lunes, 31 de octubre de 2011

La Ola Verde

Mientras los apátridas festejantes de cualquier evento extranjero disfrazan a sus vástagos con motivos tétricos para salir a manguear dulces a cambio de no convertir en tortilla la puerta del eventual vecino, otros ya preparan el argumento que permita justificar la celebración del día de Acción de Gracias por estas tierras. Entre tanto, algunos funcionarios vivían su propia película de suspenso de la que zafaron gracias a que llegó el fin de semana. 

El famoso modelo de redistribución de la riqueza con base en matriz diversificada, empezó a fallar del lado que más preocupa: el que se nota. Todo armado económico que se desee aplicar, debe tener una serie de condiciones a cumplir para que el mismo funcione. Si alguien propusiera establecer un sistema de distribución sustentado con los ingresos retenidos a la exportación pesquera en Bolivia, seguramente se le cagarían de risa. Aunque para atraer inversores garantice la mano de obra barata y seguridad jurídica, el pequeño detalle de no contar con salida al mar, hace que la actividad pesquera boliviana no tenga una proyección de abastecimiento internacional como para funcionar. Si en cambio, ese mismo alguien propusiera desarrollar el sector agropecuario en la pampa húmeda argentina, la idea tomaría otro color, si no fuera por las otras condiciones: la seguridad jurídica está en manos de un gobierno que sostiene que no sería mala idea quitarle a las empresas privadas la ganancia extraordinaria.

Como algunos todavía no se anoticiaron de que vivimos en la república sojera y sueñan con la patria industrializada de Tecnópolis, apuntemos al sector industrial. Exhibimos un país en el que el concepto de tecnología de producción nacional consiste en empleados subsidiados que juegan al puzzle con piezas importadas. En ese mismo país, el supuesto producto nacional cuesta tan caro como el importado. Por si generara dudas, mejoramos la oferta: si deciden invertir en Argentina para centrar aquí la producción destinada a abastecer otros mercados, garantizamos las más estrictas normas proteccionistas, aunque después no pueda colocar el producto en el extranjero por las represalias recíprocas que aplican los países que les da lo mismo comprar o no fabricaciones argentinas.

Por si hiciera falta aclarar, nuestro sistema económico aún se respalda sobre la divisa norteamericana, la cual no producimos, por lo que dependemos de préstamos o liquidación de exportaciones para contar con el verde billetín. La falta de inversiones reales, la caída de la cotización de las oleaginosas y la alta inflación sostenida durante cuatro años -y contando- ha llevado a que los dólares empiecen a escasear. Quienes suponen que esto es sólo un fenómeno común regional, no sólo no pueden explicar el ingreso de 60 mil millones de dólares a la economía brasilera, sino que, además -y para variar- se contradicen. Cuando algo malo le pasa al vecino, nosotros la tenemos atada gracias a San Néstor Mártir, pero cuando la pálida cae acá, la culpa es de afuera. Es un mecanismo adolescente similar al yo aprobé - el profesor me bochó.

Esta inconsistencia propia de la mezcla entre el deseo y la realidad, gracias a Dios queda sólo para los que la vemos de afuera. El gobierno, para demostrar que la tiene realmente clara, aún no decidió si atrae inversiones devaluando la moneda o interviene en el mercado para sostener el tipo de cambio. Como Boudou sólo pasa por el palacio de Hacienda para retirar el recibo de sueldo, Marcó del Pont corre en círculos golpeándose la cabeza y en el Central da la impresión de que hay menos dólares que en los ahorros de Cristina, no tuvieron mejor idea que hacer la más fácil y pasarle la bola al comprador, exigiendo un informe mediante AFIP para saber el destino de los verdes. Reacción: los bancos suspendieron la venta de dólares mediante sistemas alternativos. Si lo que buscaban era frenar la suba, lo único que consiguieron es que se desdoblara la cotización y el dólar paralelo suba -aún más- además de generar unas preciosas colas bancarias de desestabilizadores económicos que tienen miedo de perder lo poco que les queda. Son manotazos de ahogado y pechos fríos. Si realmente tuvieran ganas de hacerse los tauras, pedirían informes retroactivos de compras abultadas e injustificables, aunque eso, claro está, complicaría la situación judicial de medio gobierno.

