viernes, 29 de abril de 2011

Instantáneas

La semana arrancó con Alberto y Aníbal Fernández cruzándose mediáticamente. Son como Moria y Barbieri, con menos kilos y más bigotes, pero con el mismo ánimo de tirotearse en público. Ya venían de hace unos días, cuando Aníbal le dijo a Alberto que tenía que cerrar la boca, Alberto lo tildó de energúmeno verbal y o mostacho maís grande do Quilmes le devolvió la gentileza con la sutilidad que lo caracteriza. "Es un cagón", refirió el actual Jefe de Gabinete en alusión a uno de sus predecesores. Este lunes, mientras Aníbal manifestaba que Alberto es "un pobre gil", el pichón de Cavallo reivindicó a Néstor diciendo que su gran aporte a la causa fue morirse.

Siguiendo la línea de mandar buena onda a la gente que le cae bien, el creador del Grupo Calafate también le tiró una mano a Scioli. En declaraciones radiales, comentó que a Danielito le pegan porque quieren desgastarlo, pero que el felpudo no se mancha. Refirió que cuando le pidieron ser Vicepresidente, aceptó, del mismo modo que se bancó tener que comunicarse con un telégrafo porque tenía pinchado hasta el teléfono público de la esquina del Congreso. Recordó también que aceptó largar la candidatura a Jefe de Gobierno, se compró un GPS y marchó hacia La Plata a jurar como Gobernador Bonaerense. Finalmente, recordó que cuando a Néstor se le ocurrió que Scioli tenía que ser candidato testimonial, también dijo que sí. Daniel le agradeció el favor, pero le pidió que no lo ayude más.

El día martes, a la Presi le pintó la onda barrial, y cual señora que barre la vereda a la mañana, nos presentó la nueva historieta con la que van a enseñar a los chicos la cronología de la deuda externa. A modo de introdución, los cráneos de comunicación utilizaron un video alusivo de Tato Bores. El derrape presidencial fue continuo y parejo, aunque mordió banquina cuando aseguró que si Tato viviera, "sería ultra K o sería militante."

Sabiendo que, a lo largo de sus 40 años de carrera televisiva, el centro de sus monólogos y scketchs siempre fueron las tramoyas sindicales, las candidaturas puestas a dedo, el enriquecimiento ilícito, el anuncio de medidas de gobierno ridículas, la caricaturización del Presidente de turno -no se salvo ni Videla- la ironía sobre los funcionarios inútiles, los acomodaticios y el gremialismo empresario, la teoría no me cierra. Si a ello le sumamos el mero hecho de haber trabajado en la televisión durante la última dictadura militar, en caso de todavía tenerlo con nosotros al bueno de Tato lo veo más en un cartel de escupitajo al blanco en la Plaza de Mayo, que sentado en la mesa de 678 dialogando con Orlando Barone.

Como el martes estaba pum para arriba, la invitaron a salir a la explanada de la Casa Rosada para que compre unos kilos de asado a 10 pesitos. Debo confesar que cuando me informaron de la idea de ofrecer carne oficialista para todos, me imaginé a Diana Conti bailando en un caño de González Catán. Gracias a Dios, seguí leyendo el cable y me entero que "el lanzamiento del Programa Carne para Todos está compuesto de camiones frigoríficos que ofreceran 10 mil kilos de carne vacuna por día en distintos puntos urbanos" arrancando por La Matanza. Por desgracia, nunca falta el inadaptado que cuestiona todo y se pone en quisquilloso con nimiedades tales como que somos 40 millones de argentinos, que si no hay inflación para qué tienen que ofrecer carne a precios populares y otras goriladas por el estilo. Entre tanto, los tobas de Formosa y el impenetrable chaqueño, los niños famélicos de Misiones y los wichís de Tartagal, siguen esperando pacientemente. "Escuchamos que llegará a todo el país cosas que no conocemos como las netbooks, los decodificadores o esas rarezas que llaman milanesas y merluzas, pero la última vez que pasó el chasqui, no trajo noticia alguna", manifestó un representante de una colectividad chaqueña. "Por lo pronto, con que nos traigan agua, nos conformamos," refirió en idéntica línea un integrante de la Agrupación Raquitismo Nacional, mientras exhibía orgulloso una bandera de arpillera con el lema "Costillares son los nuestros que los mostramos en el pecho"

Llegado el miércoles, en los canales de aire empezaron a pasar desde tempranito una publicidad con un Néstor en blanco y negro, en diversas fotos de dudoso gusto. Más allá de la sorpresa de que nadie dijo una palabra respecto de la Secretaría de Comunicación de la Nación financiando un memorial político con la nuestra, me impresionaron las fotos que seleccionaron. Si esas son las mejores, no me quiero imaginar las que quedaron afuera. Los que sí le pusieron onda a todo culor fueron los que se encargaron de los afiches. El Nestornauta, ya fue. El último grito en la moda kirchnerista está en algo más hippie chic, con un Néstor lookeado a lo Austin Powers. Fiel al estilo A Paso de Vencedores, el lema "Néstor Vive", fue reemplazado por un "Más Vivo que Nunca." Luego de ver como el Gobierno se caga de risa de los Qom instalados hace cuatro meses en la 9 de Julio, se pasa por el ojete las óredenes judiciales, manipula los datos públicos y forrea al que piense distinto, no puedo más que coincidir con los organizadores y adherir al nuevo leitmotiv.




El jueves, la oposición finalmente se puso de acuerdo y comenzó a unificarse en un objetivo en común, superador y de cara a las elecciones de octubre: se bajaron de la presidencial Macri y Sanz, sumándose a Pino, que ya había picado en punta con el abandono. Mientras el radical con menos intención de voto desde Leopoldo Moreau refirió que lo hacía porque Ricardito Alfonsín mide mejor, Rodrígez Larreta se abrazo con Michetti para romper en llanto, sabiendo que las peleas para ser candidato del espacio para la ciudad, podría llegar a su fin si Macri no juega en octubre.

Hoy, viernes, Moyano decidió practicar un acto de patriotismo y unificó los festejos del Día del Trabajador con el Día del Animal y el ya tradicional día de los ñoquis. Desde ayer, la convocatoria se iba confirmando a fuerza de convicciones. Empleados de la Ford darán un ejemplo de compromiso sindical y libertad de acción, tal como se los manifestaron los delegados de la fábrica al comunicarles que la opción de ir al acto era absolutamente voluntaria: tienen la libertad de ir al acto o de salir a buscarse nuevo empleo a partir del lunes. Una técnica de convencimiento similar utilizó el líder genético de la Juventud Sindical respecto de los trabajadores de su ramo. Sin embargo, nada superará el clásico de los muchachos de Viviani, que si encuentran a un compañero taxista con pasajero a bordo, interpretan que todos quieren ir a festejar el Día del Trabajo, conduciéndolos al mismo.  

