miércoles, 31 de agosto de 2011

Candela

El 22 de marzo de 2004, Axel Blumberg fue asesinado luego de intentar fugarse de su cautiverio. Parte de la sociedad salió inmediatamente a apoyar al padre y convocaron a una marcha a la que asistieron unas 150 mil personas. Otro sector de la misma sociedad, más propenso al progresismo, salió a defenestrar el pedido de "mano dura" efectuado por un hombre destruido, al que le habían asesinado a su único hijo. El Congreso se cagó en las patas ante el aluvión de firmas juntadas por quienes apoyaron la causa Blumberg, e hizo lo único que se les ocurre hacer en estos casos: aumentar las penas. Posteriormente, Juan Carlos Blumberg fue defenestrado socialmente, calificado de nazi y acusado de usurpar título -ingeniero- en un país donde la entonces Senadora a cargo de la Comisión de Juicio Político juzgaba a los Ministros de la Corte Suprema sin haber presentado título habilitante -no digo que no lo tenga, no lo presentó- y un Jefe de Gobierno firmaba como Licenciado, sin serlo.

Por aquellos años de "primavera" kirchnerista, los argumentos contrarios a Blumberg rozaban lo ridículo. Personajes que viven en Recoleta o Barrio Parque, afirmaban que se le daba bola al caso Axel porque se trataba de un chico bien y se escandalizaron cuando el falso Ingeniero afirmó que tenía "amigos negros de alma blanca". Esa fascinación por la condición dérmica y la posición social de una víctima para dar por válido o refutar su derecho humano a la libertad y la vida, hoy se volvió en contra. La obsesión por calificar políticamente a un deudo para ver si le damos bola o no a su reclamo de justicia, hoy vuelve al tapete.

Ocho años, quinientos desaparecidos y cientos de secuestros extorsivos después, una nena de once años "desaparece" de su casa el 22 de agosto de este año. La conmoción generada por tratarse de un infante, genera una movilización inusitada y todos los medios se centran en el caso con un respeto asombroso. Tan asombroso que no se animaron a hablar de determinadas cuestiones. Un padre preso por causas pesadas, no es un detalle muy lindo como para ahondar durante la investigación y, seguramente, da la imagen de querer justificar lo injustificable. Sumidos en una paja mediática como hacía mucho no veíamos, recién ahora se atreven a hablar de la figura del padre y su vínculo con el mercado laboral de los secuestros extorsivos. Pareciera mentira que en esta patria donde somos todos felices, el temita de los secuestros vuelva a los medios de la mano de otra muerte absolutamente inocente. Esta vez, curiosamente, no importa la situación social de la víctima, ni la ideología de sus deudos, ni los títulos de los padres de la asesinada.

Sé que con mis impuestos hacen cualquiera, pero movilizar a todas las fuerzas de seguridad de la Nación para que el cuerpo lo termine encontrando una cartonera al costado de la autopista, me indigna. Uno sabe que una nena moviliza mucho más y hasta la Presidente hizo un hueco en su agenda de oratorias para recibir a la madre de Candela, pero la buenas intenciones no sirven de nada ante la incapacidad. Golpear las puertas de sospechosos para preguntar si podían pasar a revisarles la casa, es algo que no vi en todos mis años de judicial y demuestra la falta de brújula absoluta con la que cuentan nuestras fuerzas de seguridad y los pelmazos que tenemos por jueces y fiscales.

Esto, que por como viene la mano, quedará como una gota que rebalsó el vaso de la indignación por la inseguridad, es resultado de una crisis social de marginalidad que se arrastra desde hace décadas. No fue generada por el kirchnerismo, aunque les toque la parte de no haber hecho absolutamente una goma para revertirla o, aunque sea, frenarla. La marginalidad no es invento de Néstor, aunque les duela a los opositores recalcitrantes, ni tampoco es herencia de la nefasta década del ´90, aunque les joda a los oficialistas. Y precisamente por venir de hace décadas, es que no tiene arreglo con una ley pedorra, dictada por legisladores pedorros, tan mediáticos y efectistas como el tema del momento en los programas de chimentos.

Scioli, que ha abusado de la palabra "articular" a tal punto que debería ser eliminada del diccionario por desgaste, presentó como logro de gestión la incorporación de ocho mil policías y siete mil patrulleros, cuando en realidad renovó la flota automotor y cubrió en parte las purgas efectuadas por Arslanián. Lo que el gobernador bonaerense entiende como políticas de seguridad, consiste en llevarse bien con los adinerados capos de la fuerza. Que hoy se haya tomado el helicóptero para que la madre de Candela lo insulte ante las cámaras de televisión, se lo tiene merecido por felpudo y mediático. No se gobierna dando notas, se gobierna gestionando. Y gestionar es atender cada uno de los problemas. Lógicamente, para atender un problema, primero hay que reconocerlo.

Comparativamente al trato recibido por las fuerzas de seguridad de la Nación, Scioli se comporta como un auténtico estadista. Mientras la Presidente y la Ministro de Seguridad de la Nación se dedican a pegarle a Scioli por ser extremista en materia de seguridad -lo cual es un halago, dado que no hace una goma- Gendarmería, Prefectura y la Federal hacen agua en el intento de conservar algo de autonomía y, al mismo tiempo, no incomodar a Nilda. Estas fuerzas nacieron con fines estratégicos propios y misiones individuales. Ahora, si a la Federal la ponemos a recaudar, Prefectura a cuidar Puerto Madero y Gendarmería a cortar boleto en el área metropolitana de Buenos Aires, es probable que nos encontremos con denuncias de piratería marítima en las costas patagónicas, incapacidad de laburo en zonas urbanas y las fronteras convertidas en un inmenso centro comercial de niños, putas forzadas y contrabando.

Que nuestros delincuentes han perdido toda clase de códigos hace años, es un hecho tan insoslayable como el hecho de que, si el brutal asesinato de Candela es producto de un ajuste de cuentas, nadie tiene de qué sorprenderse. Si balean la panza de una embarazada en una salidera bancaria, si matan adolescentes para robarles las zapatillas o el celular, si disparan a matar antes que las víctimas se resistan a un robo, si muelen a golpes a ancianos indefensos...¿Quién carajo se puede sorprender del asesinato de una nena de once años?

La delincuencia ha dejado de ser un error de la sociedad para pasar a integrar un sector con poder adquisitivo, organizado, con autoridades, poder territorial y representantes en el poder. Suponer que con mano dura, estas fuerzas de seguridad y este Poder Judicial comandados por esta clase dirigente, van a poder resolver algo, es de pelotudos.

Quiero creer que ningún geronte dirigente de la oposición se va a animar a opinar sobre este tema. Quiero suponer que Duhalde va a llamarse a silencio, luego de haber creado este régimen judicial bonaerense y después de haber puesto la Policía en manos de Arslanián. Deseo que De Narváez deje de pelotudear y ponga sobre la mesa el famoso plan de seguridad que siempre dijo tener y nunca mostró. Ansío que los legisladores crónicos del resto de la oposición no vaya a TN a decir que ellos tenían la solución y nadie les dio bola y, por una vez -al menos una- cierren la boca y se pongan a laburar en serio ¿O le darán bola a estas cosas recién con este caso?

El asesinato de Candela no es un caso aislado, pero tampoco forma parte de la ola de inseguridad. Es fruto del país en el que no pasa nada, mientras no me pase a mí, ni a mis afectos. Es un hecho testigo de un período histórico de una Argentina en la que la dirigencia política ha llegado a un punto de no retorno. Que placenteramente veamos como son sepultados los vanidosos y personalistas dirigentes del siglo XX, no implica que estos mamarrachos que hoy detentan el poder tengan carta blanca, sino que nuestra paciencia dura cada vez menos.

Miércoles. Sin palabras.

lunes, 29 de agosto de 2011

El Movimiento Cristinista

El compromiso ideológico es cosa del pasado. Ahora, lo in se encuentra en amoldarse al pragmatismo Nac&Pop, poner los deditos en V, hablar del "modelo" como si de un dogma se tratara y afirmar que uno es soldado de Cristina porque así lo habría querido "Él". Como si estuviéramos en un revival del siglo XIX, hoy todos forman parte del mismo partido, aunque en los papeles no exista: todos son Cristinistas. ¿Querés sumarte? No hay que llenar ninguna ficha de afiliación ni participar de jornada alguna. Si te enteraste hace tres meses que Perón fue algo más que el tipo que le dio el nombre a calles, avenidas, hospitales, escuelas y albergues transitorios, pero asimismo te reconoces "peronista", la clave para sumarte es hablar del "proyecto superador", soñar con una Evita que entrega netbooks y planes, en vez de ropa y alimentos; y comparar los chalets del Barrio Uno de Ezeiza con las casitas comestibles del Plan Federal de Viviendas. 

Ante la posibilidad de provenir del radicalismo, bueno es tomar el ejemplo de grandes luminarias, como el compañerazo Alperovich, quien luego de ser Diputado provincial por la UCR en 1995, fue nombrado Ministro de Economía por el Gobernador justicialista Miranda, como un gesto al ejecutivo nacional, presidido por Fernando De La Rúa. Si bien fue uno de los rostros más vistos cuando la desnutrición de los infantes tucumanos estaba de moda en los noticieros, la crisis de 2001 le requirió estar a la altura de la circunstancias: se fue de la UCR y se afilió al PJ. Un capo. Después de dos períodos consecutivos al frente de la gobernación, resultó lógico que su culo fuera el único que entrara en las molduras del sillón al que se encuentra atornillado. Así fue que, reforma constitucional mediante, hoy se encuentra remozado, sin bigotes, sin mortandad infantil -no las anotan, directamente- y con muestras de agradecimiento a la caja de la Nación y al difunto ex presidente Néstor Kirchner. 

