a Marzo y tiene el deseo de aprobarlas sin tocar un puto libro. Por eso, al corriente año lo han declarado como el del "Trabajo Decente y de la Salud, de Seguridad y de los Derechos de los Trabajadores." Es algo así como que en Venezuela declaren a 2011 como el año de la Propiedad Privada, o en Cuba el año de los Derechos Civiles.

Panadero le hace el juego a la derecha y omite borrar
el precio del alimento antes de clausurar su local
Mientras tanto, en el Frente para la Victoria acusaron recibo del costo de poner como candidato justicialista por la Ciudad a un banquero marxista como Heller. Por eso, este año decidieron apostar fuerte y van por un neoliberal de derecha. Si esta no funciona, para la próxima probaran captar el voto porteño con algún traba de los bosques de Palermo. 

En cuanto a Boudou, ya se metió de pleno en la campaña porteña, encontrando la excusa perfecta para disimular su vagancia en el Ministerio de Economía. No le hablen más de la suba de precios, él está para otras cosas, como desafiar a las leyes de la bioquímica prometiendo la limpieza del Riachuelo para el 2012 -debe ser el examen de ingreso a la UCeDe- y anunciar la construcción de 17 mil viviendas para la cuenca Matanza-Riachuelo que no se sabe bien dónde las van a meter, con todas las que están paradas desde 2005. 

Un desubicado le preguntó por la inflación, y el Ministro dijo que el Gobierno no aumenta los precios, lo hacen los empresarios. Con ese mismo criterio, las políticas de estado no generan pobres. Son los propios pobres que se reproducen como gremlins en una pileta. Se defendió en que existe una dispersión de precios, por lo que hay que caminar, ya que en el Mercado Central, las cosas no aumentan. Un fenómeno. Si quieren pagar menos por el litro de nafta, acerquensé a Comodoro Rivadavia. En cualquier momento nos manda a pisar uvas a Mendoza.




SOLICITADA:

Manifestamos por este medio nuestro repudio a la decisión del compañero Barak Obama de visitar Brasil y de ahí hacer salto con garrocha hasta Chile sin pasar por la Casa Rosada. No nos merecemos esto. Los que nos tenemos que aguantar el humor de la tilinga hablando del peronismo del negro, somos nosotros, no los yankis. Esto es lo que nos pasa por tener tanta fe ciega. Pensamos que Obama era un peronista de la primera hora, pero resultó ser un facho que, seguro, tiene lazos con la burocracia sindical. Si no quiere venir, que no venga. Él se pierde el paraíso kirchnerista, nosotros no. En definitiva, ya tenemos nuestros negros.






Jueves. Tenemos un Gobierno fanático de Serrat. Golpe a golpe, verso a verso. 

lunes, 24 de enero de 2011

La Aristocracia Populista

En los tiempos del GPS, el kirchnerismo se guía chupándose el dedo y viendo para dónde sopla el viento. Es normal que sus adeptos, no sean mucho más avispados para estas cuestiones. Es eso, o les duele ver la realidad. Y ya no me refiero a la realidad palpable, la de la calle. Sino a la realidad de que defienden lo que tanto odiaron -en algunos casos- o que defienden lo que empezaron a odiar hace un par de años, cuando comenzaron a sentirse "representados" por el gobierno Nac&Pop. 

A los únicos que les importa Clarín, pareciera ser que es a ellos. Es como si hubiera un complejo de culpa atroz por querer limpiar un pasado en el que crecieron leyendo un diario sin preguntarse quién corno lo dirigía. Hoy hacen lo mismo, pero desde otra vereda. Leen un diario oficialista, sin preguntarse cuáles son los intereses que se esconden tras otros empresarios de multimedios. Como loros barranqueros, acusan a los monopolios mediáticos. Me río cada vez que escucho monopolio en plural. Me le cago de risa preguntándoles por Canal 7, Canal 9, Encuentro, INCAA TV, Paka Paka, El Argentino, Página/12, Tiempo Argentino, Revista 23, Newsweek y el festival de señales de radio afines. Los que hoy tildan a Lanata de ex progre por cuestionar la corrupción, son los mismos que decían que el gordo era un inconformista en los ´90. Y mientras Caparrós es acusado de hacerle el juego a la derecha, en cualquier momento, Caloi es procesado por cómplice de la dictadura y Clemente pasa a estar prohibido por ser panfletario de Videla. De la fusión entre Cablevisión y Multicanal, no se habla. De las cenas en Olivos con Magnetto, tampoco. 