Cristina avisó que no va, Randazzo y De Vido dijeron que sí y, de paso, lo enchufaron a Daniel Scioli para que la monada pueda aplaudirlo por negarse a dar asueto a los docentes de la provincia de Buenos Aires. El resto de la muchachada, ira a escuchar al empresario farmacéutico-hotelero-agropecuario y sindicalista más rico que haya tenido Argentina, quien nos deleitará con sus prédicas de lucha históricas y reclamos, mientras le recuerda al resto quién la tiene más grande.




Viernes. El Carlo dijo que Cristina gana tranquila. No todo está perdido.

miércoles, 27 de abril de 2011

Zaffaroni

La pseudoprogresía argentina tiene una facilidad única para la alquimia al estilo La Salada. Aquí, en vez de convertir la piedra en oro, se la enchapa y tarde o temprano termina transformándose en bijouterie barata. Don Eugenio Raúl Zaffaroni no es la excepción. Debo confesar que Zaffaroni no me ha caído bien ni en mis épocas de judicial. Como empleado crónico del fuero penal, tenía preferencia por los libros de Fontan Balestra aún cuando Eugenio ya era considerado un penalista de primera línea y las discusiones sobre sus fallos eran álgidas. 

En un país plagado de culposos sobrevivientes de cualquier crisis, que flotan hacia donde el viento los lleve, Zaffaroni vino al pelo. Un hombre ilustrado que trajo lo mejor de la progresía garantista europea, le daba un marco de mediana credibilidad a los burros que lo consultaban. Al día de hoy, sigue cumpliendo con su misión en el mundo: utilizar tecnicismos judiciales para justificar lo injustificable y darle coherencia a lo absurdo.

Don Eugenio ha obtenido esta habilidad única ejerciendo el arte del progre argento con todas las cualidades que destacan a la especie: creerse un ser superior, un iluminado que ha venido a marcar el camino hacia el paraíso a quienes entiendan las gansadas retorcidas que dice mientras le recuerda al resto que son unos pobres infelices. En ese sentido, es entendible que sea tan afín a los funcionarios kirchneristas, cada vez más emparentados con quienes avistan OVNIS: tratan al otro de infradotado por no apreciar lo que sólo ellos ven. 

Siguiendo la línea que se ha trazado para la sociedad en los últimos años, Zaffaroni también ha hecho mérito suficiente para los laureles progresistas. Habiendo sido designado Juez Federal en lo Criminal por Isabelita con acuerdo del Senado de la Nación, no tuvo ningún tapujo en jurar como Juez Nacional de Sentencia ante Videla un año después, mientras el resto de los jueces nombrados por la democracia marchaban al exilio vía México. Obviamente, el proceso de selección y promoción de jueces se había simplificado bastante y con que Massera y Agosti dieran el visto bueno, alcanzaba. Lo que se había complicado un poco era el proceso de juramento. En democracia, alcanzaba con jurar sobre la Constitución. Zaffaroni juró defender y observar el cumplimiento del Estatuto del Proceso de Reorganización Nacional, el Acta para el Proceso, el Acta de Propósitos y recién ahí lo que quedaba de la Constitución. 

No eran tiempos para hacerse los pistolas, así que Zaffaroni se convirtió en funcional al sistema y rechazaba cualquier Habeas Corpus, por si las dudas. Tan mal la pasó en esa Dictadura a la cual ahora desprecia que tuvo tiempo y libertad para poder escribir la primera edición de su tan famoso Manual de Derecho Penal. En esos años, los Tribunales Orales no existían y las declaraciones indagatorias a los acusados ni siquiera se tomaban en los Juzgados, sino que estaba todo en manos de la Policía. A Eugenio mucho no le molestaba, sólo dictaba sentencias.

Como premio a su accionar en la resistencia contra la Dictadura, ya en democracia fue promovido a Juez de la Sala VI de la Cámara de Apelaciones, donde comenzó a hacerse conocido fuera de los pasillos judiciales gracias a sus opiniones, como aquella que sostenía que una menor de 8 años de edad no había sido violada por hacerle un pete al portero del edificio, dado que no era consciente de lo que hacía y que se había hecho a oscuras.

Alejado de la función judicial, a mediados de los 90 se suma al FrePaSo, donde junto a Eduardo Jozami y Aníbal Ibarra, se encargaron de redactar desde la flamante Legislatura Porteña el Código de Convivencia, que sepultó el sistema de Edictos Policiales. Si bien algunos edictos eran bastante arcaicos, hubo otros que fueron derogados y no se reemplazaron. Todavía recuerdo la fila de gente haciendo cola para mearle la puerta de su PH, dado que orinar en la vía pública, ya no configuraba infracción alguna. El accionar político de un intocable intelectual, garpa. Y un progre en el INADI, garpa mucho más. Por ello, a De La Rúa le encantó la idea y lo designó interventor del instituto. 

Con tamaño pedigree encima, no me extraña en absoluto las manifestaciones vertidas por el actual Ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación sobre las medidas adoptadas por el Gobierno respecto de las fuerzas policiales. Zaffaroni es un estandarte de la progresía argentina, esa que trae soluciones europeas para problemas del tercer mundo y que se obnubila cuando algo sale mal, buscando culpables y traidores por todos lados, al no poder aceptar el fracaso y el desprecio popular.

Zaffaroni, como muchas de las personalidades del Estado de las últimas décadas, se remozó y hoy engrosa las filas de quienes adhieren al modelo Nac&Pop. Ya lo había hecho con la dictadura, hacerse el boludo con la Alianza no le iba a costar demasiado esfuerzo. Que don Eugenio sostenga que la Policía dio el golpe que necesitaba De La Rúa para irse en helicóptero, no me sorprende, más allá de que sea un planteo absolutamente infantil, retrógrado y caprichoso. Hubo una orden dictada por un Presidente que recayó sobre un Ministro del Interior, quien a su vez bajó la orden al Comisario General Santos. Con el país prendido fuego, saqueos por doquier, la masa humana en la calle y la orden de reprimir, viendo el número de muertos, hicieron precio. 

Que diga que las reformas policiales llevadas a cabo por el gobierno nacional eran una deuda pendiente de la democracia, tampoco me asusta demasiado. Es preferible pasar a retiro a los oficiales de la Federal que eran cadetes en 1982 que ponerse a buscar en las filas de la Justicia cuántos jueces quedan de aquel período, claro que esto le generaría un dolor de huevos más grande que cuando la zunga playera le queda chica. Que se ponga a prejuzgar a las fuerzas de seguridad como una institución de recaudación paralela siendo integrante del Poder Judicial, tampoco me asusta. Supongo yo que don Eugenio puede dar fe que ningún Juez  pide 5 lucas verdes para que dé negativo un procedimiento por infracción a la Ley de Marcas, como así también puede asegurar que ningún magistrado ha participado jamás del botín de un allanamiento, ese que no se declara porque los billetes no tienen nombre. 