Si sos radical pero el cumpa Alperovich te resulta un personaje difícil de digerir, podés poner tu norte en su ex correligionaria, actual compañera, María José Lubertino. La rubia ocupó casi todos los cargos partidarios que podría tener la UCR -que son muchos- y hasta fue parte de la Jefatura de Gabinete de Chupete De La Rúa en los tiempos de Terragno, lo que no le impidió refugiarse en el socialista Jorge Rivas. Luego pegó el saltito y apareció como funcionaria de Néstor en el INADI para, más tarde, llegar a legisladora porteña por una de las boletas del kirchnerismo. 

Si abandonar el Adelante Radicales te parece mucho, aunque nunca lo hayas memorizado, podés optar por un perfil más moderado y tomar de ejemplo al gobernador correntino Ricardo Colombi, quien del mismo modo que se opuso al ex gobernador -su primo- luego de hacerle la campaña, no tiene ningún prurito en cagarse en sus correligionarios y apoyar a Cristina. Curiosamente, esos apoyos surgen siempre que el gobernador necesita una partida especial de la caja nacional para tapar algunos vacíos de su ejemplar gestión. 

En estos casos, la clave de la justificación no se haya en la memoria del primer presidente popular, dado que nadie sabe quién fue don Hipólito Yrigoyen y, presumimos, tampoco les interesa. Lo correcto para eliminar todo tipo de sospechas es tender dos líneas de discurso: hacia afuera, Cristina representa la unidad nacional y un proyecto a futuro; hacia dentro, Cristina les paga las jodas que no cubren los ahorcados presupuestos.

Si en los ´80 hacías pasillo en facultad para levantar minitas desde la mesa de la UPAU, te referenciabas con Alsogaray, debatías si la tenían más grande los hermanitos Alemann o Martínez de Hoz, pedías que se suspendieran los juicios contra los militares, y en los ´90 te masturbabas fantaseando con enfiestarte a María Julia y Adelina de Viola, vos también tenés un lugar en el Movimiento Cristinista para la Liberación. Tu propensión al crecimiento de la empresa amiga te hace un candidato ideal para iniciar tu camino de burócrata militante en la ANSeS. Dado que las neoliberales AFJP ya no existen, nadie mejor que personas con tu formación para seguir saqueando los ingresos de los gerontes que ni siquiera votan. La clave para convertirte en un referente de las masas cristinistas, radica en mantener un discurso progre para los intelectuales, conservador para los empresarios y populista para el público. Si Ricardo Forster se emocionó porque Amado Boudou citó a Karl Marx, el camino es fácil. Seguí el ejemplo de Aimé y Sergito Massa: No dejes pasar la oportunidad de entrar al lugar donde otros compañeros de la lucha por la libre disposición de la guita ajena han forjado sus carreras.

Probablemente pertenezcas a esa nebulosa de la sociedad argentina que se define como "progresista". Si luego de leer Revista Veintitrés en una casona de Fisherton, Rosario, o en el pisito de Avenida del Libertador, sentís que tenés el suficiente conocimiento de la realidad para afirmar que este "es un gobierno que ha cambiado la realidad de la gente para mejor", aunque los pibes sigan muriendo de hambre por no animarse al canibalismo, este es tu lugar. Si sos de los que creen que este gobierno es inclusivo de las minorías, a pesar de los empresarios negreros amigos de los sindicalistas mataputos, tenés la puerta abierta. No dudes: tu aporte de intelectualoide traumado con aires de sapiencia superior, será necesaria cuando haya que patear la pelota para otra lado, en vez de explicar las reuniones de Cristina con empresarios monopólicos y pinochetistas chilenos, mineras saqueadoras canadienses y corporaciones españolas. 

En todos los casos, es fundamental recordar que tuviste algún amigo de un tío lejano que estuvo afiliado al Partido Justicialista, para poder decir que provenís "de cuna peronista". No importa que los padres de Néstor hayan militado en el Partido Usurero de Río Gallegos, eso es viejo. En el Cristinismo se levantan las banderas de la pertenencia genética, y si Cristina justifica su sangre azul en la libreta de afiliación que encontró en la mesita de luz de un abuelo, es menester buscar algún indicio familiar de simpatía, así se trate de un corcho de sidra de 1950 o una foto de la luna de miel de los viejos en el complejo sindical de Mina Clavero.

A pesar que desde el Gobierno sostengan que ellos vienen a "jubilar a la vieja política", no te asustes. Si hay lugar para gobernadores radicales, simpatizantes conservadores, legisladores progresistas, ministros aliancistas, intendentes menemistas y funcionarios procesistas ¿Cómo no habrá lugar para vos? Aprovechá la depresión adropáusica de la oposición y sumate al nuevo partido único, en el que los únicos privilegiados, son los afiliados.



Lunes. Hoy, todos somos Cristinistas. Mañana, vemos.

jueves, 25 de agosto de 2011

Prioridades

Ahora que quedó demostrado que hubo fraude y que Duhalde y Alfonsín no sacaron 12,6 puntos, sino 15, supongo que podemos volver a hablar de cuestiones irrelevantes, tales como cuánto cotizaba el service hogareño de Alfano y si hacía precios al personal de la Marina. Entre las incógnitas a resolver en el debate nacional, propongo que se resuelva urgentemente si apoyamos o no la vuelta de José Velez a las tablas locales. Mientras nosotros dejamos pasar el tiempo con reclamos sobre el paradero de Candela o si a Scioli le importa el mismo, la realidad nos convirtió a Jorge Ríal en el fiscal Strassera de las Vedetongas sin que nosotros hayamos hecho nada para evitarlo.

No encontré fotos de Alfano con Massera, pero sí una de
la vedette Timerman con Videla. Algo es algo.
El mundo hace apuestas sobre a cuántos dictadores va a enterrar Fidel después de Khadafi, y nosotros boludeando con la declaración jurada de Cristina. Que la Presi tenga 70 millones de pesos -declarados- no mide ni para preguntarle a Altamira en un spot del Frente de Izquierda. Ricardo Fort ya tiene canal propio y nosotros nos calentamos porque el patrimonio de Obama es de cuatro palos verdes y el de Cris lo cuadruplica. El negro norteamericano no entendió bien el sistema y así no va a calificar para que la Presi lo llame Embajador del Modelo en Yanquilandia. El cumpa Barak quiere quedar en la historia y venía bien con eso de dar una cadena nacional cada dos por tres, aunque le ganó a Cris al poner la cámara en el pasillo y hablar cada vez que pasa al baño. También la pegó con eso de despegarse de los antiguos aliados de medio oriente, aunque algunos sectores consideran que se le fue la mano al violar toda normativa de derecho internacional. En estos temas, nuestra Presi es más pragmática: con dejar de hablar de Khadafi el mismo al que idolatró hasta hace un par de años, alcanzó. 

Sin embargo, Obama la pifia. Si tan sólo viera la agilidad para la gestión de los Nac&Pop Boys, dejaría de discutir con los republicanos por el presupuesto y se ocuparía de cosas más interesantes, como inaugurar un retrato cubano del General Andrew Jackson en los laterales del edifico Chrysler, o darle clases a Angela Merkel sobre cómo utilizar el American Way para sacarse de encima las economías hinchapelotas de Grecia o España. Nosotros no podemos estar en todas, bastante tenemos con reírnos del chileno Piñera, a quien le ostentamos como logro del modelo la educación pública que arrastramos desde hace mucho más de un siglo. Desde Chile, los reportes nos devuelven que el reclamo ahora se extendió al aumento de precios en alimentos y combustibles, pero es ahí cuando cambiamos de canal, dado que nuestro modelo es infalible y el 50% de votos de las últimas elecciones, lo confirman, a pesar de esos números macroeconómicos que se empecinan en tirar abajo todos los logros obtenidos.

Si hay algo que debo reconocerle a Boudou es que, como Economista, es un mago a la altura de Copperfield. En 2010 los ingresos totales del sector público no financiero -Tesoro Nacional, ANSeS, cajas provinciales, PAMI, fondos fiduciarios, etcétera- fueron de unos $350.500 millones, tal como se puede corroborar en la versión contable del Ministerio de Economía. Esto arroja un crecimiento anual en los ingresos cercano al 35%. Por otro lado, el gasto primario, el que excluye los pagos de intereses de la deuda, registró un aumento de 34% en el mismo período, lo que representa alcanzó 325.500 palitos. Haciendo una cuenta básica, el resultado primario nos dice que hubo un superávit equivalente a $25.00 millones. Con este último monto, y siempre que de superávit, el Estado paga deuda y demás obligaciones financieras, como asistencia a las provincias para que éstas, cuando no, también paguen sus deudas. Si no alcanza, normalmente se sale a colocar deuda o se busca financiamiento alternativo adicional.

Ahora...el superávit primario argentino 2010 incluye en ingresos unos 29.200 palitos que no solo superan a todo el superávit, sino que no son genuinos. En su composición, tenemos que 20.300 millones son "transferencia de utilidades del Banco Central al Tesoro," que surgen básicamente de la ganancia por diferencia de cambio en la valuación de las reservas -tipo de cambio de fines de 2009
vs. 2010, que fue mayor-, o sea, emisión monetaria pura. 

Otros 8.100 millones corresponden a rentas de títulos públicos en poder de la ANSeS, que son los títulos que antes estaban en la cartera de las AFJP, los cuales devengan un interés...que lo paga el Tesoro. Si bien, en la contabilidad del Estado aparecen como un "ingreso adicional", ese ingreso “sale” automáticamente como mayor gasto de intereses. Y como el superávit primario no incluye pagos de intereses, sólo se refleja el ingreso vía ANSeS, pero no lo que pagó el Estado.