Para tranquilizar el clima, el vicepresidente del Banco Central Miguel Pesce dijo que comprar dólares es mal negocio. Mientras a todos nos agarraba un déjà vécu por la nueva versión de una frase que nos suena un tanto conocida, el virtuoso funcionario explicaba que la colocación a plazo fijo en moneda nacional da más ganancia y toda la sarasa del asunto, en la cual nunca mencionó el índice  real de inflación. Como a las palabras hay que acompañarlas con los hechos, el Central tomó prestados 3 mil millones de dólares a Francia y España como para tirar algunos billetes en las arcas, además de obligar a las aseguradoras a que repatrien los fondos colocados en el exterior. La macana es que a Pesce no le dan bola ni en el gobierno, que prefieren mantener sus ahorros fuera del sistema bancario y en dólares. Algunas fuentes consultadas sostienen que no se trata de falta de confianza sino de puro altruismo: se niegan a ganar las fabulosas cifras que promete el Central por colocar ahorros en el banco y en pesos.

Más allá de todo el análisis que se pueda hacer de cuestiones técnicas -aburridísimas- y proyecciones financieras, la realidad pasa por otro lado. La fuga de divisas, no es de ahora, ya que sucede continuamente desde 2007, sólo que ahora se hizo notoria por una sencilla razón: no quedan muchos dólares de verdad, hay vencimientos por 2 mil millones antes de fin de año y los papelitos de colores de las arcas del Central no sirven para otra cosa que para evitar las telas de araña. En todo este entuerto, el mayor problema lo tenemos quienes ya no podemos ni comprar dólares. Somos la clase turista del Titanic que es consciente que el barco se hunde y ni un bote salvavidas puede conseguir. Lo único divertido del asunto es ver como el modelo revolucionario que da clases a las economías internacionales, empieza a flaquear por las mismas causas que fracasaron todos los modelos que no crearon bases sustentables para el desarrollo económico. Y no me vengan con el proceso industrializador, la movilidad social y los nuevos paradigmas económicos, cuando después de ocho años la renta financiera sigue siendo el mejor negocio del país, la producción pesquera tiene menos control que un pibe en viaje de egresados y la movilidad social se sostiene en los aportes de los perejiles que producen. 

Por lo pronto, quiero que el Inadi intervenga en mi favor ya que me siento profundamente discriminado. Nosotros también queremos comprar dólares de la misma forma que lo hacen los funcionarios. Como sugerencia, propongo que los militantes de la Juventud Burocrática Kirchnerista, enquistados en cada dependencia del Estado, den el ejemplo y empiecen a cambiar sus dólares por pesos argentinos. Incluso, podrían modificar su cantito de batalla por un "Cristina corazón, acá tenés los verdes para la liberación". 

Ocho años de revolución de los estamentos económicos-sociales-políticos y una corrida bancaria los pone nerviosos. Si tan solo hubieran modificado realmente los paradigmas productivos y no se hubieran apoyado en la economía más dependiente de la producción agraria desde el gobierno de Justo, hoy podríamos hablar de otras cosas. Pero de esas cosas no se debaten. Al fin y al cabo, nunca dejaron de ser conservadores.

Por si les faltaba algo, los Moyano se pusieron de culo: "Te da bronca, porque firmás un aumento por equis valor y a fin de año te lo sacan por el impuesto a las ganancias. No es justo. Al final trabajas para el Estado". Pablo dixit.

Lunes. Por el bien de todos, esperemos que no pase a mayores.

jueves, 27 de octubre de 2011

Fervor

En estos días posteriores al resultado de la elección presidencial del domingo pasado, han abundado análisis bien intencionados poco sesudos, otros muy inteligentes pero de poca repercusión, y las maravillosas opiniones oficialistas en cualquier formato que permita comunicar una idea. Los místicos de la CTA pegaron afiches con la cara de Néstor y una frase que estaría diciendo el ex vivo ex presidente: "los rumores sobre mi muerte fueron exagerados". Desde esta redacción quisimos comunicarnos con alguna fuente autorizada de la central obrera, para consultar de cuál estaban fumando, pero nos fue imposible.