También creo que el Ministro de la Corte puede dar fe de que los cientos de expedientes judiciales iniciados contra los funcionarios de este gobierno, tampoco contribuyen a la violación del Código Penal de la Nación y que las causas de enriquecimiento ilícito contra Nilda Garré son efectos colaterales de la revolución progresista, mientras que la recaudación de las Comisarías son intentos de golpes de Estado. 

En lo personal, no creo que esté bien juzgar moralmente a quienes se hicieron los pelotudos a lo largo de la historia de nuestro país mientras ganaban dinero contante y sonante, dado que gran parte de la población hizo lo mismo, o al menos lo intentó. Es más, entiendo que durante la gestión de una dictadura que se cargó a un centenar de abogados sólo en el primer año, haya sido mucho más cómodo y seguro ser un obediente Juez que salir a ganarse el mango a la calle.  Lo mismo opino de los que fueron funcionarios políticos de decimocuarta línea en cualquier gobierno de las últimas décadas. Sinceramente, me importa poco y nada lo que tengan en sus consciencias. 

Lo que sí me importa es que, sea por decoro, por coherencia o, al menos, por vergüenza, algunos bajen el dedito acusador hacia quienes hicieron lo mismo que ellos o tan sólo se dedicaron a vivir sus vidas mientras el país ardía. El resto de la gente no tiene la culpa de que ellos, por ese vedetismo insoportable de querer jugar a los superhéroes de la reparación histórica, se conviertan en inquisidores del resto de la sociedad, por el mero hecho de querer crearse una imagen divina que no fue tal.




Miércoles. En el país con más psicólogos por habitantes, algunos hacen terapia con el pueblo.

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lunes, 25 de abril de 2011

Pechos Fríos

La oposición tiene el oficialismo que se merece. Históricamente y en todas partes del mundo siempre ha sido así. La profundidad se alcanza en base a la habilidad de los nadadores y nuestros políticos no pasan del chapa chapa en la parte baja de la pileta. Sacando alguna que otra excepción sin demasiado peso, todas las figuras supuestamente presidenciables han nacido bajo el manto del enfrentamiento a este gobierno y acercándose octubre, el Síndrome del Miedo Ficticio está comenzando a afectarlos. No es lo mismo empezar a proponer en serio que sólo oponerse.

Ser opositor a un gobierno que pone todo su esmero en confrontar, no es muy complicado. Lo difícil, en todo caso, es hacerse cargo de la papa caliente. Nadie quiere hacerse cargo del paquetito que deja Cristina, todos desean una transición en manos de algún talibán que inmole su carrera política a cambio de acomodar un poco las cosas, tapar los agujeros financieros de los organismos públicos y ver qué onda con la patria subsidiada. Mientras tanto, para la inmensa mayoría será más fácil seguir criticando y jugando a rojo y negro, par e impar, primera, segunda y tercera docena. Y es que es mucho más fácil ser tibio que jugársela por algo y dividir a la sociedad en quien está a favor y quien está en contra de algún tema en particular.

"Este gobierno ha tenido cosas con las que estoy de acuerdo" debería estar en el prólogo del manual sobre lo que no hay que hacer en una campaña. Es el latiguillo insoportable que derrama una corrección de moralina irritante. No están de acuerdo con nada, tampoco están en desacuerdo con todo. El pavor de perder a un electorado que vota personas, no ideologías, los tiene sin brújulas y los lleva al extremo de querer quedar bien con todos, sin quedar en la memoria de nadie. Debemos ser el único país del mundo donde la supuesta derecha se disfraza de supuesta izquierda para agradar a alguien.

Decir que la Asignación Universal por Hijo es fantástica y no atreverse a cuestionar la aplicación no tan universal y el festejo autocomplaciente como pantalla para tapar el fracaso en políticas de desarrollo social, es de una tibieza inexplicable. Es preferible contar con un sector enemigo, que ser un tipo que no se destaca por encima de ninguno. Porque nadie va a votar a quien dice que este gobierno ha tenido grandes avances en materia de políticas de inclusión. Para eso, se quedan con lo que ya tienen. Nadie cambia un coche por otro que le ofrece la misma mentira, sin saber si cumplirá con las prestaciones prometidas o no. Si todo es lo mismo, nadie va a cambiar.

Ante la suposición de que ya estuvieran confirmados todos los candidatos presidenciables, 3 de cada 10 argentinos no saben a quién votarían. Son personas comunes y corrientes, sin creencias políticas establecidas, de esas a las que las cuestiones de Estado les importa poco y nada, ya que saben que nada de lo que se decida desde Balcarce 50 modificará para bien o para mal su realidad cotidiana. Ese grupo flotante, es el que decide su voto acercándose la fecha electoral. Ese grupo de votantes, no escucha teorías progresistas, ni le interesa que les hablen de la Constitución de 1949, ni de la primavera alfonsinista, ni del camino a la revolución socialista. Ese sector de la sociedad, sólo quiere que no le rompan las tarlipes.

Al sector de los interesados, se les llama la atención con ideas concretas sobre que ven todos los días. Si lo único que les importa es lo que viven a diario, sus inquietudes van a ser acerca de lo que conocen, sobre lo que ven, sobre lo que charlan con el canillita o el encargado del edificio. Generar debates de valores, no es lo mismo que crear discusiones de ideales. Los que tienen ideales definidos, ya están afectivamente vinculados a una línea política y nadie los va a cooptar de allí. Manifestarse en contra de políticas intocables es piantavotos de un buen sector, pero sin dudas generaría debate y el favoritismo de otro grupo electoral. Pero claro, para llegar a eso habría que sacarse el temor a ser distinto y dejar de seguir la moda política reinante.

Ser progre está de moda. Pero como toda moda importada, sólo un selecto grupo snob la ha adquirido. En un país en el que vestirse sobriamente siempre fue la preferencia, los cerebros políticos pretenden vendernos el remanente de Versace que nadie compró. Sin embargo, insisten con lemas infantiles como el ejemplo de Filmus "para sumar Buenos Aires al proyecto Nacional y Popular". Un genio que acaba de garantizarle a Pino Solanas el mismo piso electoral con el que contaba en 2009.