Para no hacer esto más aburrido que la biografía politica de Alcira Argumedo, resumo: si no se incluyeran los inventos del "modelo", el superávit Nac&Pop de 25.100 millones se convertiría en un cipayo y vendepatria déficit primario de 4.100 millones. Si bien no es un déficit preocupante; habría que considerar un pequeño temita que no pasa por maquillar los números groseramente. Resulta que Argentina tiene déficit en plena expansión económica, cuando lo normal y lógico es que, al salir de una recesión -como pasó en 2009, aunque se hagan los boludos- la situación fiscal mejore por aumento de ingresos y menor gasto, y no que empeore. Si bien los ingresos crecen fuerte, un aumento del 35% anual en el gasto público es grosero. 

Por si fuera poco, a esta hermosa maquinaria de financiación del modelo, se le suma el mecanismo utilizado para pagar deuda en 2010: más emisión de moneda, con respaldo de adelantos transitorios, que no son otra cosa que préstamos que hace el Central al Tesoro, o sea, más emisión. A esto, se sumaron las reservas “de libre disponibilidad”, por las cuales el Central recibió “letras intransferibles” que reemplazan a los dólares. 

Para redondear: el modelo esta en el horno y nosotros somos las papas. De movida, está mal parido desde el nombre. Si en vez de hablar sobre la redistribución de la riqueza, hablaran de la redistribución del poder generador de esas riquezas, estaríamos en otro nivel de debate. Para estos muchachos de socialismo mersa con ribetes progresistas que ocultan un marcado conservadurismo fiscal, es más fácil redistribuir la riqueza -la nuestra- que ver como generarla. La visión de un mundo con bienes para todos en manos de pocos, atrasa tanto que quedo zanjada hace más de tres décadas. Lo que hay son recursos para todos, en todo caso. Habría que aprender de los pequeños capitalistas urbanos y generalizar un sistema como el que tiene el jujeño que vende verduras en mi barrio, que arrancó con una inversión de 500 pesos en 2001 y, no sólo sobrevivió a la crisis, sino que hoy tiene tres locales. Seguramente es el único en toda la manzana que está al día con los impuestos y, por si fuera poco, tiene el tupé de dar consejos al afirmar que la base de su progreso está en no gastar en boludeces, trabajar horario corrido y descansar sólo los domingos. Como buen marciano, lo único que le pide al Estado es que no le corten la luz y que alguien haga algo para que los contreras dejen de chorearle, mientras esgrimen la frase "bolita con plata". 

Ocultar los problemas no los soluciona, del mismo modo que no darle bola a las luces rojas del tablero del auto no va a hacer que el coche se arregle por ósmosis. Si los pobres se mueren por enfermedades de pobres, volver a enseñar "higiene y puericultura" no es retrógrado, sino barajar, dar de nuevo y darles una chance. Si tanto hablan de inclusión al entregar bienes no consumibles ¿Por qué no arrancan por lo más barato? El dinero sin educación es sólo un papel de color que sirve para cubrir deseos y no necesidades.


A los lectores de este humilde espacio: 

Que Cristina haya sacado la mitad de los votos válidos, no quiere decir que tenga un cheque en blanco. Que la oposición tenga menos valor que mi promesa de llegar en forma a mi próximo cumpleaños, no implica que "el país respalde al modelo", como dicen hasta los veletas sadomasoquistas de Clarín. Que todos los demás candidatos sean leones gerontes y sin dientes, no afirma que Cristina sea un macho alfa que ganó la pugna de todos contra todos por ser la más fuerte. Que los oficialistas llamen a la unidad nacional para ponérsela de dorapa a los otros 20 millones de electores, no da. Que los opositores hablen de patriadas para frenar el avance de una gestión que alcanzó tamaño porcentaje, tampoco. Después de todo, no se olviden que el sistema democrático es bastante imperfecto, pero de los imperfectos, es el menos malo.  

De última, siempre podemos recordar lo que decían hace dos mil años: Si los mandamientos de los necios pueden hacer que la naturaleza de las cosas se transforme de acuerdo con sus votos ¿Por qué no podrían decidir que lo malo se tenga por bueno y lo dañino se considere saludable?


Gracias a las consultoras Cecilia y María, corresponsales de la sección RDP Economía, por el didáctico -y sobre todo, gratuito- aporte.



Jueves. Escrito, publicado y no pensado desde mi reclusión médica. Si esta bronquitis no me mata, puedo soportar otro período kirchnerista.

viernes, 19 de agosto de 2011

Elecciones Precarias

La semana posterior a las elecciones primarias del domingo pasado ha dejado un tendal de situaciones de las más variadas, aunque no por ello pacíficas. La sensación de estupefacción en algunos e impotencia en otros, ha sacado a flote lo más oscuro de nuestra personalidad de un modo inocente, por ahora. A título personal, debo aclarar que soy de esos que integrarían el Sindicato de Estúpidos Optimistas, ese grupo de gente que transita por la vida como si la sensación de un porvenir exitoso se empeñara en prometer un horizonte de dicha en contraposición a un presente de mierda. Quizás por ello es que trato de dar vuelta la página y mirar para adelante sin buscar excusas que, por más que pudieran amenguar la paliza electoral, no cambiarán un ápice la victoria de quienes considero que no me representan ni a mí, ni a lo mejor de mi ideología.

Hay que poner en claro algo: las acusaciones de fraude deben contextualizarse y analizarlas fríamente antes de exteriorizarlas. Todo aquel que haya sido autoridad de mesa, sabe que los únicos requisitos exigidos son figurar en el padrón y tener un lugar dónde dejar la citación. Muchos de los telegramas presuntamente adulterados, no son otra cosa que una prueba fehaciente de la carencia para realizar sumas de tres cifras que tiene gran parte de la población. Para hablar abiertamente de fraude, debe existir un mecanismo institucionalizado, planificado y extendido a lo largo de toda la circunscripción sometida a la elección que, en el caso de los precandidatos a Presidente, no es otra cosa que la totalidad del padrón electoral nacional. Que algunos sitios que cuentan con información privilegiada -y muy poco respeto por las leyes de la gramática española- refieran como prueba de fraude que existió un 7% de robo de boletas y adulteración de actas, es más prueba de impotencia que de otra cosa. Ese porcentaje, en caso de que fuera totalmente contrario a Cristina, ni siquiera la baja al 40%, con lo cual, sigue siendo una paliza. Y la denuncia por parte de sectores del radicalismo y del duhaldismo en referencia a un 5% en favor de ellos, los acerca al numerazo del 17%, lejos de toda aspiración por dar vuelta el resultado en octubre. Nuestro sistema electoral, tal como existe y funciona hoy en día, es absolutamente falible y permeable a errores y maniobras fraudulentas, pero no por ello es menos confiable que otros sistemas ¿O acaso genera seguridad el voto electrónico en la era de la defraudación informática? 

Impulsado por la inmensa mayoría del arco opositor, el reclamo por el sistema denominado "boleta única" tampoco elimina el fraude. Prestemos atención a un punto: si la denuncia de fraude gira en torno a las actas ¿Cómo piensan que contabilizarán los votos de la boleta única? Marcar con una cruz un casillero de más anula el voto y dormir a un fiscal para dibujar números en las actas seguirá tan en boga como siempre. Es la consciencia ciudadana la que evita el fraude y ningún sistema mágico lo puede evitar. La boleta única evita el robo y destrucción de boletas, pero mientras exista la costumbre de esconderse tras de un árbol ante la posibilidad de ser impuestos como autoridades de mesa por ausencia de quienes también se cagan en su deber cívico, no tendremos derecho a criticar la poca habilidad o falta de ganas del Presidente de Mesa para evitar que los fiscales se hagan una fiesta con el conteo.  

Una cuestión bien distinta es el análisis que algunas personas hacen del resultado electoral, movidas por idéntica -y entendible- impotencia. La afirmación "a Cristina la votaron los que viven del plan social" es tan cierta como inexacta: la votaron los que viven del plan social, pero también la votaron los que compraron su versión particular del relato histórico contemporáneo, los profesionales que creen en el "modelo" y, como ocurre habitualmente, los trabajadores precarizados, el pobrerío urbano y los sindicatos afines. La frase "ganó el 50% que vive del otro 50%", más allá de su injusticia para con los alfabetizados, laburantes y profesionales que realmente gustan de este gobierno, ha quedado corta frente a la manifestación de Hugo Biolcatti, que luego de mandar a la mierda a toda la oposición, aseguró que al hombre del interior sólo lo preocupa mirar a Marcelo Tinelli y, si puede pagar la cuota del plasma, no importa nada más. Este exabrupto cuenta con una dosis de honestidad brutal que no se le puede permitir a un dirigente. Biolcatti no trató de repugnante al que votó a Cristina, sino que hizo algo peor: lo trató de idiota, siendo que las elecciones que pasaron, no sirvieron para elegir ningún tipo de autoridad y todavía quedan las generales. 

El oficialismo ha tomado una actitud contradictoria frente a la cruda frialdad de los resultados electorales. Si la mitad de un padrón vota a un candidato del palo, el pueblo entero está de fiesta. Si la mitad de un padrón vota a Macri, la sección electoral se divide entre los pobres oficialistas que viven en una especie de Ghetto de Varsovia local, sometidos al poderío fachistoide, neoliberal y cipayo del resto de la sociedad. No debemos caer en la misma, gente. Hacer propia la actitud que criticamos, nos pone a la misma altura de quien nos agrede. Así como el clientelismo político existe, no hace al 50% del electorado, del mismo que también existen personalidades muy poco "blackfriendly" y sin embargo, no hacen al 47% de los porteños o al 32% de los santafecinos, a pesar de las acusaciones de intelectuales y referentes políticos.