Es un sistema perverso en el que cual, los que militan o tienen una participación activa en la política desde hace añares, tienen que venir a rendir examen delante de personas que hasta hace un par de años creían que estaban combatiendo el sitio de Leningrado en una asamblea barrial, en el mejor de los casos. Todos los que se emocionaron por la Cacerola de Teflón de Ignacio Copani, cagándose de risa de quienes protestaban contra el gobierno, se olvidaron que, en 2001, ellos también estaban allí, gritando "que se vayan todos". Son los mismos que criticaban la actitud de sus compatriotas que durante la década del ´90 "gastaban la plata afuera", pero ahora se mueren por darse unas vacaciones bien menemistas en Brasil.

Wikileaks desmiente haber tomado a esta
imagen como base para sus sospechas
sobre la salud mental de la Presi
Pero dentro de la desmemoria sintomática, lindante con la idiotez, por momentos se sienten parte de una elite. Como buenos clasistas, no se consideran de la misma clase media que los vio crecer. La clase media es golpista. A los pobres hay que tenerles lástima y frente a los ricos, hay que putear si son liberales o callar si hacen negociados con el Gobierno. Ellos, en cambio, son la nueva aristocracia. Los elegidos, los iluminados. 

Para ellos, hay que combatir la concentración empresarial. Patria sí, colonia no. Que la facturación de Cargill sea casi similar al presupuesto nacional, no importa. Que en la misma página de la empresa se aclare que el 90% de la producción se coloca afuera, tampoco. Lo que vale es putear al campo por desabastecer la mesa de los argentinos. Cargill seguro que saca el trigo de las rocas. A naides le importa. 

Lo interesante de todo esto es quienes están tras el operativo clamor para que la Presi se cope y se mande por la reelección. Inútiles Todo Servicio como Timerman, Boudou o Kunkel, que han quemado los pocos cartuchos que tenían para sobrevivir al kirchnerismo haciendo mierda a todos los que les han dado de comer. Pareciera mentira que el futuro laboral de un político dependa de una mocosa de 19 años. Tanto cagazo tienen a que una chica que hasta hace dos años estaba en el La Salle -¡qué horror! ¡Vade retro, chupacirios clasistas!- sea un factor de peso en las decisiones de quién les da laburo, que decidieron tentarla con lo único que le importa: recorrer el mundo y codearse con gente de la high society, aunque se traten de países incapaces de respetar un tratado internacional sobre Derechos Humanos. 

Si eso no funciona, siempre les queda la que mejor les sale: hacer cola para besarle la mano al que tenga posibilidades de ocupar el trono de Balcarce 50.




Lunes. Un año más.

jueves, 20 de enero de 2011

Problemas Menores

En épocas judiciales, me tocó atender a un muchacho que tenía, por entonces, 16 años y había caído preso por homicidio. Su padre, veterano de la Guerra de las Malvinas, estaba postrado en una silla de ruedas y cagado de hambre. Su madre, único soporte económico de la familia, era médica en una clínica privada. El pibe, el mejor promedio de su clase y una conducta ejemplar. Su detención sorprendió a toda la comunidad educativa y a sus vecinos. Indagándolo en presencia de su madre, me contó que se había cansado de las bromas de sus compañeros de colegio respecto de su padre y su condición. Me refirió con lágrimas en los ojos que, para él, su padre era un héroe y que moría de la bronca que sentía al ver que la sociedad le daba la espalda y sus compañeros no solo no lo respetaban, sino que lo basureaban. Años guantando esta situación hasta que un día tomó la pistola de su padre y mató al "líder" de sus compañeros. 

Días después, recibo los informes periciales del muchacho. No tenía ninguna patología y su personalidad era sumamente pacífica. Respecto del crímen, el pibe no sentía arrepentimiento más allá del momento que estaba haciendo pasar a su familia y que sólo por eso, no lo volvería a hacer. La ley fue dura con él. Permaneció recluido en un instituto para menores hasta cumplir los 18 años, momento en el que fue condenado. 

Este caso quedó grabado en mi memoria por un hecho específico: el chico no fue liberado, a pesar de tener una familia conformada, ser de una excelente educación y tener una personalidad sociable. Precisamente, fueron estos factores lo que llevaron a considerar que era plenamente consciente de lo que hizo y que debía cumplir una condena. Si aplico este mismo criterio para los pibes que he visto caer detenidos por salir de caño, con un prontuario que haría pasar vergüenza al gordo Valor y que, con 3 pibes encima, todavía no habían cumplido los 17 años, me sobran los dedos de una mano para contar cuántos fueron condenados y no liberados. 