Por temor a quedar como un facho, nadie cuestiona que Garré haya borrado de la historia a un Jefe policial que Perón mandó a buscar a su casa y terminó asesinado por los Montoneros. Por temor a ser tildados de gorilas, nadie cuestiona que hayan honrado la memoria del Comisario General Pirker, que habrá sido Jefe de la Federal en el Gobierno de Alfonsín, pero no egresó de la Escuela de Cadetes en 1985. Por pánico a ser calificado de vendepatria, la estatización de Aerolíneas Argentinas "es algo que alguien tenía que hacer." Por terror a ser sodomizado en hilera por una horda de fanáticos, nadie se atreve a decir qué hará con el Fútbol para Todos en caso de ganar la presidencia. Por cagazo a quedar como insensibles, la muerte de él fue "la perdida de un tipo conciliador y gran estadista del siglo XXI."

Y así es como vemos que una mina que tiene una intención de voto del 33%, de pronto es un rival difícil de vencer.

No hay que temer a los que tienen otra opinión, sino a aquellos que tienen otra opinión pero son demasiado cobardes para manifestarla.
Napoléon Bonaparte. 

Lunes. Tiempo de Valientes.

martes, 19 de abril de 2011

Hipotensión de Ideas

Regresó como volvió el Diego en 2001 para el partido homenaje en la Bombonera: con una puesta en escena digna de final de Copa Libertadores, fuera de forma, sin ritmo, visiblemente puesta, pero con algunos toques de magia. En una Casa Rosada decorada con reidores oficiales que tienen cargos de funcionarios, gobernadores que se hicieron la Semana Santa enterita viajando a Buenos Aires para un anuncio pedorro, Andrea del Boca aplaudiendo como foca en Mundo Marino y un buen grupo de mujeres notoriamente embarazadas, reapareció la Presi.

Averiguar qué onda con la hipotensión arterial ya fue. Ahora, lo "in" está en lograr una comprensión lineal de lo que dice Cris en sus discursos. Había que mostrarla viva, generando agenda, y para eso nada mejor que una cadena nacional festejando lo que ya había anunciado en el discurso ante la Asamblea Legislativa hace menos de 45 días: la extensión de la Asignación Universal por Hijo a las embarazadas. Como eso parecía poco para hablar más de 5 minutos, también avisó que iba a mejorar la oferta de cobertura del PAMI para los medicamentos, incluyendo los oncológicos, lo que demuestra una gran visión de estadista: Si tienen la misma calidad de los que venían ofertando desde la Superintendencia de Salud hasta hace unos meses, el problema de los jubilados pobres se habrá solucionado en pocos tiempo. 

En un pasaje del discurso parece que le volvió a fallar el bombeo de sangre: comenzó a hablar de turismo con una película chilena sobre jubilados enamoradizos, saltó a Aerolíneas Argentinas y finalizó diciendo que el Estado de Bienestar tiene mala prensa. Luego se le dio por ponerse los lentes, agarrar los papelitos y empezar a tirar números cual niña cantora de la Lotería Nacional dopada. Número tras número, nos hablaba de como mejoró la calidad de vida de la gente que antes se moría por culpa de la Hepatitis B y que ahora se salva gracias a "la vacunación de la vacuna"(sic). Envalentonada por la inercia mandibular, siguió con la reducción de la mortalidad provincia por provincia, a pesar de los aborígenes golpistas cabeceadores de balas estatales de Formosa, que en un clarísimo complot con el cipayaje internacional, se alían con los chicos que deciden no comer hasta convertirse en querubines. Lamentablemente, contra la inanición no hay vacuna. 

El momento de climax oral comenzó a acrecentarse cuando mencionó los datos de indigencia y pobreza -medidos gracias al arte renacentista de Guillote Moreno- se magnificó cuando dijo que nadie le agradece las políticas que facilitan el crecimiento empresario -como si fuera una limosna y no su deber de máxima autoridad administrativa- y estalló en un orgasmo kirchnerista cuando aparece "él", el todopoderoso del prebendismo, el omnipresente de la patria subsidiada. "De lo único que no te vas a arrepentir en la vida, es de tenderle una mano a los que más lo necesitan", recordó la Presi que le decía Néstor cada vez que Moyano le pedía una manito judicial; o D´Elía algunos miles de plancitos sociales; o los chicos de La Cámpora algunos cientos de carguitos y otros milloncitos de dólares para bancarse las viandas. Sin embargo, parece que a Cris no le cabe mucho que los pibes del Máximo se patinen la caja de Aerolíneas, debe ser por ello que cerró su clase magistral de oratoria marciana con una frase de Sabina: Que ser valiente no salga tan caro.

Por lo pronto, el panorama no pinta lindo para el futuro. Con un país que se sigue endeudando para adentro, se ve difícil la supervivencia a mediano plazo después de octubre, gane Cristina con su 33% de intención de voto, no se presente o gane Guillermo Cherasny. La relación oposición-oficialismo mantiene la lógica de la historia de la humanidad, estando a la altura una de la otra. Cuando hablo de atomización del electorado, traiciones acomodaticias por una porción de la torta del poder, narcisismo exacerbado y contradicciones partidarias, podría estar refiriéndome a cualquier grupo de pretendientes electorales. El alejamiento de los sectores que desde siempre aportaron a un espacio y huyen despavoridos al ver los nuevos dueños del relato histórico del partido, no es patrimonio exclusivo del kirchnerismo, aunque lo lleven al paroxismo con seminarios de Peronismo igual a Kirchnerismo. 

Así estamos, jugando a ser cigarras en un país que es un hormiguero vacío. 




Martes. La vida es eso que pasa mientras sobrevivimos a nuestros gobernantes.

viernes, 15 de abril de 2011

Regulando

El Estado les queda chico y da la sensación que aburre. Por eso el Gobierno salió a aumentar su participación en las empresas donde ya era dueño de algunas que otras acciones. A los empresarios mucho no les gustó que les claven más personas en el directorio. Pensaron que la joda les iba a salir gratis. Lamentablemente, tanto chupar de la teta del Estado les jugó en contra. Es una buena movida del Gobierno, al cual ya no le alcanza con participar de las ganancias de los que se ganan el mango honestamente. Los grandes empresarios tendrían que aprender de los emprendedores independientes del mercado negro, de los pequeños y grandes comerciantes del contrabando, de los que apuestan por la sustitución de importaciones de falopa y ponen sus cocinas de merluza en este suelo, de los que invierten en el cada vez más pujante comercio de lo falsificado. Ellos nunca se quejaron de la participación del Estado en sus negocios. 

No la vieron llegar con el pedido de regulación a las empresas de medicina prepaga. El Estado, en Argentina, no regula lo que funciona bien o mal. Regula lo que deja plata y no está dentro del Código Penal. Lo otro se arregla con un sencillo acuerdo de partes. El progreso es para todos o no es para nadie. 