En idéntica sintonía, desde la Escuela Científica San Zanola, encargaron unos afiches en los que pusieron a Néstor, felicitaron a Cristina, mencionaron los logros obtenidos y le metieron la firma de La Bancaria. Zanola, desde su templo en el penal, aún sueña con que lo larguen. No considera justo estar detenido en la causa por la mafia de los medicamentos, cuando la fiesta arrancaba en la CGT y terminaba en Balcarce 50, luego de pasar por la Superintendencia de Salud. Desde aquí le recomendamos que no fantasee demasiado. Puede ser que ocurra el milagro y lo larguen, pero al ver el trato que reciben otros mecenas de campañas electorales como Schoklender, lo ideal sería no hacerse ilusiones.

Los medios oficialistas, fueron un poco más directos -si se podía- al hablar del Cristinazo, la ratificación del modelo de país que la gente quiere, el respaldo al cambio, el deseo de la profundización, etcétera. Los muchachos de Telam se pusieron contentos porque el país se sacaba de encima a la vieja política después de diez años, como si Néstor, Cristina & Cia hubieran sido criogenizados en alguna década perdida y descongelados en un microondas el domingo 18 de mayo de 2003. Los muchachos de 678, veletas lubricadas, dijeron con una lógica que asusta que a Cristina la votaron todos los estratos sociales, para continuar con una catarata de loas hacia "los sectores medios de la sociedad". La fuerza de Cristina: en menos de dos meses, dejamos de ser la clase mierda cacerolera de teflón, como nos señalaron durante años. Para que el eventual adepto al zapping que justo intentaba intercalar entre Canal 13 y Telefé, no sintiera que Canal 7 ya no existía, inmediatamente arremetieron contra Héctor Magnetto. De este modo -y luego de opiniones jerarquizadas de la talla del humorista tetón Cabito y el siempre coherente Barone- festejaron el triunfo del modelo por sobre el poder monopólico desestabilizador de la Corpo Mediática. Hay que reconocer que son tenaces en la contradicción. Todavía no entendieron que en las teorías de la comunicación, la respuesta la dieron ellos mismos: la gente ve lo que quiere ver. Ni una, ni cinco, ni cien tapas de Clarín modificaron el amperímetro electoral, al igual que los 3,5 puntos de rating que promedia 678.

Entre los medios de Szpolski y los periodistas independientemente oficialistas que pululan por otros medios de información, se leyeron/escucharon numerosas referencias al estrecho vínculo entre los valores expresados por este gobierno y lo que el pueblo -entiéndase por pueblo esa porción del electorado que fue a votar y lo hizo por ellos- desea. De este modo, trazaron una línea directa entre los deseos de nacionalismo, soberanía, industria nacional, justicia, empleo, educación y cultura que, supuestamente, el electorado argentino deseó y que vio realizarse durante la gestión de Cristina.

A esta altura del partido, parece mentira que haya que aclarar esto: no se trata de la política. La inmensa mayoría del electorado no votó conceptos tan poco importantes en la escala de prioridades como los enumerados en el párrafo anterior y que tomé de un pasquín llamado 2016. En inmensa mayoría incluyo a los progres, a los zurdos, a los setentistas, a cualquiera que vote y diga "me siento identificado". Mentira cochina. Por si no se dieron cuenta a esta altura, es el mismo discurso que sostienen desde la asunción de Néstor en 2003, con subas y bajas en la cotización electoral ¿O acaso no hablaban de lo mismo durante la campaña de 2007, bajo el eslogan "Sabemos lo que falta, sabemos cómo hacerlo"? ¿Cambiaron de ideas en 2009 cuando perdieron las legislativas? ¿Las cambiaron ahora? La diferencia, en todo caso, se halla en otros puntos, tantos como las razones individuales de cada votante. Puede ser la ausencia total de un candidato convincente en el arco opositor, la sensación de que no hay otra cosa, el temor a que se eliminen los subsidios, y otros mil elementos subjetivos. Cada uno podrá sacar su propia conclusión, pero no podemos ser tan ilusos de suponer que el electorado votó por una identificación por un modelo, porque lo estaríamos tratando de idiota.