Nadie nos puede culpar por no evolucionar como personas, cada uno tiene sus propios parámetros morales y éticos. Pero la dirigencia tiene el deber del pragmatismo, cosa que no pasa. Mientras la viuda espera encontrar la lámpara de Aladino en las arenas arábigas, un iluminado del Gobierno sugiere que sería una buena idea -por ahí, si pinta y no hay nada mejor que hacer- ver qué onda con esto de modificar la legislación penal respecto de los menores de edad. Para que esto ocurriera, tuvo que haber un nuevo homicidio cometido por un mocoso de 15 años, que tiene edad para decidir sobre la vida o la muerte de un laburante, pero no para hacerse cargo de la responsabilidad que conlleva. Que tiene edad para coger, pero no para pagar por un delito. Que tiene edad para zarparse en faso y chupi, pero no para acatar las normas de una sociedad.

Si bien este problemita viene arrastrado desde hace bastante tiempo, esta gestión que ya lleva unos ocho años cree que sería una buena idea para demostrar su majestuosidad compasiva, darnos una solución para el problema de los pibes chorros. Ocho años para avivarse y recién ahora se les ocurre ver qué hacen con esa masa de millones de futuros electores a la deriva. 

Más allá de que a esa edad todavía no merecen mucha atención, dado que no votan y a sus padres les chupa un huevo su futuro -clara excepción, cuando caen detenidos, momento en el que aparecen las señoras en las mesas de entradas a tratar de hijos de puta a los pobres meritorios que cometieron el pecado de laburar por una vaquita- el político en general no mira hacia ese sector de la sociedad. No le importa. El problema aparece cuando el otro sector, el que vota, se siente afectado por esa sensación de homicidio. 

Ante este panorama, los iluminados pseudoprogres que nos gobiernan, sostiene que es momento de un debate sobre la reinserción de los menores de 18 años, que deben ser tratados de distinta forma que los adultos, que deben contar con un régimen especial que priorice su edad y demás etcéteras. Y se dicen abogados. El régimen penal del menor, existe y precisamente con todas esas disposiciones. Y fracasó. Fue concebido para un país sin marginalidad. Aunque mis amigos asistentes sociales me puteen, no puedo más que estar en contra de las metodologías coercitivas de hoy en día. Tratar a un delincuente como nene con problemas, es tratarlo de imbécil. Hoy en día, Robledo Puch sería un pibe con problemas al que la sociedad tiene que pedirle disculpas por no haberle prestado atención y Cayetano Santos Godino sería enviado a una granja de rehabilitación mientras algún utópico nos trata de insensibles por no sentir lástima de él.

Fracasamos. Si un pibe te arruina la vida a corchazos y tenemos que pedirle disculpas, fracasamos como sociedad. Si la forma de reinsertarlo, no incluye hacerle saber qué es lo que pasa cuando no se cumple con las normas de una vida en sociedad, con respeto al derecho del otro, no hay reinserción posible. Lamentablemente, ante el fracaso, uno tiende al egoísmo. No es una cuestión de vanidad, es un mecanismo de defensa, un instinto de supervivencia. Nadie está dispuesto a seguir experimentando cuando está en juego la vida de nuestros seres queridos. Que no nos hagan creer ese verso. Nosotros no tenemos la culpa de la delincuencia. Vos no tenés la culpa de que un mocoso teniendo todo gratis, quiera lo que vos tenés, pero sin tener que laburar para ello. Yo no tengo la culpa de que al pibe de la villa más cercana se le complicó la infancia porque su padre era alcohólico y lo fajaba. El tipo que mataron en Tolosa delante de su hijo de 11 años, no tenía la culpa de que un pendejo de 15 años andara dado vuelta de falopa. 

Vivimos en una sociedad que se rige por un sistema de gobierno democrático y representativo. Que no te engrupan. Si alguien tiene que ser responsable por todo este desastre, que no te quepa ninguna duda que son esos mismos que andan en autos blindados, con custodia policial y sin pisar la calle, pero con la capacidad moral suficiente para tratarte de facho por pedir que metan en cana al que te mató un pariente. Son ellos los que tienen que explicar y hacerse cargo. Porque para ellos, vivimos en un país con el crecimiento económico más grande de la historia de la humanidad, casi sin problemas de trabajo, con una educación mejor que nunca y la mejor distribución de la riqueza de los últimos 35 años, pero siguen sosteniendo que la delincuencia se soluciona con trabajo, educación y mejores oportunidades. 