Entiendo la bronca y la impotencia, pero hay que ponerle onda, pasarla bien, disfrutar de los afectos, seguir laburando e intentar progresar a pesar de la voluntad que ponga el gobierno en cagarnos la vida. Sobrevivimos a democracias prohibitivas, azules contra colorados, subversión marxista, subversión ultracatólica, "revoluciones" militares que nos liberaban de gobiernos democráticos, golpes de Estado "para salvaguardar la Constitución Nacional", procesos hiperinflacionarios y liquidación de patrimonio nacional a precio de amigo ¿Cómo no vamos a sobrevivir a estos impresentables mesiánicos con delirios de estadistas divinos?

El arte de nuestros enemigos es desmoralizar, entristecer a los pueblos. Los pueblos deprimidos no vencen. Nada grande se puede hacer con la tristeza.




Viernes. La semana que viene les tiro unos datos económicos para que vayan transfiriendo los ahorros a alimentos no perecederos y reservas de leña.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Lo que las primarias nos dejaron

Siempre descreí del precepto "los pueblos tienen los gobiernos que se merecen" dado que me pareció injusto, inacabado e impreciso, desde lo abarcativo del termino "pueblo" hasta lo utópico del "merecimiento". Distinto es afirmar que nuestros gobernantes se nos parecen, y allí el problema radicaría en cómo somos nosotros. Todos conocemos un tío medio nabo, negador y con memoria tan selectiva que lo deja en ridículo ante la primer oración. 

Ayer, el tío Fernando De La Rúa felicitó a Cristina por el resultado obtenido en las elecciones pasadas y, al mismo tiempo, manifestó su apoyo a Ricardo Alfonsín, a quien le envió el mensaje de que no es imposible vencer al justicialismo dado que él sí pudo en 1999. Mientras que en la UCR tienen ganas de agradecerle por las palabras y enviar saludos a la madre, tías y hermanas de Chupete por lo oportuno de su aparición, desde las filas del peronismo nostálgico respiran aliviados al saber que Carlos Grosso no piensa apoyar a nadie. 

Las palabras del expresidente tienen un 50% de verdad y un 50% de omisión. La UCR no venció al justicialismo en 1999, sino que De La Rúa, integrando la Alianza, venció a Eduardo Duhalde. Para refrescar la memoria, es bueno recordar que la Alianza por el Trabajo, la Justicia y la Educación -nombre completo- estaba integrada por la UCR y el FrePaSo, el cuál se componía por la Democracia Cristiana, el Partido Comunista, el Partido Intransigente, la Unidad Socialista -todos dentro del Frente Grande- y el PAIS.  En limpio: la Alianza era la junta de la UCR, el peronismo disidente de los ´90 y los que venían con Pino Solanas.  Hecha la aclaración, el doble discurso del expresidente fue más que acertado. El apoyo al candidato de su partido era esperable. Y, aunque genere estupor y risotadas en algunos, la congratulaciones dirigidas a Cristina no estuvieron fueran de lugar, sobretodo si tenemos en cuenta dónde se encontraron posicionados en los últimos ocho años figuras de la talla de Aníbal Ibarra, Nilda Garré, José Bordón, Adriana Puigross, Diana Conti, Eugenio Zaffaroni, Eduardo Jozami, Abal Medina, Chacho Álvarez y Marcos Makón, entre otros.

Otro que no la emboca al momento de tomar partido por algo, es el reelecto Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que durante meses hizo hincapié en la necesidad de ir a votar como el medio correcto para vivir mejor, y pasó las elecciones en bermudas, a bordo de un crucero en el mar Mediterráneo. Lejos de apoyar a su candidato en la Ciudad, grabó un spot y se tomó el palo. En una movida política que ningún analista se atreve a analizar, afirmó que no tendría ningún problema en votar a Cristina, que le gustaría reunirse con ella y prorrogó sin chistar las concesiones timberas a Cristóbal López. Y así, una semana después de que el núcleo peronista de su sector -ese mismo grupo que hizo la diferencia entre las elecciones de 2003 y las de 2007- emitiera un comunicado de adhesión a la candidatura de Duhalde, no sólo incumplió con su deber cívico y ético, sino que llamó por teléfono a Cristina para felicitarla. Sus legisladores, que se pasaron los últimos tres años poniendo la caripela por él en la Comisión de Juicio Político de la Legislatura, deben estar agradecidísimos mientras el GPS les repite "recalculando". 

A esta altura del partido y ya en tiempo suplementario, la política argentina me ha llevado a comprender el mecanismo de pensamiento de los ateos: donde los demás ven dogmas incuestionables y figuras idílicas, yo sólo veo preguntas sin responder y mamertos que sienten que el Rey Sol del absolutismo francés no ha caducado. Y es que hemos convertido a la palabra "democracia" en un dogma absoluto al que hay que perfeccionar permanentemente. Una parte de los argentinos siente al voto como un trámite a realizar cada tanto y la otra parte realmente cree que gobierna al colocar una boleta con decenas de nombres desconocidos en una urna.

A lo largo de las últimas décadas, el discurso de "perfeccionamiento" de la democracia sólo la ha estropeado cada vez más. En una provincia mayoritariamente agropecuaria, tres municipios netamente urbanos le eligen gobernador al resto. En un país de 23 provincias y una Ciudad Autónoma, donde el 40% de la población vive en la cuarta aglomeración urbana del mundo, adoptamos un sistema de voto directo. La representatividad parlamentaria está garantizada, pero no concuerdo en absoluto en que el voto directo sea igual de útil para la elección de un Presidente. Paradojas de la vida: las dos figuras principales del acuerdo que llevó a este sistema pedorro, a mediano plazo fueron las más perjudicadas. 

Por ello también la pifian quienes sostienen que las elecciones primarias, así como están planificadas, sirven para fortalecer la democracia. Nuestra Constitución Nacional sostiene al sistema partidario pilar fundamental, y sin embargo hay quienes ven esto como un camino al bipartidismo al cual se le puso un freno con las primarias. Es en los partidos donde se tienen que debatir los proyectos políticos, las plataformas de gobierno y, una vez decididas puertas adentro, exponerlas a la sociedad para que elija la que mejor la represente. Si a todos nos interesara la política, los partidos reventarían de afiliados. Y así, mientras las democracias modernas caminan hacia la homogeneidad del sufragio voluntario -en algunos casos con primarias obligatorias, pero sólo para inscriptos- en Argentina nos obligan a participar hasta de las internas partidarias. Lejos de fortalecer el sistema que nos gobierna, se utiliza al mecanismo de acceso al mismo para hacer terapia de egos, dirimir quién la tiene más grande y caminar hacia el personalismo político. 



Breves:

Pino sostiene que parte del fracaso de Alcira Argumedo en las últimas elecciones se debió al accionar de Jorge Ríal. En un claro indicio de influencias de la sinarquía internacional destinado a la división y posterior aniquilamiento moral de las fuerzas de izquierda, el periodista de espectáculos sería un agente encubierto actuando contra quienes combaten al orden imperialista. Luego de ser preguntado acerca del total desconocimiento del electorado respecto de una señora de 71 años que venía a captar el voto de la juventud, Solanas refirió que nada tiene que ver, afirmando que él todavía puede retener líquidos por más de cinco minutos.  

Luego de romper en llanto, desmayarse y ser atendido por paramédicos, Jorge Altamira se mostró más que satisfecho con el récord histórico de su sector político, que duplicó el techo tradicional de las elecciones de los últimos tres períodos glaciales. Después de ser interrogado por un periodista acerca de si el verdadero milagro de Altamira consistiría en que su espacio pague por los destrozos y daños públicos que efectúan en nombre de sus luchas, el veteranísimo cuadro de izquierda se limitó a afirmar que espera que el Estado le ceda aún más espacio en la televisión abierta y privada para poder quejarse de los intentos de prohibición.

Saludamos efusivamente al compañerazo correntino Fabián Ríos, quien al momento de cautivar al electorado, no dudó en apelar a metodos muy tradicionales, aunque no por ello, poco civilizados. Los analistas se debaten en una pelea por el nombre a utilizar para llamar a la técnica. Algunos lo llaman "voto amenaza", otros son menos sutiles y le dicen "voto cagazo", mientras que los menos han decidido llamarlo directamente "voto o totó". Desde el entorno de Ríos, definieron al accionar como "el juego de la palangana", el cual consistiría en una representación figurada del eventual votante-cliente con las patas en una fuente pequeña de agua, mientras que el "trabajador social" del barrio le hace cosquillas con dos cablecitos a la altura de los tobillos. Más allá de la dudosa legitimidad de la técnica, es innegable la efectividad de su resultado.



Miércoles. Se viene "RDP Entrevista". Muy pronto, por este canal.

lunes, 15 de agosto de 2011

Podía Fallar

Intentaré hablar desde el plural para dar una impresión de pertenencia a la idea. Los argentinos, en promedio, tenemos un serio sentimiento de orfandad. Permanentemente pretendemos hallar una figura que reemplace de algún modo la seguridad de nuestros padres, aunque no los hayamos tenido. En un eterno conflicto de infancia perpetua, nos congraciamos con el jefe que nos dio una palabra de aliento, aunque nos negree en horarios y remuneraciones. Como si estuviéramos en la primaria, algunos vemos en el otro alguien a quien serle fiel, una persona por quien dar la vida, por el sólo hecho de que es más popular que nosotros y, por ende, nos da más chapa pertenecer a su entorno. Todos somos medianamente caudillistas, en algún aspecto de nuestras vidas. Necesitamos quién nos cambie los paradigmas en los que vivimos o, al menos, nos disfrace la realidad, por lo que dependemos de esa esperanza para poder seguir con nuestras vidas.