Por desgracia, siempre hay algún cipayo con ganas de entorpecer la revolución social ascendente del modelo de crecimiento sostenido con base de matriz diversificada. Alguno que otro que se muere de hambre solo para hacerle el juego a la derecha y demás vándalos que se quejan por lo que sale un litro de leche. Hay que aprender a diferenciar las cosas y negociar con la autoridad. Hay que seguir el ejemplo de la Justicia Federal, que consiguió lo imposible: que Nilda Garré le haga caso a una orden judicial. 


Si los paraguayos hubieran sido más vivos y no hubieran tiroteado mientras  loteaban la calle luego de abonar a las autoridades de la Villa lo que les pidieron, nada de esto habría pasado. Pero se cebaron y ante las cámaras dijeron que no se iban nada y que iban a resistir. Según el Comisario a cargo del operativo, hubo incidentes, aunque Página/12 y El Argentino se encargaron de desmentirlo hablando de una represión pacífica. Aparentemente, la Progresista Federal Argentina los corrió  con bastonazos de la amistad y gases del amor. Los militantes sociales que brotaban de las baldosas en el Indoamericano, en este caso no aparecieron, ya que entienden que, al tratarse de terrenos de la Nación, no se puede hablar de represión, sino de una dispersión de paliza. "No exageremos. Es una sensación de cagada a palos, nada más" sostuvieron los que saben. 


Salpicón:

El miércoles pasado, Macri dio una conferencia de prensa sorpresa. No dijo que iba por la Presidencia, no dijo que iba por la Ciudad. Ni siquiera dijo si el bebé que espera es nene o nena. Pero llamó a la oposición a debatir, elaborar y pactar algunos programas de gobierno en caso de que alguien no kirchnerista gane las próximas elecciones. Alicia Kirchner los puteó, pero nadie se enteró. Pichetto fue más dulce y dijo que la oposición es una bolsa de gatos. "Machos somos nosotros, que tenemos funcionarios socialistas, de la UCeDe, de la Alianza y hasta tuvimos los huevos de poner un vicepresidente radical sin preguntar para dónde jugaba" habría aseverado el Senador oficialista. 

Sin embargo, no entendemos bien por qué no tuvo la misma repercusión el frente que conformaron el Partido Obrero, el Partido de los Trabajadores y la Izquierda Socialista. Con una clara actualización doctrinaria, dejaron atrás las pretensiones utópicas de antaño y presentaron un programa de gestión renovado, moderno y a tono con los desafíos del siglo nuevo: nacionalización de la banca, gestión de las empresas del Estado en manos de los trabajadores y lucha contra el imperialismo.

Por su parte, Martín Redrado presentó el Partido Renovación Federal. Bien a su estilo organizado, al momento de pedir el reconocimiento de la Justicia Electoral, el partido ya contaba con una Secretaría de Juventud, una Secretaría de la Mujer, otra de Accion Gremial y un Tribunal de Disciplina. Lo único que le falta para tener el reconocimiento son dos mil fichas de afiliación. Cosas que pasan. Lo que sí tiene en claro el ex locatario de Luly Pop es que no va a ir por la Ciudad de Buenos Aires. Lo que quiere es quedar bien parado e ir por la Vicepresidencia, la Jefatura de Gabinete o el Ministerio de Economía -en ese orden- de Macri, de Duhalde o del que pinte -aquí el orden no le importa- en el eventual caso de una derrota o abandono kirchnerista. 

Finalmente, en los laboratorios kirchneristas se hicieron eco de la campaña "Dos Grandes Argumentos" de Soledad Sánchez, candidata a Alcaldesa de Ciudatella, España. Si bien el Partido Demócrata fue obligado a retirar los sugerentes afiches de las calles -en los que la candidata aparece en tetas- en Argentina no descartan recurrir a este extremo método comunicacional. "Sería una buena forma de premiar a los fanáticos de Cristina, que tanto le han dedicado a la figura de la Presidente," habrían referido los cuadros técnicos. Si bien los detractores de este tipo de propagandas sostienen que no se cuida la imagen Presidencial, no faltan los fervientes defensores que afirman que se trata de una buena ilustración de las políticas de gobierno de la actual gestión.




Viernes. Hasta las tetas.

miércoles, 13 de abril de 2011

Todos Contra Cristina

Urtubey está más contento que Nilda con un Johnny Walker nuevo y derrama frases de algarabía y prudencia, tildando de piantavotos a Moyano. Es cierto que el candidato del Hugo juntó menos votos que la legalización del tráfico de órganos, pero en la CGT se lo tomaron un poco a mal y los paladines de la oratoria y el debate político con altura salieron a desacreditar al dandy salteño. Facundito Moyano mantuvo la diplomacia pacifista de la familia y dijo que Urtubey "ya se va a dar cuenta del error que cometió". Un accidente le puede pasar a cualquiera. Por suerte, Julio Piumato fue más filoso con el análisis, y en un orgasmo heidegger-sartreano disparó: "Es un gorila, su discurso es el de Clarín." Lo que no esperaba Piumato es que más tarde se le subiría el huevo a la garganta. Mientras todos meten presión -más por cagazo que por esperanza- a Cristina se le zafó la cadena.  

Los muchachos no aflojan. Cuando el "Néstor 2011" comenzaba a fallar por esas cosas de la ingesta compulsiva de cerdo y el whisky barato, se empezó a especular con el "Pingüino o Pingüina." El "hay Néstor para rato" aceleró un poco las cosas y la presión de los amigos hizo el resto. Tibio el fiambre, pretendieron instaurar la leyenda del Estadista, mientras clamaban por Cristina 2011. Lo primero cayó por peso propio. Lo segundo está en eso. 

En cada acto nos meten "si la tocan a Cristina que quilombo se va armar" y no se dan cuenta que nadie la toca, más que ellos. Son ellos mismos los que llevan a cabo el "operativo clamor", instaurando el mito del "ya ganó" mientras se sacan los ojos por ver quién la acompaña en la triunfal fórmula hacia la victoria. Ya lo veníamos hablando hace un par de semanas, cuando referíamos que, tanto el sindicalismo como el progresismo, se peleaban por la vicepresidencia, suponiendo que esto es una muestra cabal de quién es el responsable material de la revolución subsidiaria y prebendista de la última década. Ninguno tuvo en cuenta la posición de algún que otro Gobernador de la Confederación Argentina. La mojada de oreja de Urtubey les jodió y no la iban a dejar pasar, sabiendo que el salteño se reunía con Cris a la tarde. Fue entonces que hicieron lo único que les sale: empezaron a chocarse las cabezas entre sí, corriendo en círculos y gritando "Gorila" y "Clarín". Realmente, hay que darles la derecha por querer reventar la 9 de Julio el próximo 29 de abril: el día del animal, les sienta mejor. 