Jueves. He dicho. 

martes, 18 de enero de 2011

La Peor de las Cegueras

Tetamanía
Luego de leer el discurso de la Presidente ante las autoridades de Kuwait, me di cuenta que ni vale la pena hacer chistes al respecto. No tiene sentido dado que fue una nueva presentación de la función "Discurso del Bicentenario", ese que está comprendido por un 50% de banalidades repetidas como loro barranquero desde 2007 y la emotividad de la farsa que se sumó durante el 2010 con latiguillos que hablan del crecimiento sostenido más importante de la historia desde la desaparición de los Atlantes, números que a nadie le importan porque provienen de una economía digitada, y palabras que hablan de políticas laborales a un país que se quedó en la monarquía arábiga, en el que metieron en cana al principal activista en materia de defensa de derechos humanos, en el que no te dan la ciudadanía ni aunque seas nacido en el país y que se encuentra entre los países con peor calificación en materia de Trata de Personas. 

La Presi prefirió no hablar de estos temas, que son engorrosos cuando se trata de un país con mucha plata, esas cosas quedan para opinar de Honduras o Ecuador. Se le dio, en cambio, por demostrarles que ella tiene la receta para pasar a jugar en primera. No fue a vender el país, fue a venderse ella. Y lo bien que hizo, porque del país no puede hablar, dado que hace tiempo que no sabe en qué anda. Encerrada en Olivos, en la Casa Rosada o en El Calafate y rodeada de un séquito de obsecuentes incapaces de parar la olla sin mamar de la teta del Estado, ve lo que le muestran, que en el caso de una señora de su edad y capacidad intelectual, significa que ve lo que quiere ver. 

Marcó del Pont graficando cuál es la metodología de recaudación
Basta con elegir al azar un balcón de la Casa Rosada para asomarse y ver que pasa en 100 metros a la redonda. Gente durmiendo en la calle, campamentos en las galerías de Avenida Alem o Paseo Colón, veteranos de guerra durmiendo en la Plaza de Mayo hace años y chicos caminando descalzos con 30 o 3 grados de temperatura, se desenvuelven en un paisaje de edificios históricos, con siglos de historia, destruídos durante al año del bicentenario por protestas sociales. Fantasmas que caminan entre yuppies y empleados que atestan las calles del centro porteño en plena temporada de vacaciones estivales, contradiciendo las carpetas que Boudou y Randazzo le acercan.

Prefiero creer que no ven la realidad, y no que es consciente y le importa menos que la sexualidad de Ricardo Fort. Prefiero mil veces suponer que Boudou tiene una patología que le impide ver lo que pasa a su alrededor y no que cuando dice que se puede votar a Cristina porque la economía funciona muy bien para gran parte de la sociedad, está hablando en serio. Prefiero que me digan que en la Casa Rosada existe una cepa de un virus que contagia la mitomanía patológica y que todo el que pase por allí empieza a repetir como un oligofrénico con sobredosis de cafeína que Néstor descolgó el cuadro de Videla y eso es un buen mérito para votar a Cristina. Prefiero toda la vida que me digan que la horda de arribistas del último trienio que se dan el mote de "periodistas" son imbéciles, antes que me afirmen que por plata dicen que en la Argentina está todo mejor que en toda la historia.

Y prefiero todas estas cosas, porque me cuesta suponer que vivimos gobernados, informados y administrados por hijos de puta que se ríen de todos lo que la están pasando mal, los que tienen a sus hijos tan desnutridos que se les despega el pellejo, los que no tienen cómo escuchar a la Presidente hablando del boom de consumo y el turismo, como también se ríen a carcajadas de la clase media que deposita 6 meses de salarios para mantenerlos gorditos, rozagantes y con vacaciones menemistas, así vuelven con todas las energías bien cargadas para seguir acusándonos de ser tan poco patriotas que pretendemos vivir tranquilos y en paz con nuestros vecinos y nosotros mismos, sin que nadie nos trate de egoístas por querer disfrutar del producto de nuestro esfuerzo.



Martes. Anteojeras para Todos. 

viernes, 14 de enero de 2011

Ya No Hay Códigos

La muchachada Nac&Pop anda medio despistada. Todavía no habían digerido el sapo de tener a Julio Grondona como socio del Gobierno, que al ratito ya les enchufaban el préstamo de plata de los jubilados para financiarle un auto a la General Motors Company. A esta altura del partido, mientras siguen buscando un Uvasal para bajar el pago de la deuda contraída por el último Gobierno de Facto con el Club de París, no es para tanto que los elogios a la política de Cristina vengan del Presidente de la Coca-Cola. Un ratito antes, los militantes que dan la vida por la Patria Contratista le pedían a Cris la reelección mientras cantaban "Cristina corazón, acá tenés los pibes para la liberación". 

Todo bien con la cara empastillada, pero ¿qué carajo hace el logo de
twitter en una remera de Presidencia?
Arman discursos kilométricos y bajan línea a sus programas propagandísticos para defenestrar a las corporaciones, pero se les cae un orgasmo cuando una multinacional de capitales norteamericanos festeja las políticas económicas. Con un panorama así, no es de extrañar que vean en una mina como Cristina el ideal a seguir. Una mujer que habla de las maravillas de la producción nacional, pero se mueve en auto importado, se viste en París y manda a sus hijos a estudiar al exterior.