En un comportamiento masificado, luego de sufrir una crisis económica, política y social hace una década, nos hemos refugiado en el padre bueno y bondadoso que nos dio un poco de estabilidad. Los palazos eran apenas unos detalles. Los negociados que comenzaban a aparecer, eran tan sólo unos defectos a mejorar. A la crisis social nos hemos acostumbrado. No nos sacaron de ella ni la solucionaron. Nos acostumbramos, mal,  a ver familias enteras durmiendo a la vera de la Casa Rosada, con el techo de las galerías como único hogar. Nos acostumbramos, pésimamente, a que un mocoso camine descalzo por Constitución mangueando una moneda. Nos acostumbramos, patéticamente, a la muerte inútil, sin sentido y ridícula, cotidiana y siempre violente, venga de la pistola de algún fumapaco, o de la inanición de un pibe. De la crisis económica, nunca salimos, sólo nos acostumbramos al consumo de productos financiados, al reviente de tarjetas de compra y a cualquier gasto supérfluo que nos quite la angustia ante la imposibilidad de ahorro. Y la crisis política nunca terminó. Si en cada elección vemos internas partidarias, la crisis no terminó. Si no existe una homogeneidad de criterios -no digo de ideologías, hablo de criterios- a la hora de votar, la crisis política nunca aminoró. Si las únicas posibilidades de enfrentar al poder viene de herederos de apellidos o personas que en cualquier otra profesión ya se encontrarían jubiladas, estamos en una crisis cada vez más profunda debido a la ausencia de cuadros.

Ante este panorama, es lógico que muchos vean en una persona el espíritu maternal que necesitan para sentirse protegidos. Ante el temor, siempre buscamos el útero. Y nosotros vivimos en un país en el que la libertad de la libre empresa, es un riesgo que no todos se atreven a tomar. La relación de dependencia nos da la seguridad de cobrar a fin de mes, poco, mucho, merecido o no, pero plata al fin. En este punto, viene a cuento el dicho popular que siempre escuchamos sobre la hija de Rosita que entró a trabajar al Estado: "Se salvó, no la echan más". Curiosamente, esta frase no estaba tan en boga a mediados de los ´90, donde la estabilidad económica era un hecho y trabajar para el Estado era dejar pasar la oportunidad. En aquel entonces el manto protector del padre feo, patilludo, jodón y mujeriego, recaía en brindar la seguridad de que el mes que viene las cosas iban a costar lo mismo o, incluso, menos. Hoy, la protección recae en el Estado directamente. Todos somos estatales, en mayor o menor medida. No se trata sólo de las empresas "cooperativas" que no son otra cosa que un centro de limosneo gubernamental, incapaces de competir en el mercado -con contadas excepciones-, o las mentiras de las empresas de servicios públicos, que sólo ponen la marca y se llevan la recaudación, sino que las grandes empresas también han llegado a un punto de tener a sus empleados subsidiados. Y si tenés la suerte de trabajar para IBM, Accentur o KPMG, lamento informarte que la mitad de la guita que ganás al año se la lleva el Estado. En este país, si vivís en blanco, tenés dos opciones: o sos medianamente estatal, o sos socio del Estado.

La sociedad argentina se ha retraído lo suficiente como para volver a la competencia de minorías, incluso dentro de un mismo signo político. Ya no se trata de estar todos en carrera para llegar a obtener nuestro objetivo en la vida, sino de una pugna entre quienes tienen por objeto el valor del progreso personal, y quienes ostentan como todo Dios al consumo. El Estado, para mi arcaica visión de las cosas, se debe limitar a crear y proteger las condiciones necesarias para que cada individuo se encuentre en igualdad de condiciones con el otro para que, en virtud de su mayor o menor esfuerzo, progrese en la vida o se quede donde está, pero sabiendo que la oportunidad la tuvo. Lamentablemente para quienes pensamos así, nos toca vivir en un tiempo en el que el concepto de Estado se ha trastocado tanto que, hoy en día, confundimos Estado con Gobierno y consideramos un derecho inalienable que el gobernante nos garantice el acceso al celular. Hoy, para la mitad de los votantes, Cristina representa eso.

Sin embargo, como una paradoja de la Rebelión de las Masas, nos olvidamos rápido de quien nos dio esa protección que necesitábamos en determinado momento. Las masas siempre se preservan a si mismas por sobre quienes se encuentren ejerciendo el rol aristocrático del momento. Hoy adhieren a aquellos que les garantiza lo que creen que es un sentimiento de masa y que, en realidad, no deja de ser un enorme conglomerado de minorías tratando diferenciarse de otras redes minoritarias. El concepto de masa, ha desaparecido en nuestro país. En este punto, el kirchnerismo -con todo el universo de cosas que significa- ha impuesto un pensamiento de masa que se contradice con el sentimiento de minorías que practica. Si estás con nosotros, estás dentro del proyecto, al menos nominalmente. Si no estás con nosotros, sos el enemigo, el compatriota enfermo que todavía no se dio cuenta dónde está la verdad revelada. 

No se les puede criticar por ello dado que, al fin y al cabo, de algún modo hay que conservar el poder. Y el kirchnerismo ha encontrado una forma de apuntalar la columna electoral -una de las tantas que sostiene un proyecto- con un discurso y accionar bastante disímiles entre sí y, al mismo tiempo, diferentes a lo que se hace puertas adentro. 

Más allá de todo análisis, hace unos cuantos meses se llevó a cabo una encuesta de amplio espectro etario, socioeconómico y geográfico. Entre las principales preocupaciones de los encuestados -incluso los kirchneristas- figuraban el temita de la inflación no reconocida por el gobierno y la falta de acceso a la vivienda propia o, al menos, alquiler pagable. Como contraposición, tanto los que se sienten identificados con este gobierno como los que no, coincidían en que no existe una crisis económica posible a la vuelta de la esquina. Pasándolo en limpio, sentían que el año que viene podían estar igual, ni mejor, ni peor, igual. 

Ante este panorama, el resultado electoral de ayer toma la primer arista de análisis: en qué mierda estaba pensando el votante de clase media al elegir a un gobierno que lo convirtió en un socio al 50% de sus ganancias de laburante. Precisamente, pensaba en eso: no hay nada que vaya a mejorar su situación económica el año que viene, pero tampoco a empeorarla. Más allá del sector de la sociedad que le tenía el voto asegurado -trabajadores precarios, pobres urbanos y algunos sindicatos-, es de idiotas desconocer el aporte de la clase media. Este factor sumado a la ausencia absoluta de propuestas superadoras creíbles por parte de la oposición, explica algunas cosas. A ello debemos sumarle que son pocos los candidatos que han entendido la situación informativa de los electores. Basta ver el resultado obtenido por Carrió, militante extrema de la honestidad y la lucha contra la corrupción, frente al aplastante número alcanzado por Cristina, cabeza más que visible de un gobierno que ha afanado tanto que convirtió al menemismo en una quiniela clandestina. Al votante medio la corrupción le importa menos que la relación entre Guido Süller y Tomasito. 

El resto, son las nimiedades de las que todos los analistas hablarán: qué hubiera pasado si Duhalde y Alberto Rodríguez Saá por un lado, y Binner y Alfonsín por el otro, hubieran tenido menos plumas y más ideas de darle pa´delante. Ante el resultado de ayer, no creo que cambie demasiado el panorama para octubre. Por más que en las primarias muchos votaron "con el corazón" y en octubre lo hagan "con la razón", pasando los 40 puntos, Cristina zafa del ballotage. Y arriba del 50, ni todos los candidatos juntos la bajan. Así que, mis queridos amigos, acostumbrémonos a la idea de que esto puede seguir así un tiempo más. Por lo pronto, iré acopiando arroz, polenta, leche en polvo y otras clases de alimentos no perecederos. 

Al resto: lejos de sentir asco, espero que puedan dimensionar el camino que acabamos de tomar. Cuando te encuentres con más de 30 pirulos y veas que no podés irte de tu casa porque la guita no te alcanza para alquilar y no conseguís un mísero crédito ni en el Banco que te administra la cuenta sueldo, te vas a joder. Cuando tomes consciencia que el aumento de sueldo no fue tal, y que tan sólo se trató de una indexación salarial atada a la inflación y que, en realidad, estás cobrando lo que deberías haber cobrado el año pasado, te vas a joder. Cuando sientas que tenés que hacer malabares para ayudar a que tus viejos puedan comprar los pajaritos para la polenta porque el aumento pedorro que les "regaló" Cristina no alcanza ni para pagar el morfi, te vas a joder. Cuando tengas que agradecerle a Dios y todos los santos porque llegaste a tu casa en bolas, sin plata y con el culo roto, pero vivo, te vas a joder. Cuando tengas que elegir entre tener un hijo o llegar a fin de mes, te vas a joder. Y cuando estés en la cola del banco para cobrar tu jubilación mínima después de entregarle tu vida al laburo y te preguntes en qué momento tu progreso dejó de depender del fruto de tu esfuerzo, quizás, solo quizás, te des cuenta que no necesitabas una madre protectora sino una Presidente que no te joda la vida en nombre tuyo. 

Por lo pronto, la tenemos adentro. 






Lunes. Perdí. Deudores de apuestas con DNI finalizados en 0 a 4, pasen el miércoles. De 5 a 9, pasen el viernes. 

viernes, 12 de agosto de 2011

Primarias

El año electoral más divertido de los últimos tiempos está entrando en su etapa decisiva. Este domingo se llevan a cabo por primera vez las Elecciones Primarias y hay más expectativas que gente que entienda de qué se trata. A tal punto llega la incógnita, que se puso de moda el "en primera vuelta voto con el corazón, en segunda, con la razón", y nadie sabe si se refieren a la Primaria, la primera vuelta, el ballotage o elecciones de consorcio. 

El clima de campaña es distinto al de otras elecciones recientes. No digo que se mejor ni peor, sólo distinto. Las redes sociales -bastión de la cybermilitancia- han sido copadas por quienes no sienten demasiada simpatía por el Gobierno Nacional a tal punto, que los oficialistas han quedado opacados, dedicados a saludarse y desearse fuerza entre ellos. Por otro lado, las propagandas cedidas a los diferentes candidatos, han dado vueltas a toda hora por todos los canales, con la emotividad como signo común a todas. Finalmente, han entendido que en una campaña corta, la comunicación es meramente emocional. Divididas en dos grandes grupos -quienes apelaron a la lástima y quienes apuntaron a un sentimiento patriótico- nadie habló de propuestas. Y no está mal, medianamente, todos sabemos que después de ocho años, toda promesa queda supeditada a cuántas migas queden en el Central despues de diciembre.