Hace no muchos años atrás, Eduardo Aliverti sostenía que de 1995 en adelante, el voto de Carlos Menem se sostenía en los «sectores tilingos de la clase media y en los pobres más humildes de los sectores populares,  que se fabricaron la mentira de "robara pero algo nos deja", un voto que no es visceral, sino cínicamente pragmático». Esta afirmación tan poco progre, la remató con un consolador "no hay que perder de vista que luego perdió la mitad de esos votos".

¿Ahora es distinto? Esos mismos sectores se han pauperizado a nivel cultural y, por consecuencia, a nivel cívico. El público al que se dirigen, es el mismo, no ha cambiado. Suponer que se trata de una percepción distinta de las políticas por parte del electorado, es errarle feo. Y quienes nos encontramos en la vereda de enfrente -no se confundan, no somos mucho menos que los victoriosos- nos seguimos oponiendo por los mismos principios. Y tampoco pasa por las políticas, sino por las vías para aplicarlas y la tomada de pelo. No es una cuestión de gustos, es una cuestión de respeto. Nadie en su sano juicio puede estar en contra de las mejoras de los sectores más vulnerables. Pero que en los festejos de la Plaza de Mayo afirmen que se está eliminando la pobreza, mientras esquivan los colchones de quienes duermen a cielo abierto, es un poco fuerte. 

Digo, al menos, me parece.



Homenaje:

Hace un año, mientras participábamos del Censo Nacional, nos enterábamos de a rumores cada vez más fuertes que Néstor Kirchner había fallecido. Algunos se alegraron, muchos se entristecieron, otros nos asustamos. A pesar de saber que venía para atrás, quedé perplejo ante su fallecimiento. ¿Y ahora? La política giraba en torno a él. Todos -oficialistas y opositores- centraban sus tareas en obedecerlo o atacarlo, respectivamente. Se fue y el vacío enorme que dejaba en el oficialismo, era aún más grosero, obsceno, en la oposición.

El velorio fue grotesco. Televisado, diversos personajes con apariciones y palabras preparadas se entremezclaban entre gente que realmente estaba adolorida. El cuerpo aún estaba tibio y mientras la gente le deseaba fuerza a Cristina, los muchachos de la Rosada cantaban "para Cristina, la reelección". Ya se había dirimido el dilema Pingüino o Pinigüina, y lo hicieron notar enseguida, por las dudas que la Presi no se diera cuenta. Los referentes de otras fuerzas no sabían qué hacer, si pasar a saludar, llamar por teléfono o mandar una corona que dijera "Tus Enemigos". 

La oposición tiene el gobierno que se merece. Kirchner era tan personalista que su fallecimiento demostró que la oposición se había vuelto personalista, y no porque estuvieran encolumnados atrás de un referente que liderada la contra, sino que eran opositores a Néstor Kirchner. Él era consciente de ello y lo aprovechó en su beneficio. Mientras todos lo insultaban, atacaban y denunciaban, él marcaba la agenda. La oposición, compuesta por tipos brillantes de poco carisma, y otros ultracarismáticos sin una idea viable, hizo agua. Su partida, los dejó en tarlipes. Y mientras muchos justifican la victoria de Cristina en el impulso que tomó gracias a la muerte de Kirchner, también es cierto que desde aquel 27 de octubre de 2010, no supieron bien qué hacer. Hoy, el resultado está a la vista.

Mientras en Río Gallegos inauguran un mausoleo con forma de casino, un grupo de mineros de Río Turbio peregrina con una estatua y en la UBA preparan la charla "La Era Néstor", Hebe de Bonafini demuestra nuevamente su espíritu vanguardista. Luego de afirmar que Néstor se fue sin avisarle (?) a otro planeta (???), informó que hará una charla abierta por radio, en la que podrán hablar con "Él". 

En la ronda de festejos, ayer condenaron una vez más a distintos personajes que efectuaron sus tareas poco legales en la Marina durante la última dictadura. Ante la presencia de diversas organizaciones de Derechos Humanos, una manifestante celebró la paradoja de que la audiencia se llevara a cabo frente al edificio de la Armada. El diputado kirchnerista por el Frente Transversal Edgardo Depetri, desde su peregrinación a La Meca santacruceña, halló otra coincidencia en la fecha, como un supuesto homenaje a Néstor y su política de Derechos Humanos en la víspera del primer aniversario de su fallecimiento.