Sin embargo, mientras el espíritu de eternos huérfanos de la vida los lleva a encarnar la figura materna en la Presidente, los que toman a las personalidades como seres humanos y no como semidioses, se les cagan de risa en la cara. En el oficialismo la única certeza que tienen al día de hoy es que, si Cristina se presenta, la pueden llegar a pelear. Si no se presenta, que el último apague la luz. 

Galende pide memoria y respeto por quienes
trabajaron para el emporio de la liberta de prensa.
La agenda del día se suspendió por un cuadro de hipotensión arterial. Hasta ahí ninguna novedad: No le llega sangre al cerebro. De todos modos, a algunos se les prendió la señal de alarma, otros soñaban con un acto en el Luna Park para que la juventud le hable a Cristina. Todos agradecieron que Guillermo Moreno no se haya encargado de tomarle la presión, si no, ya la estaban velando. En la producción de Diego Gvirtz ya tienen preparado un videíto en el que Luciano Galende, Orlando Barone y Sandra Russo le piden a Magnetto que no se caliente, que todo fue una jodita para Tinelli. Y así, mientras Moyano ofrecía unos medicamentos "gratarola, de amigo, no más", en La Cámpora se debatían sobre la heroína literaria que le cabría a la Presi. La Cristinauta no garpa. En honor a sus discursos lisérgicos viene ganando Cristina en el País de las Maravillas. 

Más allá de las chicanas, le deseo salud. Siempre es preferible tener un bando a quien enfrentar y ganar o perder con dignidad, que obtener las cosas por abandono.  




Miércoles. No somos nada. 

lunes, 11 de abril de 2011

Salta Violeta

El dandy ganó cómodo en Salta. También puede decirse que el PJ le ganó al PJ, aunque me suene medio floja de papeles. La gran virtud de Urtubey es que ha sabido dividir el voto ajeno y concentrar el electorado disperso de los otros sectores de la política salteña. Para vencer a un candidato del PJ y a otro de la patria sojera, nada mejor que un candidato del PJ y la patria sojera. Más interesante aún, resulta la fortaleza ética para el armado de un frente electoral. Para evitar una fuga de votos de la izquierda, sumó al Partido para la Victoria, que convive en el mismo frente con el ultra derechista Partido Renovador de Salta -fundado por quien fuera designado Gobernador por Videla, Capitan de Navío Roberto Ulloa- y, cuando no, el Frente Grande. Lo que se dice, una alianza bien heterodoxa. 

Dentro de este "soy, pero no soy - adhiero, pero no tanto", el joven Gobernador trata de quedar bien con el gobierno, pero sólo lo suficiente como para que no le toquen la caja. Mientras tanto, juega con el conservadurismo promulgando una ley que garantiza la educación católica en las escuelas públicas y oponiéndose a la Ley de Medios. Entre tanto slalom, tiene tiempo para practicar esa sana costumbre de confiar sólo en los familiares, nombrando a su esposa como interventora de la intendencia de Payogasta y alguno que otro de sus hermanos en cargos creados para ellos. Y como lo primero es garantizar el crecimiento económico de la provincia, decidió volver a abrir la tala y el desmonte para los cultivos de soja, frenados por la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Habiendo sido 14 años funcionario del gobernador Romero, lo menos que podía hacer era cuidar el negocio.

Si hay algo más difícil que entender qué hace el Partido Renovador conviviendo con el Frente Grande, es la fascinación que tienen los funcionarios por llamarse "la nueva política." Máxime, cuando estamos ante un Mera Figueroa, menemista entre menemistas y defensor del feudo. Sin embargo, el reelecto gobernador ya avisó que el triunfo es de él y no de Cristina, del mismo modo que ya había manifestado sus intenciones de ser vicepresidente en la eventual búsqueda reeleccionista de la Presi, para lo cual, se suma al listado de la CGT, el pseudoprogresismo argento y el Coki Capitanich.

Por lo pronto, el mensaje es clarito. Juanma va a hacer la plancha, mientras mira como se reparten las cartas y observa para dónde va a jugar, esperando que Cristina se baje o, al menos, se siga babeando mientras le firma todos los cheques. Mantener una provincia con el 50% de la recaudación destinada a pagar los sueldos de los empleados públicos, no es fácil. El resto, es ver cuánto tardan en sumar al diputado Olmedo al Frente Renovador Justicialista para la Victoria. Si bien el General sostenía que no se ganaba por bueno, sino porque los contrincantes eran peores, hoy por hoy, las cosas han cambiado bastante y los que ganan van sumando a los peores para las próximas elecciones. 

Mientras los kirchneristas deciden si pueden contradecir a Urtubey y hacerse cargo del triunfo electoral en Salta -aunque el otro candidato oficialista haya salido tercero- el resto del abanico político la está jugando para el lado del optimismo. Cobos sostiene que en la UCR, con toda la furia, salen terceros, mientras que el resto del radicalismo tienta a Lilita. Por su parte, Pino Solanas no sabe si competir por la Nación, la Ciudad de Buenos Aires o la Presidencia de Sacachispas, mientras le levanta el ánimo a Lozano sugiriéndole el suicidio como técnica "para tentar al electorado." Finalmente, en el PRO sostienen que la barba de Rodríguez Larreta le haría subir en las encuestas si estuviera un poco más crecida. "Lo suficiente como para taparle la mitad de la jeta", afirman los que saben. 




Lunes. En Salta ganó un Gobierno como Duhalde manda: Para los que quieren a Videla, y para los que no. 

miércoles, 6 de abril de 2011

Nilda

A esta altura del partido podríamos confirmar que Nilda Garré ocupa su cargo de ministra de Seguridad porque Cristina perdió una apuesta. Otra no queda. Según Artemio, la inflación no es una preocupación para los argentinos, dado que en el primer puesto -siempre según sus veraces encuestas- se encuentra la inseguridad. Pero al contar con un gobierno que le da a todos los problemas la misma importancia, tanto en seguridad como en economía, se ha mantenido el mismo criterio: colocar un funcionario cuyo currículum en la materia está lejos de calificar para el cargo que ocupa.