Alfonsín cerró su campaña con una conferencia de prensa tan real como las votaciones de Bailando por un Sueño. Claro, conciso, pegó al Gobierno, coincidió con todos al querer diferenciarse de, obviamente, todos. Carrió, más a su estilo, dejó de lado su discurso tendiente a unificar a la oposición para enfrentar al kirchnerismo y ahora sostiene que nada bueno puede salir de ese "oportunismo". En un tono menos profético que el de costumbre, pero más que el del resto del arco político -con excepción del Pastor Daniel Scioli- sostuvo que nada malo puede salir de un Gobierno que tendría a Prat Gay en Economía y Bullrich en Seguridad. Desconozco si los lilitos y lilitas que se han quejado de tener a una Montonera como Garré al frente de las fuerzas de seguridad se habrán anoticiado de que "la Piba" también era de las filas de Firmenich, Arrostito y Galimba, pero supongo que pasará inadvertido. 

Binner lleva de candidato a Diputado en la Ciudad de Buenos Aires a Claudio Lozano, que alguna vez fue candidato de Proyecto Sur con Pino Solanas, que lleva de candidata a Alcira Argumedo. Si usted no entiende bien este armado, es porque no está al tanto de las modernas fuerzas dinámicas que movilizan a la renovación de la política. El candidato santafesino por el  Frente Amplio Progresista, cerró su campaña pegándole al Gobierno Nacional por ocultar los datos del INDEC, reprimir y no dialogar con quienes se oponen. Debe ser por eso que ellos prefirieron no oponerse demasiado a las leyes cruciales del kirchnerismo. La fiesta se llevó a cabo en el Luna Park y terminó a todo trapo con los candidatos sobre el escenario. Lo mejor: Vicky Donda con una remerita blanca más ajustada que la jubilación mínima.

Duhalde, en cambio, realizó su cierre en la sede del Movimiento Productivo Argentino. Si bien, en un principio, tenía intenciones de realizar el acto final en la Basílica de Luján, desistió de la idea ante la certeza de la puesta en marcha de un escrache por parte de militantes del Frente Popular Darío Santillán. El hecho de que prefieran perseguir a Duhalde por las muertes de la bonaerense de Solá y ya ni se calienten por el asesinato de Ferreyra en manos de la Federal de Cristina, supone que en esta también ven la que les conviene. Luego de contar cuáles son sus planes de gobierno, el candidato aclaró que sus contrincantes no son ni Rodríguez Saá, ni Alfonsín, ni Binner, sino Cristina. Quienes deseábamos ver algo de carne bien argentina, tuvimos que conformarnos con Chiche.

La Presi, por su parte, descansó el peso de la campaña en Boudou, que la tiene tan, pero tan clara, que en Córdoba puteó a De La Sota y en Buenos Aires a Macri. Un capo. De recital en recital, el martes tocó con La Mancha de Rolando nuevamente en Plaza Houssay, para delirio de los militantes del Neoliberalismo Ucedeista Nacional y Popular. Finalmente, el miércoles llevaron adelante el acto de cierre en el Teatro Coliseo, en el que ningún muchachote de La Cámpora tuvo problemas para entrar, no así los intendentes del conurbano bonaerense. 

El primer orador fue Aimé Boudou, que se dedicó casi íntegramente a enumerar los logros del kirchnerismo, haciendo emocionar a la Presi. En un principio, creímos que las lágrimas se debían al recuerdo de lo que era la economía cuando la manejaban economistas, pero luego comprobamos que se debía a la sola mención de Néstor Kirchner. Finalmente, habló Cris, quien prefirió no hablar mucho de las medidas de gobierno porque podía nombrar miles, pero que lo mejor estaba por venir. Tampoco mencionó lo que estaba por venir y el discurso recayó en su totalidad en la memoria de "él". Como señora en geriátrico, los minutos pasaban y ella seguía contando anécdotas, hasta que empezó a grito limpio y, en medio de un colpaso nervioso, terminó vociferando que a Néstor le estalló el corazón de tanto luchar por ella. Nunca entendió que las grandes epopeyas corresponden a los que realmente arriesgaron su vida por un ideal y no a quienes se pasaron la vida fumando tres atados de cigarrillos negros al día y bajándose un Criadores por noche, mientras hacían negociados con los amigotes empresarios. Hoy, la heroína es ella. Como si estuviera al frente de la resistencia francesa o liberando Argel, se olvida que lo que viene es tan solo una elección para elegir presidente por cuatro años. 

El resto, lo de siempre. Papelitos, llantito, manos en palomita en el corazón y fin de la campaña.


Servicio a la Comunidad:

A pedido del público, Consultoría RDP enumera a continuación a los principales candidatos a presidente, para que usted, eventual lector, sepa medianamente quién es quién a la hora de votar. 


Alberto Rodriguez Saá: 61 años. Pintor, abogado, galán de actrices veteranas. Descendiente del cacique Painé y del Federal Juan Saá, el Alberto fue asesor de la CGT durante la última dictadura y Senador Nacional desde 1983 hasta 1994. Luego del "secuestro" del Adolfo -hermano jodón- el Alberto renunció, se fue a Europa y volvió a ser Senador en 2000. Desde 2003 es Gobernador de San Luis. Al igual que todos los presidentes, promete terminar con los superpoderes y redireccionar los subsidios. Su respaldo es una provincia que, en cuestiones de infraestructura y políticas sociales, parece más un estado libre asociado que una parte de Argentina. 

A favor: Su carisma, su simpatía y su capacidad de laburo. Años de gestión ejecutiva. Dice lo que piensa.

En contra: Creer que los problemas de Argentina son comparables con los de San Luis. Su ego gigante lo lleva a tomar caminos que difícilmente puedan considerarse de unión y consenso. Dice lo que piensa siempre, incluso si le preguntan por los ovnis.


Alcira Argumedo: 71 pirulos. Socióloga, investigadora del CONICET, doble de Norma Plá. Militante Peronista en tiempos de la resistencia, se desempeñó en la corriente "Perón resultó ser un militar poco zurdo" y luego permaneció en el exilio hasta la primavera alfonsinista. Integró el rejunte antropológico denominado Frente Grande y, desde entonces, no deja a Pino Solanas ni a sol ni a sombra. Diputada Nacional por Proyecto Sur desde 2009, ha centrado su discurso en las políticas de medio ambiente Greenpeacefriendly. 

A favor: No la conoce nadie. Su aporte a la historia política del país fue tan minúsculo que podría llegar a considerársela como un soplo de aire freso. Conciliadora.

En contra: No la conoce nadie. Su discurso conciliador lo lleva al extremo de putear al gobierno y, al mismo tiempo, escribir en Página/12. Su voz podría se usada para el doblaje del dinosaurio Barney. 


Eduardo Duhalde: 69 años. Bañero, Abogado y Escribano. Ante la proscripción del peronismo, inició su militancia en la Unión Popular de Framini. Fue Concejal e Intendente de Lomas de Zamora, Diputado Nacional, Vicepresidente, Senador Nacional y Presidente por elección de la Asamblea Legislativa. Cultor de un perfil no tan bajo como su altura, los kirchneristas lo acusan de ser el culpable de todos los males y los no kirchneristas lo putean por haber allanado el camino para que el kirchnerismo llegue al poder. Entre sus propuestas, se encuentran el fortalecimiento de las Fuerzas de Seguridad, la reconstrucción de las Fuerzas Armadas, la reestructuración del sistema de planes sociales y subsidios y, aunque se haga el sota, el enjuiciamiento a todos los que le jodieron la vida estos años. 

A favor: Luego de su breve gobierno, se ganó el mote de "piloto de tormentas". Experiencia en el poder. Dialoguista. Arma equipos de laburo heterodoxos. Está de vuelta de todo y nada lo afecta.

En contra: Con los planteos de Aníbal Fernández, Felipe Solá y el Grupo Calafate en su totalidad, queda a la vista que es demasiado confiado a la hora de elegir acompañantes para sus grupos de laburo heterodoxos. Cada vez que dice que "hay que estar a la altura de las circunstancias" siempre hay alguien que se ríe. 


Ricardo Alfonsín: 59 años. Hijo, imitador y abogado. Profesor de Educación Cívica durante la última dictadura, se acercó a la política cuando el padre -el fallecido expresidente Raúl Ricardo- andaba de rosca con el Pacto de Olivos. Su primer cargo fue el de Diputado de la Provincia de Buenos Aires en 1999 y, luego de perder -y feo- la carrera por la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires, en 2009 fue electo Diputado Nacional. Luego del fallecimiento del padre, se convirtió en el fusible menos esperado del resurgimiento de la UCR como fuerza política con caudal electoral. También promete la eliminación de los superpoderes y sustenta su propuesta en la recuperación de la república y en la transferencia del crecimiento del país hacia el desarrollo en los sectores más pobres. Promete meter en cana a todos los corruptos.

A favor: Conciliador. Es capaz de fumarse a De Narváez como candidato a Gobernador en la Provincia de Buenos Aires con tal de armar un frente con mayor caudal de votos. Su tranquilidad al hablar oculta un temperamento fuerte. Tiene buenos asesores publicitarios y sus spots propagandísticos son de los mejorcitos.

En contra: No tiene experiencia en cargos ejecutivos. En la UCR lo desautorizan cada vez que pueden. El spot contra la negación de la inflación da un poco de nervios y no porque se trate de un Alfonsín, sino porque su equipo de asesores económicos lo integran Sourrouille y Brodersohn. Su tono de voz cansa.