Me dio terror coincidir con esa afirmación cursi y oportunista. Efectivamente, no hubo mejor homenaje a Néstor que sentenciar a quienes representaron muchas cosas nefastas para el país, pero de las que sólo recordamos el conflicto armado entre terrorismo de Estado y terrorismo de guerrilla urbana -el que me venga a hablar a favor o en contra de los dos demonios, ahórrese el desgaste del teclado- pero no hacemos mención, o al menos no mucha, respecto de los otros desastres, como el exterminio de un proceso industrializador que llevaba décadas de crecimiento con militares, peronistas y radicales -a excepción del breve intervalo del gobierno de Aramburu- y el desastre social generado por medidas tan poco felices como la circular 1050. Durante esos años, mientras el mundo político se repartía entre los que dialogaban para una salida democrática, los que resistían desde el sindicalismo, los que se comían cana, los que eran asesinados y los que se iban del país, hubo algunos que prefirieron dejar pasar la tensión y dedicarse a ganar dinero. No es materia de ningún juicio de valor, ya que no es nada que no haya hecho la inmensa mayoría de la gente. A cada uno, el instinto de supervivencia le sale por donde puede. Que algunos se hayan hecho amigos del General o Coronel de turno, son detalles irrelevantes. Que hayan ganado dinero, también. Que hayan trabajado para el Estado, se suma a la lista. Repito, son detalles irrelevantes. 

Cuando anoche veía exultante a Eduardo Jozami, nuevamente entendí. Personaje de los denominados héroes del periodismo, que le gustaba hacer turismo aventura por Cuba y sacarse fotos con Pham Van Dong, se comió cana por terrorista en democracia y fue torturado en la trístemente célebre Unidad 9, ya en dictadura. En cada detención, Jozami contó con la asesoría gratuita de abogados militantes. Por suerte había bastante y no era necesario que otros salieran de la comodidad del trabajo de oficina para ir a prestar sus servicios. Y menos gratis. 

En las vísperas de un nuevo aniversario del fallecimiento del rebelde setentista, que antes de tener poder era considerado un perejil de la JP por los verdaderos rebeldes setentistas, representantes de un Estado sangriento para algunos y enriquecedor para otros, fueron condenados. Él, que en sus últimos años traicionó a los primeros para congraciarse con los que no ayudó en su momento, estaría feliz. No hubo mejor homenaje en la vigilia que la condena a los militares de la última dictadura. Y si, estoy absolutamente de acuerdo.


Para que no me tomen por poco imparcial, les dejo una preciosa descripción de Néstor que hizo un periodista del arco kirchnerista:

Menem, Duhalde, Mazzón, Manzano, Puerta, Rico siguen siendo protagonistas en los episodios más recientes de la saga, a la que se han sumado algunos pocos nuevos, como el gobernador de Santa Cruz Néstor Kirchner, enrolado en lo que con involuntario humor se autodenomina “sector productivista”. Insistente como un moscardón, el Senador Duhalde trata de adosarle la candidatura a vicepresidente del actual gobernador bonaerense, Felipe Solá, quien se resiste con denuedo a dejar su sillón, codiciado por la primera dama provisional. Algunos partidarios de Kirchner evocan que fue perejil de la Juventud Peronista, como si los alineamientos de treinta años atrás pudieran decir algo significativo sobre el presente. Prefieren no recordar el rol decisivo que tuvo en la década pasada para asegurar la privatización de YPF, cuando fletó el avión de la gobernación santacruceña para asegurar que uno de sus diputados, que por un accidente tenía una pierna enyesada, llegara a tiempo a la sesión decisiva. Con las regalías atrasadas percibidas efectuó colocaciones financieras en el exterior, lo cual prueba que no se quedó en el 70. Sus simpatizantes tampoco mencionan el lobby sobre el gobierno nacional que Kirchner encabezó hace un año. Secundado por los gobernadores de Neuquén, Jorge Sobisch; de Mendoza, Roberto Iglesias, y de Chubut, José Luis Lizurume, fue el vocero de Repsol contra las retenciones a las exportaciones de hidrocarburos decididas en aplicación de la ley de emergencia económica. Ni siquiera los gobiernos liberales de México y Chile enajenaron la renta minera en forma tan irresponsable. Aun bajo la conducción de Carlos Salinas de Gortari o Augusto Pinochet retuvieron la propiedad de sus yacimientos de petróleo y cobre.