Sin embargo, siempre se la rebuscarán para encontrar algún justificativo a lo que los demás padecen, pero ellos no. La mentada Sensación de Inseguridad, ayer le mojó la oreja al Gobierno de un modo muy simpático. Dos motochorros se llevaron 360 lucas destinados al viaje de Cristina por el norte de África y Medio Oriente. Charlando con algunos conocidos oficialistas -si, todavía me quedan algunos- me dijeron que seguro que estaba todo armado para pegarle al Gobierno. Obviamente que estaba armado. Un tipo dentro de un banco marcó a otro que sacó 360 lucas. Lo mismo que padecen cientos de personas al año. 

Lo que nadie explica es qué carajo hacía un tipo en la calle con 360 lucas. Tampoco explican por qué mierda un viaje en el que la Presidente pasará unos días de descanso con Flor Key en Egipto, lo tenemos que pagar entre todos. Espero que por lo menos consiga traerse a Tutankamón de una vez por todas.

Tenemos que convenir que los medios locales y del mundo exageraron con el tema del robo. No fue para tanto. Hace años que a Cristina le vienen robando y nadie dice nada. Un robo en la calle es una manchita más al lado de las encuestas de Artemio dando ganador a Néstor en 2009. No vamos a comparar 360 luquitas con lo que la que se llevan 678 y Duro de Domar por provocar vergüenza ajena. No podemos ser tan cínicos de descubrir las faltas a la bondad de la Presidente recién ahora. No nos olvidemos nunca que también fue estafada en su buena fe cuando le sugirieron que Timerman era un buen cuadro para la Cancillería. Sin ir más lejos, hace poco desaparecieron 570 millones de pesos destinados para la ampliación de la fábrica de billetes de la Casa de la Moneda y nadie dice nada. 


Panorama:

Mientras Aníbal Fernández se hace odiar cada día más dentro del Gobierno Nacional, en la Casa Rosada ya no saben qué hacer para mostrarle la puerta de salida. A Randazzo, que ya le tramitó el DNI a los dos lobos marinos de cemento de la Bristol, también le están pidiendo pista. Boudou sigue rompiendo oídos con su campaña para ser Jefe de Gobierno, cagándole la ilusión a Tomada. Mientras tanto, Filmus hace lo que puede y nos vuelve a llenar la Ciudad con su cara, con una mano del empapelador Albistur. Defintivamente, Cristina se aleja cada vez más de los pocos peronistas que le quedaban en el Gobierno.

Los radicales volvieron con todo a recordarnos viejos momentos. Cobos ningunea a Sanz, Sanz pide internas con Alfonsín y Ricardito dice que los dos pueden turnarse para mamársela. Mientras tanto, Macri intenta convencer a un Midachi para que sea candidato en Santa Fe y tiene a sus colaboradores cortando clavos con el culo sin decidirse si se va a largar por la Presidencia, por la Jefatura de Gobierno, por la Presidencia de Boca o por la gerencia de los areneros de verano. Daniel Scioli, que está peleado con su hermano Pepe, dice que respalda a la Presidente mientras se pone la corbata como banda presidencial para ver que tal le queda. De Narváez dice que Scioli tiene que ser candidato a Presidente, mientras apoya a Pepe para la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. 

Y recién termina la primera quincena del primer mes del año.



Viernes. Le robaron a la Presidente. Ya no hay códigos, muchachos.

martes, 11 de enero de 2011

El Camino Más Corto

El Gobierno Nacional ama a los pobres. Tanto los quiere que los mantiene así como están, casi sin cambios más allá de algunos derechos sociales reivindicados por el Kirchnerismo, como el Derecho a la Intrusión, a la monedita para los pañales descartables y a que la ciudadanía productiva te mantenga los 15 pibes. Sin embargo, otros beneficios no son tan bien recibidos por la población. Las pastillas anticonceptivas y los preservativos gratis, no garpan tanto entre la muchachada. 

La comodidad lleva a algunos a suponer que la legalización del aborto es una salida. Para el debate, no alcanza con pedir educación para prevenir, porque enseguida nos responderán del mejor modo que saben hacer: con clichés. Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir. Sin embargo, de este sencillo latiguillo se desprenden diversos síntomas de la actualidad. Si al colegio fueran todos, la educación sexual daría efecto. Si las pastillas anticonceptivas se entregaran como corresponde, la prevención sería factible. Pero la educación no cumple su propósito y en esto ya ni siquiera influye la deserción escolar.