Jorge Altamira: 105 años. Trosko, obrero, mendigo electoral. Su actividad en las Internacionales datan de principios de la década del 60. La agrupación por él creada en 1964 adopta el nombre de Partido Obrero ante la apertura democrática de finales de la dictadura. Por cuestiones intelectuales fortuitas y electorales desafortunadas, su historia política ha transcurrido más en los pasillos universitarios que en los organismos de administración pública. Incomprendido, ha dedicado su vida a la lucha de la clase trabajadora que, desagradecida, le da la espalda ante cada elección. En 2000 ocurre el milagro y Altamira ingresa como Legislador Porteño, dejándonos como legado la jornada laboral de seis horas para los pobres trabajadores del subte. Su propuesta consiste en que un docente gane lo mismo que un legislador, aunque no aclara mucho cómo haría para aplicarlo.

A favor: Es generoso con el reparto de candidaturas, bajo la premisa de que todos tienen derecho a perder por paliza. Insistente, ha participado de más elecciones que Luis Zamora. La utilización de espacios televisivos gratuitos para acusar la proscripción de la izquierda, han sido de las más graciosas de esta campaña. 

En contra: A pesar de su edad, todavía dedica su tiempo a la difusión de la Cuarta Internacional, mediante el uso de modernas aplicaciones tecnológicas desarrolladas por el vil sistema capitalista. Su campaña se limita al  limosneo de votos para poder perder con dignidad en octubre.


Hermes Binner: 68 velitas. Anestesiólogo, anestesiado, chocho de la vida. Militante de todas y cada una de las formas que ha adoptado el mutante Partido Socialista local, fue electo Concejal de Rosario y luego Intendente de la misma ciudad por dos períodos. En 2003 ganó la gobernación en las urnas y las perdió en los papeles gracias a la Ley de Lemas. Lo cagaron. En 2007 gana caminando y desde entonces ha transitado su gestión en un eterno vaivén entre oficialismo crítico y la oposición macanuda. Ante cada proyecto de ley crucial del kirchnerismo, sus delfines han optado por acompañar con sugerencias o presentar proyectos propios. Él, como buen jefe, se ha sacado fotos con la Presi cada vez que pudo, la acompañó a algún que otro viaje y la puteó sólo cuando ella no escuchaba. Sus propuestas giran en torno a grandes ideales, pero en nada distintos a las propuestas de otros candidatos.

A favor: Bonachón. De carácter tranquilo y con gran capacidad de laburo. Su discurso honesto. 

En contra: Su ambigüedad en el armado político lo lleva a juntarse con figuras con las que coincide en muy pocos puntos y termina en cualquier cosa. Los triunfos son de él, las derrotas son de todos. Su discurso honesto tiene alguna que otra manchita, como los contratos para los familiares y esas cosas. Para él, Moyano no es piantavotos.


Elisa Carrió: 54 tantos. Abogada, tarotista, ser superior. Ex judicial, fue Convencional Constituyente en 1994 por la UCR y, luego, Diputada Nacional por la provincia de Chaco. En 2003 funda su partido, para luego armar el Acuerdo Cívico y Social, y más tarde la Coalición Cívica. Denuncióloga por vocación y moralista devota, su discurso gira en torno a los valores de los individuos y de la sociedad. Sus propuestas centrales apuntan a la utópica creencia de un gobierno honesto, una nueva ley de coparticipación federal y la reforma educativa. 

A favor: Coherente con su accionar, ha llevado adelante una cruzada contra la corrupción en la que, hasta ahora, ha perdido por goleada. Moralista y militante de la ética, ha dado cabida en su espacio a todos los que se han ido de mala manera de sus respectivos partidos. 

En contra: Su accionar coherente consigo misma la ha llevado a saltar de una banca a la otra denunciando a quienes la habían acompañado hasta hacía 24 horas. Incendiaria, su moralismo in extremis asegura un gobierno poco pacífico en el que da la sensación de que la unión y el consenso abarcará sólo a los que hayan mantenido una vida impoluta. 


Cristina Fernández: 58 primaveras. Presidente de la Nación, viuda, ama de casa desesperada. Hablar de la historia de la Presi es un eterno devenir entre lo que fue y lo que dice haber sido que no viene al caso. Acompañando durante diez años las enormes listas sábanas de Carlos Menem, fue electa Legisladora provincial de Santa Cruz en 1989 y 1993, de allí pegó un salto cualitativo cuando se convirtió en Senadora Nacional en 1995, Diputada en 1997, nuevamente Senadora en 2001, renovando el cargo en 2005, no así la Provincia a la que representaba. En 2007, con Clarín y el campo de su lado, llegó a la Presidencia, donde se encuentra desde entonces, aunque a veces no se de cuenta. Sus propuestas para los próximos años se resumen a la profundización del modelo, el cual nunca tuvo un sentido explicable. Su campaña electoral ha girado en torno "al amor" al igual que la de Néstor en 2009, con lo que se han producido paradojas tan grandes escuchar el spot en el que habla de "amor a los que han trabajado toda la vida" justo el día en el que la ANSeS dice no tener un peso para pagar lo que le corresponde a los jubilados.

A favor: Mal conocido. Un discurso pleno de buenas intenciones y grandes deseos de unidad y conciliación entre los argentinos.

En contra: Mal demasiado conocido. Sus deseos de unidad y conciliación alcanzan sólo a los que le chupan las medias. Está desgastada y rodeada de obsecuentes que sólo la acompañan por beneficios personales. Vive en un termo. Todo lo demás.


Este domingo tenés que ir a votar. Ya no se trata del deber cívico, de la carga pública, del derecho que por años no tuvimos y ahora despreciamos. La situación política argentina va a cambiar, gane quien gane. Tenemos que empezar a ponerle onda y no ser parte de ese ausentismo vergonzoso. Si después vamos a protestar igual ¿Qué te cuesta justificar tu queja con un voto?



Viernes. Arranca la veda. Compren chupi para el domingo, lo van a necesitar.

miércoles, 10 de agosto de 2011

La No Crisis

Los indignados de España ya pasaron de moda. No supieron aprovechar sus 15 minutos de fama y se les fue el tren. Ser joven y protestar pacíficamente no tiene gracia, como tampoco impacta que la policía los muela a golpes y ellos no respondan. Quilombos como la gente fueron los de Egipto, donde se cansaron tanto que los pibes se plantaban de frente a las fuerzas de seguridad para desafiarlos a que les pegaran un tiro, aunque la apuesta siempre les salió mal. 

De este lado del Atlántico, a la mayoría nos pasó sin pena ni gloria el planteo que le hicieron al Rafa Correa en Ecuador. A excepción de la progresía argentina, que vio en el incidente el inicio del Plan Condor II, el único pico de rating que tuvo la movida ocurrió cuando el galán de telenovelas se abrió la camisa y pidió que lo mataran. Ahora se armó en Chile entre Piñera y la estudiantina del país trasandino que reclama una educación pública y de calidad. De este lado de la cordillera, no faltó el energúmeno que se mofó de la caída en la imagen positiva de Piñera, trazando un vínculo con su ideología derechista. Este argumento infantil e inocente deja en el olvido que en 2006, la embajadora de la Liga de la Justicia Progresista de Sudamérica en Chile también se comió un quilombito similar.

Estas noticias del exterior garpan tanto que nos asombramos de los eventos de afuera y nos olvidamos que, hace tan solo una semana, en Jujuy se cargaron a un equipo de fútbol 5 por reclamar la vivienda que les prometieron y no les dieron, mientras que en Tucumán corrieron a latigazos a los revoltosos (NdelA: Al eventual lector extranjero quiero aclararle que en Argentina no nos quedamos en el siglo XVI, sino que tenemos una mentalidad que impide el uso de pistolas eléctricas por considerarlas inhumanas, no así el látigo). La bola que los medios no le dieron a los incidentes en Jujuy, sí se la dan a la enorme fogata londinense. Estupefactos, con tono sobrio y palabras preocupadas, vemos a panelistas, columnistas y conductores que comentan los hechos que se producen en la capital del Reino Unido. Indignados, nos cuentan que se produjeron dos muertes en los enfrentamientos entre los manifestantes y la policía. 

Desconozco si se trata de un esnobismo exacerbado que los lleva a mirar a Londres en vez de Jujuy. Luego pensé que lo llamativo sería ver a personas blanquitas y de acento bien british en actitudes extremadamente violentas, pero lo descarté: dudo mucho que desconozcan que Londres, junto con París, son los dos grandes crisoles de razas de Europa. Tal vez el atractivo de la situación sea ver a lo que nosotros llamamos "primer mundo" en estado de ebullición, lo cual demuestra nuestra corta memoria. El tercer mundo no se caracteriza por el comportamiento violento, dado que la violencia es una cualidad innata en el ser humano como especie. La diferencia radica en el poder adquisitivo de la gente, sus valores para sobrevivir a pesar de los gobiernos y  la enorme capacidad para sobreponerse a las adversidades. Alemania fue destruída dos veces en 30 años y estuvo dividida hasta hace un par de décadas, de Francia mejor ni hablar y España atravesó una de las guerras civiles más sangrientas del siglo XX. 

Ahora que acusan crisis económicas, desde estos lares algunos se asombran y otros se mofan. Son países del tamaño de la provincia de La Pampa, donde un litro de leche cuesta un Euro, con un ingreso promedio en el orden de los tres mil euros por asalariado, mientras que aquí, históricos productores agropecuarios, tenemos una comparación nominal patética: acá el ingreso promedio es de tres mil pesos y el costo de los alimentos, ya lo conocen. 