Horacio Verbitsky, 12 de enero de 2003 (Nota completa aquí).


Hablando en serio: pocas personas representaron tan bien el espíritu argentino de la última década como Néstor. Crispado, calentón, de doble discurso, meganervioso, chanta, impulsivo, mentiroso, insoportable, creído, pretendidamente gracioso, demasiado amigo de sus amigos y enemigo del resto. Igualito a nuestra sociedad. 





Jueves. Opositores buena onda, tengan en cuenta que la corrección política no es, precisamente, la mejor forma de rendirle homenaje a un hombre como fue Néstor Kirchner. Desde donde esté, él se caga de risa al ver los análisis bien intencionados que hacen de quien los hubiera humillado públicamente si hubiera tenido la oportunidad.  (Algo así dije en esta nota del 28 de octubre de 2010)

lunes, 24 de octubre de 2011

El Día Después

A esta altura, el concepto fiesta de la democracia, utilizado para denominar a los actos electorales, deberían ser reconsiderados. Fiesta hay, pero es como el casamiento de un compañero de trabajo, en el que nos obligan a pagar el regalo e ir a la Iglesia, y nos dejan fuera de la partuza. Los resultados de la elección de ayer, no fueron muy distintos a los de las primarias, al menos a nivel presidencial, con excepción de Eduardo Duhalde, que pasó de disputar el segundo puesto a un quinto -y comodísimo- lugar, y de Lilita Carrió, que perdió frente a Altamira. 

Tampoco hubo demasiada diferencia en la provincia de Buenos Aires, donde el pastor Scioli no dejó embarazado a De Narváez por cuestiones que hacen a las leyes biológicas. Con un segundo mandato, calculan que el reelecto gobernador bonaerense podría prescindir del GPS para llegar a La Plata, aunque muchos se muestran escépticos frente a la posibilidad de que empiece a gobernar de una vez por todas. Frases dichas en su discurso triunfalista como "gracias a Cristina, la Provincia de Buenos Aires tiene la tasa más baja de desocupación infantil" hacen prever que la única profundización del modelo que están dispuestos a hacer, consiste en poner al burro y cuasi analfabeto de Mariotto al frente de la legislatura provincial.

A nivel comunal, sin embargo, hubo hechos a destacar. En uno de ellos, Cariglino le demostró a Vivona quién la tiene más grande, y conservó la intendencia de Malvinas Argentinas, solo, con el lastre de Duhalde y con el aparato nacional y provincial del FpV jugando para la contra. En San Martín, los Ivoskus perdieron frente a Katópodis algo más que la competencia por el apellido más raro, y tendrán que dejar la administración del municipio en un par de meses. En San Fernando, Osvaldo Amieiro perdió después de cuatro períodos consecutivos, frente a Andreotti. Finalmente, en Vicente López primó el apellido familiar por sobre el color de piel, y Jorge Macri se convertirá en intendente, desplazando al Japonés García, que se va con veinticuatro añitos en el poder. 

Mientras escribo estas líneas, la muchachada sigue festejando en Plaza de Mayo. Esperemos que la dejen limpia y ordenada, dado que es el dormitorio de varias familias. La dirigencia, luego de tirarle un poco de maní a los pibes, se trasladó a Puerto Madero para festejar como el modelo manda. Previo a ello, Cristina brindó un breve discurso -40 minutos- en los que demostró la fuerza del amor, la fuerza del pueblo, la fuerza del trabajo y la fuerza de los ansiolíticos, al manifestar que no está contenta, pero tampoco está triste, mientras lloraba por "él" y se reía con la gente. Y todo en cámara lenta. Luego, pidió un aplauso para el cuadrazo político que tendremos de vicepresidente desde el 10 de diciembre, mientras la Juventud Burocrática cantaba contra Cobos, sin darse cuenta que Boudou traicionó a su partido, a sus colegas y a dos jefes en menos de cinco años. Al lado de Boudou, Cobos es más fiel que Rintintín. 