Ante este panorama, el aborto legal es el camino más corto. La idea de que solucionaría las muertes de madres abortivas, puede ser aceptada. Lo que nunca podrá aceptarse es que miles de personas pretendan que el Estado les garpe la limpieza del humo. Apuntarle a la pobreza, es chingarle. Hoy por hoy, la maternidad para la mujeres de clase humilde, no resulta un problema. No lo es. Es la única proyección que hacen de la vida. La maternidad, es lo único que pueden hacer que las iguala con el resto de los mortales. Tener un hijo, no cuesta dinero. Mantenerlo es otro tema, pero para eso ya habrá otras personas que se encarguen. 

Ahora, el problema sería proyectar esta realidad a 20 años. Hoy por hoy, el mentado modelo se sustenta tan sólo en la exportación de la soja y en lo que aporten en concepto de impuestos los laburantes en blanco. Lo que nadie tiene en cuenta es que esas mismas franjas productivas, están en una etapa de contracción demográfica. Cada vez es más normal encontrar a familias con un sólo hijo, o dos, como mucho. La maternidad, además, se encuentra ampliamente postergada en las familias productivas, más si se las compara con las humildes. Pasándolo en limpio: a la edad en que la mayoría de las mujeres de clase media para arriba son madres, las de clase baja ya son abuelas y han traído un promedio de vástagos suficiente como para armar un partidito de fútbol 5 entre sus descendientes. 

A cada progre que viene a hablarme de las reformas institucionales para la apertura mental de las personas, le recomendaría que salgan de su nube de pedos y salgan a caminar la calle. Un ejercicio sencillo es tomarse un tren al conurbano de madrugada o acercarse a un edificio de Tribunales. Cuando un pibe de 17 años con tres pibes presenta a la madre del tercero como "mi señora", no lo hace de ignorante. Es su sueño. Inconscientemente, todavía tiene latente la necesidad de una familia bien constituída. Ante la realidad que le ha tocado vivir, lo único cercano a esa ilusión, es ser padre. La relación sexo sin profilaxis-embarazo, la tienen clarísima y no les importa. Es lo único que los afirma como personas vivas. 

El falso Estado de Bienestar que han querido imponer en los últimos años, no ha fracasado, porque nunca existió. El asistencialismo desde el Estado, siempre tiene que ser la última opción, cuando todo lo demás ha fracasado. Ocho años de gestión y el asistencialismo no ha cesado. Algo falla. 

Cuesta imaginarse un futuro productivo con generaciones creciendo en la marginalidad, que nunca han visto laburar a sus padres, en lo que el pañal descartable es un derecho a reclamar y donde lo que no está cuidado, es de todos. Cuesta imaginarse cómo se repartirá la torta equitativamente en un futuro, si los que producen y tienen capacidad de producir, son cada vez menos y los que necesitan de esa producción para vivir subsidiados son cada vez más. Cuesta imaginarse cuántos estarán preparados para ocupar los lugares necesarios para la producción, para la industria, para la administración, para el laburo en sí. 

En realidad, no cuesta nada imaginarse qué pasará si no se cambia el rumbo. Pero es preferible hablar de potenciales. 



Martes. Esta realidad es triste. Pero tiene remedio.

viernes, 7 de enero de 2011

Cómodos

El hombre es un ser de costumbres y pocas veces se aguanta un cambio. Cuesta tomar la decisión para modificar un factor de nuestras vidas, pero mucho más cuesta aceptar cuando algo se modifica por voluntad de otro. Si encima repercute en nuestra escala de valores, el rechazo es aún más fuerte. 

Sin ir más lejos, voy a tomar al azar algunas noticias del día de ayer. La primera de ellas, nos reza que el Jefe de Gabinete de la Nación dijo que aquellos que lo quieren ver fuera del Gobierno le chupan los dos huevos. Más allá de que Julio Piumato sienta algo de envidia, la cosa no pasó de allí. Y es que es habitual escuchar de boca de Aníbal Fernández alguna que otra anibalada. De hecho, a mi me resulta más simpático hablando así y no cuando pretende hablar en serio, cosa que siempre sucede en situaciones que generan un poco de nervio.  

En el policlínico Santamarina, del Partido de Esteban Echeverría (no más de 20 kilómetros del centro porteño) tuvieron que practicar una cesárea iluminados por velas. Cuatro años de gestión de Fernando Gray hicieron mierda un municipio que mal que bien, funcionaba. El actual intendente fue funcionario de Alicia Kirchner y desde allí destrozó a quién estaba en el cargo desde hacía 16 años -Groppi- por haber ocupado la Intendencia también durante la dictadura, sin tener en cuenta que en democracia también fue votado varias veces. Lo cierto es que el hospital está en la misma condición que el resto del partido: se cae a pedazos. Invadido por ratas y cucarachas, nos recuerda que lo único bueno que tuvo la gestión de Gray, fueron obras financiadas por la Nación.