No es que Nilda no tenga experiencia en la materia, pero el hecho de haber sido asesora del ministerio del Interior con Onganía y ocupar el cargo de Viceministro de la misma cartera con De La Rúa, no acredita, precisamente, que sea una erudita en políticas de seguridad. Lo que ha quedado empíricamente comprobado es que no tiene la más puta idea en materia comunicacional. Si supone que la comunidad se va a sentir más segura porque dice que removió al 90% de los Jefes de las Comisarías porteñas, le está chingando. Más que nada, porque nunca falta el boludo apátrida que conoce algún hermano de un Cabo de la 36a que le contó que es normal y habitual la rotación de Comisarios y que no echó a nadie. Si cree que ampararse en una estadística alcanza para afirmar que la delincuencia se redujo, nunca faltará el gorila que le haga el juego a la derecha muriéndose al cabecear una bala el mismo día, mientras la Presidente cae en una operación de la corpo mediática con colaboración de la CIA al decir que los datos mencionados datan de 2008. Si da por sentado que la gente se va a sentir más segura gracias a una tapa de Crónica y otra de Tiempo Argentino que afirman que reforzará la seguridad de la calle con el envío de mil y pico de policías, nunca va a faltar el traidor a la revolución Nac&Pop que sostenga que se vacía de seguridad a los edificios públicos porteños.

La modalidad de servicio adicional mediante la cual se contrata a efectivos de la Policía Federal, viene de toda la vida. Pero como en este caso se trata puntualmente del Gobierno de la Ciudad con la Ministro de Seguridad, donde actualmente se encuentra la PFA; cabría recordar que cuando Aníbal Ibarra era Jefe de Gobierno por la Alianza, gustaba mucho de contratar Policía Adicional para cualquier cosa. También es bueno recordar que el Secretario de Obras Públicas de aquel entonces, llegó a contratar 806 servicios mensuales a lo largo de un año y medio, para custodiar una cinta transportadora de residuos. No era otro que Abel Fatala, otro aliancista devenido en defensor de la causa nacional desde la comodidad de su cargo de Director de AySA.

Los policías se mueren por pegar un buen servicio adicional que, muchas veces, permite duplicar el salario que perciben. Son sus horas extras y las hacen cuando ya terminan de prestar servicios en las dependencias a las que pertenecen. Decir que, por quitarle la seguridad a los edificios públicos, habrá más policía en la calle, es un chiste, a no ser que el Gobierno Nacional decida hacerse cargo de los adicionales que esos agentes percibían y cumplan con sus prestaciones extras en las calles porteñas. Es complicado comprender los mecanismos mentales que llevan a que Garré suponga que los edificios públicos de la Ciudad de Buenos Aires no tienen por qué tener Policía, pero sí la calle, que también es pública y de la Ciudad. Como también es difícil entender por qué afirma que la policía no está para custodiar funcionarios, pero sí puede haber un promedio de cuatro canas cuidándoles el culo las 24 horas a cada Juez y funcionario de la Nación, como así también una brigada entera sacando a pasear a Flor Key por los boliches los fines de semana.

En el medio estamos nosotros, agobiados por un puñado de reidores que festejan cada medida del gobierno, pero que se quejan de la realidad de la calle. Uno se pregunta dónde vivieron los últimos ocho años. Los que ayer  repetían las estadísticas de Aníbal Fernández y hoy celebran las medidas de Garré ¿dónde estuvieron? Los que ya suprimieron de su dieta el churrasco y hacen chistes con lo que cuesta un atado de puchos, pero afirman que los diarios exageran ¿no se dan cuenta? Los que desde el oficialismo se indignan por los chicos en situación de calle ¿dónde viven? ¿A quién votaron? Con un Gobierno amparado en la burocracia sindical, los operadores del menemismo y los funcionarios de la Alianza ¿van a seguir hablando de la pesada herencia recibida de gestiones anteriores, cuando ya pasaron ocho años del crecimiento sostenido más importante desde el Big Bang?





Miércoles. Ya ni siquiera hay una realidad paralela. Vivimos en la dimensión desconocida.

martes, 5 de abril de 2011

Expreso de Medianoche

Un tren de Ferrobaires, tiene un pequeño desperfecto con su moderna locomotora que termina prendiéndose fuego. Otra locomotora va en su auxilio y se lleva puesta la formación. El error se debió al sistema de señalización de última tecnología: un flaco informa que la formación se encuentra detenida en el kilómetro 145, tomando como parámetro la Ruta 2 y no el tendido ferroviario.

Cuando era un infante, viajar en tren a Mar del Plata no era el camino hacia un estadía de placer, sino el inicio mismo del descanso. Un pullman espacioso, con pasillos amplios, aire acondicionado, baños pulcros y la posibilidad de ir a tomar o comer algo al vagón restaurante. Frente a la ampliación y modernización de la Ruta 2 y la posibilidad de hacer Buenos Aires - Mar del Plata en 5 horas de ómnibus, el ferrocarril empezó a perder adeptos. Y no se trataba sólamente de una hora menos de viaje. Con el correr de los años, pocos han conocido el honor de llegar en tren a la feliz en menos de ocho horas. 

En 2001, se me ocurrió revivir otras épocas y me tomé el tren. Ferrobaires había tomado como única iniciativa para competir contra los micros de larga distancia, el cobro de un monto irrisoriamente bajo en concepto de pasaje. Como bien dice mi estimado amigo Occam, el servicio va de la mano del monto que se paga. Adelantándose a la redistribución de la pobreza, en algunos vagones del Pullman hacía más calor que en clase turista, dado que esta sección al menos tenía ventanillas. El aire acondicionado era azaroso: o no funcionaba o el recuerdo de la última glaciación se hacía presente, todo dependiendo del vagón. El mío era de estos últimos. 

Recuerdo luchar contra la palanca que supuestamente tenía que reclinar la butaca, hasta que destrabó demasiado rápido. Lo suficiente como para quedar con la cabeza en el regazo de la gorda de atrás. Fui a buscar al guarda para comentarle del imprevisto técnico; el buen hombre vino y aplicó sus conocimientos para repararlo: un certero combo de rodillazos destrabó el respaldo rebelde, aunque no consiguió volver a trabarlo. Ante este panorama, tenía dos opciones. O me resignaba a viajar como si fuera en una banqueta, sin apoyar mi espalda, o arreglaba con la gorda y dormía una siesta en sus piernas. 

Como la señora tenía una colección de crucigramas para hacer, me levanté de mi incómodo lugar y decidí ir a disfrutar del paisaje mientras tomaba algo. Habría sido más seguro llegar al vagón restaurante por el techo del ferrocarril que ir por adentro, de todos modos tuve que saltar para ingresar al ansiado vagón, dado que el fuelle que los comunica, se había tomado franco. Una vez dentro del comedor, hago malabares para sentarme en una mesa, sin que esta se caiga. La tarea habría sido sencilla, si no hubiera sido por los pinchazos que me daba en mis nalgas los alambres que alguna vez supieron sujetar los botones del acolchado banco. La única sugerencia con la que contaba, era con la de un eventual comensal que me recomendó no pedir whiskey, a no ser que necesitara alcohol de quemar para un mechero. Según el mozo, la cerveza y las gaseosas estaban calientes por una falla en la refrigeración. Le sugerí llevarlas a mi vagón, pero no entendió la indirecta. Pedí café. Tendría que haber pedido whiskey. 