Por lo demás, el resultado fue ampliamente previsible de acuerdo a los números del 14 de agosto. El kirchnerismo controlará ambas cámaras, la UCeDe tendrá a su primer vicepresidente y a Scioli le saldrá un Bonadeo entre nalga y nalga en cuanto a Mariotto le empiece a afectar su complejo de inferioridad patológica y quiera hacerse el poronga en la legislatura provincial. 

En cuanto a Cris, las urgencias a las que se enfrentará en su nueva gestión, no son futuras, son actuales, palpables y visibles por cualquiera de nosotros. Sólo en la semana previa a los comicios, se fugaron 700 millones de dólares y, esta vez, nada tiene que ver con el resguardo lógico previo a cualquier elección nacional. ¿O acaso alguien pensaba que Cristina podía perder, después del número obtenido en las primarias? La inflación no reconocida y las intenciones de algunos en el gobierno de empezar a recortar subsidios, chocan entre sí y se suman a la merma de líquido en moneda extranjera y la imprevisibilidad de la cotización de las oleoginosas frente a la economía internacional. Qué hara el gobierno frente a estos temas, nadie lo sabe, aunque el lema "Nunca menos, ni un paso atrás" haría prever que no están muy dispuestos a dar el brazo a torcer, al menos en las palabras.

El cambio real no se produjo en la reelección de Cristina, ni en la profundización del modelo. No es la continuidad de una gestión lo más rescatable de esta jornada electoral. En todo caso, esta inercia política no es otra cosa que el detalle, la señal que nos indica que una clase dirigente, vedetista, egocéntrica, vanidosa y personalista, finalmente quedó sepultada de la peor forma, la que ellos buscaron, la que ellos generaron. No es que este gobierno sea la renovación de la política, es lo que queda. Son el resabio de la peor forma de hacer política, son los cobardes que al no poder llegar al poder en su momento, se ocultaron y desestabilizaron a gobiernos -también- democráticos, que en esta están acompañados de sectores progresistas que en su vida pudieron llegar -tampoco- al poder y se sumaron a este bondi. Que personajes como Carlotto o Lubertino estén más contentas que Diana Conti en una bodega, no quita el silencio de complicidad por omisión frente al candidatazo que fue reelecto en Formosa. El discurso de los pueblos originarios y la no represión de la protesta social, queda sólo para los opositores. Para ellos, las balas Nac&Pop son de agua bendita y los caídos por ellas son entes purificados por el progresismo.

No son el aire fresco, por más que insistan para autoconvencerse. Son la reserva ecológica de la vieja política. Quienes quedaron afuera, no supieron adaptarse al ecosistema y murieron en estas últimas elecciones. El kirchnerismo no hizo ninguna revolución, dado que ningún cambio sustancial se puede producir desde dentro del sistema. Y ellos sólo son distintos en la forma en que comunican. Más allá, no hay diferencias sustanciales con lo que fueron otros gobiernos. Y sus acólitos, tampoco justifican otra teoría que el conformismo extremo. Pibes que se criaron durante estos ocho años y que adhieren a la imagen revolucionaria de quienes dicen proteger el nacionalismo frente al imperio -a fuerza de iPads y Blackberrys, enfundados en trajes importados y a bordo de autos europeos de alta gama- se suman a tipos grandes que dicen sentirse representados por el espíritu rebelde de esta gestión, a pesar de que en los ´70 eran militantes del "algo habrán hecho" o a la facultad iban a ver si podían ponerla sin pagar. A los pibes, no puedo decirles nada, dado que están en la edad del fanatismo y, hasta ahora, no fueron cagados por ningún gobierno. Ahora, de los boludos grandes, que si no fueron fifados por la devaluación, fueron sodomizados por el corralito, o violados por la hiper, o han visto salir las primeras hemorroides con la 1050, si es que sobrevivieron al rodrigazo, no puedo sentir otra cosa que compasión. Evidentemente, se cansaron de quedar afuera de todas y ya no se preguntan "con cuál crisis debutaste", sino que se han sumado a un proyecto que no entienden, pero que les permite mantener los vicios, aunque no alcance para lo básico. 