Si a nadie le importó, es porque estamos acostumbrados. Nada más sencillo que eso. 

También nos enteramos que a la frondoza deuda que ya tenemos con Venezuela -si, Venezuela es nuestro principal acreedor- le sumamos unos 1.300 millones de dólares por la garcha inservible y altamente contaminante del Fuel Oil que nos enviaron todos estos años. Puede que muchos ni se hallan sentido tocados, siquiera, por este evento. 

La noticia que más impacto tiene en un noticiero, siempre es la que más revuelo genera en la gente. Cuanto más crispados se puedan mostrar en cámara, mejor. La noticia del día fue la propuesta de redondeo del boleto del tren -para arriba, obvio- que generó mucha bronca entre los usuarios del ferrocarril. Frases como "siempre cagan al laburante" o " todo aumenta, todo aumenta" eran las más repetidas. 

Lo que generó el impacto en la gente, no fue la mera idea del aumento del boleto. Fue la intención de modificar algo que para ellos es cotidiano, frecuente, y que, además, repercute negativamente en sus bolsillos.  Pero todo es una cuestión de costumbres. Y en este caso, una mala costumbre. 

Precios congelados, desactualizados, conviven con un mensaje amenazante del Estado que todo lo puede: Este pasaje se encuentra subsidiado por el Estado Nacional. No vaya a ser cosa que se nos olvide que estamos en el feudo Nac&Pop. Conclusión: la gente putea por que algo le va a costar uno, cuando le trendría que costar tres.

Esto es lo que pasa cuando un Gobierno se olvida del factor humano, de la psiquis de las personas que, en definitiva, son los que depositan el voto en una urna. No se puede hacer lo que la gente quiere. La gente sólo quiere estar tranquila, no importa cómo. Vos y yo, podemos tener un montón de proyectos pero difícilmente conozcamos los resultados. Nuestras preocupaciones fundamentales pasan por mañana, el mes que viene, cuanto mucho, el resto del año. Pero así y todo proyectamos, porque sabemos que queremos crecer. 

Si nosotros hiciéramos todo el tiempo lo que nos conviene sólo el día de hoy, en función de nuestra tranquilidad, probablemente dejaríamos de estar tranquilos en poco tiempo. Y el Estado hace precisamente eso. Comprar con plata la tranquilidad momentánea sin pensar en qué carajo pasará más adelante. De algún culo saldrá sangre, llevado al paroxismo.

Cualquiera que viaje en trenes o subtes, habrá notado que hace meses que no se controla la evasión de pasajeros. Es más, les permiten pasar sin boletos. Peor aún, les dicen que pase sin boleto. En el subte, directamente, cierran la ventanilla y abren las puertas de emergencia, para que los pasajeros entren y salgan como quieran. Los empleados no se calientan por la recaudación porque saben que de la misma no dependen sus ingresos. La empresa tampoco se calienta por la recaudación, porque sabe que de la misma no dependen sus ganancias ni inversiones. La patronal ni discute en las negociaciones salariales, porque sabe que no tendrán que poner un mango por aumento concedido. Todo lo banca el Estado.

Así, en un mundo cuasi socialista, lo que rompería con nuestra calma sería que paguemos por lo que usamos. Y entonces nos encontramos con un pequeño dilema. ¿Cuánto valdría nuestro ya pedorro ingreso si tuvieramos que pagar 2,70 de boleto mínimo? ¿Y si la luz nos costara el triple? ¿Y cuánto nos quedaría si además tuviéramos que pagar más del doble por el gas? Da miedo ¿verdad? 

Esto es lo que pasa cuando nos vamos de un Estado intervencionista, a un Estado bobo, en el que todo se arregla con plata pero a lo boludo. No se busca la forma de mejorar el salario de la gente, se busca la forma de que esa misma gente no se de cuenta que cobra mierda. Pero es lo que hay. Es la realidad que tendremos que aguantar mientras sigamos teniendo esa fascinación idiota por tener Presidentes con egos más grandes que sus capacidades y un pueblo que adora a quien le regala todo sin pedirle otra cosa que el voto.  




A la pobreza, también, te acostumbrás.



Viernes. Somos cómodos, que se le va a hacer.

martes, 4 de enero de 2011

Estalló el Verano

El año recién arranca y cuando todo debería estar tranquilo, recordamos varias veces al día que nacimos en Argentina. Si te fuiste de vacaciones a la costa, probablemente te sientas como en casa al toque gracias a los muchachos de la Agrupación Bultos Salvavidas. Ellos, que pertenecen al sector privado, pretenden que la vil patronal les pague desde noviembre, a pesar de que empezaron a laburar en diciembre. 