Pero es más fácil reírse de las potencias cuyos modelos "se caen a pedazos". Las crisis en esos países no pasa por las economías, sino por el estilo de vida, que no siempre va de la mano de los vaivenes de los mercados. Los pibes de españa no quieren comer, quieren desarrollarse en las tareas para las que se capacitaron y, aunque reclamen acceso al crédito habitacional, tampoco se encuentran en situación de calle. La situación es bien distinta y no tienen planeado agarrar una escoba para barrer el piso de un bar, dado que no lo necesitan para el sustento alimenticio. La crisis económica internacional, a ellos los afecta por rebote -por ahora- no directamente. Sin embargo, los dirigentes políticos de cada país afectado no duermen tratando de solucionar el desfalco financiero, mientras que, los que todavía no la ligaron, tienen el totó en las manos y los gobelinos en la garganta a la espera de cómo va a pegar en sus respectivos países. 

Nosotros, en cambio, la pasamos bomba. El país está tan bien parado que, mientras la bolsa se desploma y el mundo se convierte en una cadena de accionistas suicidas, tenemos a nuestro ministro de Economía tocando la guitarra. Hay que reconocer que ver a un UCeDe aplaudido en un club fundado por trabajadores de Obras Sanitarias de la Nación, es todo un avance. El problema pasa por sus declaraciones. Que el adolescente tardío diga muy suelto de cuerpo que "Argentina está muy bien preparada frente a la economía que viene", cuando hace meses que no pasa por el Ministerio ni para buscar el recibo de sueldo, da un poco de nervios. Sobretodo cuando atrás de él salen sesudos analistas económicos filokirchneristas a contarnos de la deuda, del derrumbe económico y del dafault de Estados Unidos, mientras nosotros dejamos de garpe al Club de París, nuestros bonos de deuda están en manos de Venezuela al 15% de interés y luego de ocho años del "crecimiento sostenido más largo de la historia" seguimos bajo la Emergencia Económica eternamente prorrogada por el Congreso. 

Entre tanto, de la economía local ya se fugaron diez mil millones de dólares en lo que va del año, la moneda norteamericana se mantiene tranquila gracias a los cientos de palos gringos que el Banco Central salió a vender, los pobres siguen pagando el IVA a los productos de primera necesidad y los índices de indigencia se manejan con criterios INDEC, mientras Aimé Boudou dice que las potencias están errando el camino y para nosotros propone "economía nacional y popular, y mucho rock and roll". Sic. 

Miramos a Europa y Estados Unidos como quien mira algo que no nos afectaría para nada, sin pensar que este modelo de distribución de caja con base en matriz impositiva en el que todos somos directa o indirectamente trabajadores del Estado, depende de la buena suerte económica de quienes nos compran lo único que todavía aporta algo a las arcas: productos agropecuarios. La caída de la economía de las potencias, arrastra a sus empresas y a la inmensa cantidad de puestos de laburo que de ellas dependen entre servicios tercerizados, producciones descentralizadas y empleados de comercio. Y así, como si fuera una mala comedia, nos convertimos en los cartoneros que agradecemos nuestra fortuna al ver que el ricachón del barrio tuvo que cambiar el Mercedez Benz por un Volkswagen, mientras nosotros seguimos viviendo de sus sobras, sin darnos cuenta que lo suyo es circunstancial y lo nuestro patológico.  




Miércoles. La fortuna es eso que pasa mientras nos reímos de la desgracia ajena.

lunes, 8 de agosto de 2011

Tres Años

Cuando el 08 de agosto de 2008 salió la primera publicación de este humilde espacio, no me leía nadie. Por aquellos días, 678 no existía, Diego Gvirtz era un productor de programas pseudoperiodísticos contreras, Luciano Gallende conducía Mañanas Informales y TVR también estaba en el monopólico canal de la corpo mediática, al igual que Daniel Tognetti. La Cámpora era una idea de dos trasnochados que aglutinó a un grupillo de niños Cardón que sólo se disfrazaban de huevos para algún que otro acto del Frente para la Victoria, y Carta Abierta apenas empezaba a pasar vergüenza. El Jefe de Gabinete todavía era Massa, Aníbal Fernández controlaba la caja paralela de la Federal, la inseguridad era una sensación, Graciela Ocaña seguía al frente del Ministerio de Salud, Zanola era un tipo copado y Pedraza un gordo que se sacaba fotos con Cristina cada vez que se la cruzaba. Moyano era un aliado del gobierno, D´Elía un caballito de batalla y Néstor gozaba de buena salud. La Presi se vestía a todo culor, la Ley de Medios dormía en un cajón, el matrimonio igualitario no existía, Lubertino era titular del INADI, Aimé Boudou era el titular de la AFIP, el ministro de Economía era Carlos Fernández -si usted no se acuerda, no se haga problema, yo tampoco- y recién se estatizaba Aerolíneas Argentinas. Javier Castrilli era Subsecretario de Seguridad en Eventos Deportivos y Nilda Garré ya hacía negocios disfrazados de caza de bruja, pero en el ámbito del Ministerio de Defensa. En algunas escuelas agrotécnicas del interior faenaban sus propias vacas para darles de comer a los alumnos, mientras Cristina tomaba clases de actuación con Lito Cruz y De La Sota se reunía con Julio Cobos para evaluar estrategias por el temita del campo. 

Exactamente tres años han pasado y el escenario político cambió de tal modo que ella pasó de una imagen positiva del 17% a repuntar con el fallecimiento de Néstor Kirchner en octubre de 2010, para luego volver a perderla de a poquito a medida que empezaba a hablar en público. Del "gana caminando" pasamos a esto que vivimos en los últimos meses: festejaron el triunfo de una Saadi en Catamarca, se adjudicaron el triunfo de Ríos en Tierra del Fuego, perdieron en Chubut -aunque ganaron en los escritorios- perdieron por paliza en Capital, perdieron por paliza en Santa Fe, volvieron a perder por paliza en Capital y ahora pretenden adjudicarse el triunfo de De La Sota en Córdoba. Fiel al estilo kirchnerista, Ricardo Moreno -amigacho de Jaime- cayó con sus monitos al bunker del PJ cordobés y los sacaron corriendo, mientras el gobernador electo manifestaba que no esperaba a nadie del gobierno nacional. Más tarde, De La Sota hizo la gran Macri: agradeció publicamente a Cristina el llamado, para luego enviarle un mensaje en el discurso, al expresar que la Nación puede contar con Córdoba para resolver problemas y no para crearlos, para unir y no para dividir, para mirar al futuro y no sólo al pasado.

En frente estaba Luis Juez, que en un principio habló de una "operación" para luego reconocer la derrota, aunque remarcó nuevamente que en 2007 le robaron la elección. Quizás, el mayor problema de Luis Juez sea él mismo. Cuando hace un par de años contó cómo Néstor lo boludeó con las licitaciones para el juego en la ciudad de Córdoba, con la intención de meter a Cristobal López en el medio, demostró una sobrada inocencia. Tanta denuncia y escándalo por la derrota de 2007 hace pensar que su discurso de honestidad resultará amable por la tonada cordobesa y los chascarrillos picarescos constantes, pero que lo caguen tantas veces lo muestra poco confiable. En política se puede ser honesto, corrupto, vivo, ignorante, chanta, transparente, chistoso, parco, agradable o asqueroso, pero nunca jamás se puede ser inocente

Más viejo, más gordo y con más pelo, volvió De La Sota. Mientras tanto, los kirchneristas han vuelto a cambiar el discurso. Cuando ganaban en provincias con el 0,2% de representación en el padrón nacional, auguraban una victoria segura en octubre. Luego, mientras eran sodomizados violentamente en Capital y Santa Fe -9,3% y 8% del padrón nacional, respectivamente- aseguraron que ninguno de los dos distritos influye significativamente en la elección nacional. Ahora que en Córdoba ganó el Partido Justicialista sin listas armadas por la Rosada, ese 8% del padrón sí inclina la balanza a favor de un triunfo. La coherencia por sobre todas las cosas. 

La única verdad irretrucable de estas elecciones nos dice que el Partido Justicialista se puede alinear fácilmente y que sigue siendo mucho más poderoso que un grupete de acomodaticios bancados por un montón de pibes que se ríen de la vuelta de lo que ellos llaman el fascismo neoliberal -un oxímoron por donde se lo mire- pero alientan a un vice como Boudou y no dicen nada del candidato a Senador Nacional por La Rioja. Son la pesadilla de Ortega y Gasset: una minoría que se cree con representatividad por sobre las masas a las que sentencian de uniformemente populares. Autoconvencidos de ser la nueva aristocracia de Argentina, tratan de oligarcas a ese conjunto de minorías que ya pisa el 70% del electorado. 

Si no estuvieran tan ciegos ya empezarían a preocuparse: entre el corte de boletas de Capital Federal y Santa Fe, sumado al poderío que puede demostrar el PJ histórico por sobre la runfla de advenedizos, el conurbano bonaerense va a ser un festival en el que cada intendente se va a asegurar su puestito por 4 años más, sin preocuparse por Cristina o el neomístico Daniel Scioli. Después de todo, saben que el que gane, necesitará de esos distritos pequeños con idéntica población que muchas provincias del país. 

El domingo se llevará a cabo la encuesta electoral más grande de la historia argentina. Si ya no te bancás los spots de Altamira que ruega por un milagro, Scioli que habla como el mesías, De Narváez que ataja pibes, Alfonsín que se queja de la inflación, Duhalde que afirma que tiene lo que hay que tener y Cristina que viola la veda cada vez que abre la boca, hacé un último esfuerzo y andá a votar. Si bien es cierto que estas primarias no sirven para nada, ponete a pensar en lo divertido que va a ser aguantarse la cara de la Presi cuando conozca el resultado.



Lunes. Tres años junto a vos, en la búsqueda constante del subsidio al webeo y con la firme convicción de que internet, además de servir para buscar porno e intentar levantar minitas y/o chongos, también tiene otros usos, como leer estas boludeces para simular que trabajás. Gracias.