Si no fuera por la certeza que tenía de encontrarme a la altura de Chascomús en pleno verano, al mirar por la ventana habría creído que se largó a nevar. Un desperfecto en los amortiguadores del vagón, hizo que la mitad de la taza de ese jarabe de tinta china que me vendieron por café, fuera repartido en proporciones iguales entre mi estómago y la mesa. De vuelta en el frigorífico donde se encontraba mi asiento con respaldo testimonial, noto que el tren se detiene. Pensé que sería momentáneo, pero cuando veo que entra un gaucho vendiendo quesos y salamines, tuve que aceptar que ya había pasado más de una hora. El violento reparador de butacas, pasa informando -en un lenguaje difícil de descifrar- que la locomotora había sufrido un desperfecto y que teníamos que esperar a que llegue una nueva, siendo que la opciones se encontraban en las cabeceras. O sea: Mar del Plata o Buenos Aires. El tren se encontraba averiado en Dolores. 

Habiendo salido de Constitución a las nueve de la mañana, siendo las tres de la tarde comenzaba a sospechar que no llegaría a Mar del Plata hasta entrada la noche. Eso y el creciente número de chimangos que empezaban a rondar por encima del tren. A las cinco de la tarde, nos avisan que la locomotora que había salido de Constitución, se fundió en Avellaneda (no más de seis kilómetros del punto de partida) por lo que teníamos que aguardar el arribo de una proveniente de Mar del Plata. 

Entrada la noche, el gaucho se había hecho la semana, los vagones eran una mezcla incomprensible de aromas poco agradables, los chicos ya se habían cansado de romper las guindas y la gorda de atrás me había dejado sin riñones. Llega la locomotora, engancha la formación y nos lleva despacito: estaba en reparación cuando tuvo que salir en nuestro auxilio. 

Y así fue como, siendo casi la una de la mañana, el glorioso tren llega a la terminal de Mar del Plata. Dieciséis horas de un viaje en el que los ferrocarriles de larga distancia perdieron unos 300 pasajeros para siempre.






Martes. Doce años después. Ocho años de la gestión actual. Trenes de Bosta para Todos.

viernes, 1 de abril de 2011

En El Mismo Lodo

Un sindicalista, con aspiraciones de colocar un aliado como candidato a Vicepresidente en una fórmula reeleccionista, se corta solo y negocia un aumento del 24% para los Camioneros. Una Presidente que no habla de inflación, lo otorga, a sabiendas que es el doble del aumento de precios que su propio gobierno mide. Un Ministro de Trabajo con aspiraciones de Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que le da la mano sonriente al líder sindical. 

Un sindicalista, luego de darle la mano a un Ministro de Trabajo con aspiraciones de Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, hace público su amor por un Ministro de Economía proveniente de la UCeDe, que a su vez, desea ser Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Un Ministro de Economía proveniente de la UCeDe, que es el máximo responsable del ocultamiento del índice inflacionario de la Argentina, cuenta con el asesoramiento de un ícono progresista y Ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Un ícono progresista y Ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, es el principal orador de un acto en homenaje a los alumnos y graduados desaparecidos durante la última dictadura militar, evento al que asiste un Senador Nacional y ex Ministro de Educación, con aspiraciones -cuando no, también- de Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Un Senador Nacional y ex Ministro de Educación, se ve más que satisfecho con la idea de que un amigo suyo, pariente del fundador de Montoneros, sea el candidato a Vicepresidente acompañando una fórmula progresista para la reelección de la actual mandataria.

Mientras todos aseguran que Cristina ya ganó, nadie sugiere con qué fórmula. Es el mayor problema de un gobierno que se la ha dado de progresista sosteniéndose en el aparato burocrático del peor sindicalismo: ambas partes quieren entrar en una fórmula que sólo tiene lugar para un vicepresidente. Ninguno de los dos sectores tiene en cuenta las aspiraciones gubernamentales de algún que otro Gobernador de la Confederación Argentina, prueba cabal de que el progresismo nunca levantó la vista más allá del Conurbano Bonaerense y al Sindicalismo le interesa más ser patronal que empleado. 

Sin embargo, cada vez que repiten que "Cristina es lo mejor que le puede pasar a Argentina", quieren decir que es lo mejor que les puede pasar a ellos. Si Cristina no es reelecta, quedan todos colgados de la brocha, con los jueces pajeros vernáculos, siempre apasionados por justificar el salario con quienes ya no están protegidos por el manto del poder, esperando con los cubiertos en las manos y una servilleta de pechera, dispuestos a almorzarse a cada uno de los que los boludeó durante la gestión. 

No es que ninguno se pregunte si Cristina desea ir o no a la reelección, sino que no les importa en lo más mínimo. Es ganar o Comodoro Py. Es ganar o Marcos Paz. Es ganar o perder el poder. El terror a no ser más Gobierno afecta tanto a los sindicalistas oficialistas y los cuatro peronistas que le queda a la gestión, como a los pseudoprogresistas afines, que saben que sin Cristina, no integrarán nunca más un Gobierno. Ambos extremos, integran la Corriente Nacional Justificamos Lo Que Venga, algunos por conveniencia judicial, otros por el deseo de pegar un carguito que les de más poder -a esta altura, más guita sería pornográfico- todos por miedo a lo que vendrá.

Nadie se pregunta qué haría una mujer con un grave complejo de baja autoestima e inseguridades irresueltas, pisando los 60 años, forrada en guita y con una supuesta imagen positiva de 63 puntos: Irse a disfrutar lo que le queda de vida o quedarse a lidiar con este país lleno de negros inconformistas, sindicalistas con pretensiones, pseudoprogresistas con aires de estadistas y un puñado de funcionarios y legisladores con delirios totalitarios. 

Más allá de las especulaciones, hay un par de preguntas que me genera inquietud: Pierda o no se presente ¿Le entregará la banda presidencial y el bastón de mando al que venga? Y sus seguidores ¿Serán tan democráticos en aguantarse la derrota sin chistar?



Viernes. ¿Y si no se presenta?


Al Margen: 


Mañana 2 de abril, se cumplen 29 años del inicio de la gesta de Malvinas. Mi sentido homenaje a la memoria de todos los que combatieron por un pedazo de Argentinidad, a pesar del desagradecimiento y olvido al que fueron sometidos desde el mismo día de la rendición. 


Sólo un imbécil puede negar el coraje de quienes combatieron, por considerarlo un acto de un Gobierno de Facto.