Hay que sincerarse. Los chilenos tendrán menos culo que los accionistas de Blockbuster, pero los compatriotas argentinos que se rajaron a las playas marplatenses, no se quedan atrás. Si sumamos a la suegra con malla floreada quejándose porque no fueron a la casita de la tía en Mar de Ajó, la cuñada escuchando "Papanamericano" en el celular mientras los sobrinos juegan a contarle las canas al pobre laburante que todavía putea por haber tenido la brillante idea de llevar al perro que le  babea el apoyacabezas y encima se tiene que fumar a la mujer con "los calores"; todos arriba de un Peugeot 504 sin aire acondicionado intentando avanzar en un embotellamiento producto de un piquete generado por personas que se depilan el pecho y usan zunga roja, más de uno quisiera estar debajo de un edificio de 30 pisos de escombros a pasitos de Valparaíso.

Los que nos quedamos mojando las patas en la palangana, nos divertimos bastante viendo el hermoso túnel que se hicieron los boqueteros de Belgrano. Alfombrado, encamisado y con ventilación. Nunca faltan los agoreros de siempre que se quejan de que en este país nunca pasa nada positivo. Ahí tienen, la profesionalización de un sector siempre pujante. El que se queda en el menudeo y el pungueo de baratijas, es porque no quiere progresar. Siempre se puede evolucionar, y estos laburantes amigos de lo ajeno lo han demostrado, a pesar de los palos en la rueda de los mismos desestabilizadores de siempre, que no conformes con haber saqueado al país, ahora saquean la energía eléctrica también. Así, con probabilidades de quedarse sin luz, le pusieron onda y concluyeron el laburo como corresponde.

Nuestra solidaridad para Floppy Randazzo, que luego de saludar al
último campeón de cuatriciclos del Dakar, fue mirado raro
porque no arrancó la maquina por dos horas.
Al igual que De Vido, que no tuvo problemas en casarse a la luz de las velas, dándole un toque de romanticismo único. ¿Quién iba a decir que, tras esos bigotes de pornostar jubilado, se escondía un ser sensible y detallista en las artes del amor? Pero don Julio no dejó su deber patriota y salió a hacer lo que todo hombre de bien argentino haría ante una situación que se le fue de las manos por inoperancia: le echó la culpa al otro. 

Nosotros, ya repuestos de los efectos de comer pionono caliente por falta de electricidad para las heladeras, sacamos nuestras primeras conclusiones y no nos queda otra que agradecer al Gobierno Nacional por haber gastado un fangote de tarasca en un festival por los Derechos Humanos en la Plaza de Mayo, mientras que a pocas cuadras acampaban -acampan y acamparán- los Qom, quienes además son testigos de las protestas del Partido Obrero por la muerte de Mariano Ferreyra. Muerto que al Gobierno ya ni le calienta, ya que pasó de enchufárselo a Duhalde a decir que el Partido Obrero es duhaldista. Unos cínicos hijos de puta, si tenemos en cuenta que para el PO, Duhalde es mala palabra. 

Ante tamaño panorama, es lógico que la gente se refugie en la televisión, para evadirse de la violencia y la falta de límites y reglas. Por eso prende tanto la onda Gran Hermano. Es preferible putear porque una veintena de pendejos incapaces de ganarse 50 mangos honestamente en la calle, no tiene respeto por un reglamento pedorro, antes que darse cuenta que desde hace unos 20 años, cada vez que Graña no sabe qué carajo poner en sus programas, manda a algún novato a filmar los botellazos a la salida de los boliches de Tribulato, en San Miguel. No entiendo cuál es la sorpresa. Le reclaman coherencia y apego a las leyes a un grupo de hedonistas que no tienen otra cosa mejor que hacer que tomar sol y aguantarse las ganas de garchar esperando poder garparse el implante de tetas, un cambio de sexo o cobrar 400 lucas de premio.

Evidentemente, hemos llegado a un punto de defensa propia en el que preferimos indignarnos con un programa de televisión distinto a 678. Es preferible ver un montón de borders diciendo boludeces en una casa con pileta, que ver un montón de borders diciendo boludeces en un estudio de Canal 7. Capaz prende más la onda de ver ojetes frescos a las tres de la tarde en un canal de aire, que ver la lapidación por homofobia propiciada a Jorge Jacobson por decir que le parecía ridículo que un señor que orina de parado, sea considerado la mujer del año.



Martes. Demasiado tarde para ponerte en forma para el verano. Mejor, empezar a acopiar chocolates.