Los números, fríos, calientes, según el interesado, no dicen nada o dicen mucho. Refieren cuánta aprobación tiene un candidato, hacen gala de cuán bien comunicó sus ideas, hablan mucho de los competidores, pero no modifican la realidad de las cosas. En 1924, la Lista Nazionale de Italia, sacó el 64,9% de los votos, idéntico porcentaje alcanzado por el Partido Demócrata norteamericano en 2008. ¿La realidad italiana dice que casi el 65% de los votantes querían profundizar el régimen fascista? ¿La realidad norteamericana dice que con Obama empezaba el cambio, y que ese cambio era buscado? Estas elecciones no significan la continuidad de un modelo, sino el fin de una forma de ejercer el poder. En los procesos que eliminan una forma de hacer política, lo que queda no siempre es mejor, sólo es lo que hay. 

En un futuro, tendremos otra clase dirigente. Por ahora, esto es lo que nos queda. Sin embargo, tengan la certeza de que de la próxima crisis política-económica-social, en las que surgen las nuevas figuras, no saldrán cuadros políticos con sentido de liderazgo desde las filas del kirchnerismo. Ellos no conocen otra forma de hacer política que con dinero y cargos. Ellos se han criado con poder y han utilizado el aparato burocrático del Estado para jugar a ser militantes, y no la militancia ardua y constante para llegar a la gestión pública. No saben hacer política, dado que no tienen entrenamiento en ello. El metro patrón del carisma y la convocatoria, lo miden en disposición de plata ajena. 

Es en el llano donde surgirán los futuros dirigentes, es en el barro donde se estarán formando quienes dirigirán nuestras vidas en el futuro. Sin dinero, con inteligencia y, principalmente, con hambre, surgirá una clase dirigente de verdad, no como la que nos merecemos -ello ya quedó demostrado sobradamente a lo largo de la historia- pero si una que nos permita vivir en paz, bajo la única convicción de la consciencia y en la que cada uno se encuentre en igualdad de condiciones para que, de acuerdo a la fuerza de voluntad individual, tenga más o menos en la vida. 

Mientras tanto, no queda otra que seguir. Mi vida no se mide en votos, mi ideología no cotiza en puntos electorales, mis valores no son comerciables en una urna. Así tenga el 90% en contra, pensaré igual, creeré en lo que quiero creer y viviré mi vida como mejor me sale, y no como los que ahora se sienten victoriosos, pretenden que la viva. con la verdad como utopía y la alegría de saber que sé quiénes son mis padres y no necesito zafar de sesiones de terapia llorándole a una mina que me caga a pedos mientras me exige que le reconozca los hechos que debería hacer para cumplir con su mandato, y no por gentileza. 

Por lo pronto, y una vez más, la tenemos más adentro que nunca.




Lunes. Boudou vicepresidente, Mariotto vicegobernador. Más que país generoso, somos una ONG con fines solidarios.

viernes, 21 de octubre de 2011

Fin de Campaña

Se nos fue la campaña electoral con menos onda desde la fórmula Sarmiento-Alsina de 1868, que se impuso en las elecciones mientras don Domingo paseaba por Estados Unidos. Ya en aquel entonces el protagonismo del candidato a vicepresidente fue fundamental durante la campaña, a pesar que tenía casi nula injerencia en el gobierno. Si bien se desconoce algún pasatiempo referente a la interpretación musical, algunos historiadores coinciden en que, en tal caso, el candidato a vicepresidente de Sarmiento, "habría sido igual de pedorro" en la ejecución de las seis cuerdas que cualquier otro político que se la quiera dar de pulenta por tener amigos músicos. Idéntica apreciación tienen del nivel de convencimiento para con el electorado, lo cual conllevaría a una patología presente en varios candidatos a presidir el  Congreso Nacional: candidato que Alsina apoyó luego de bajar su propia candidatura, candidato que perdió las elecciones, la ropa, y la integridad física.

Aunque por razones cronológicas históricas se cree que Adolfo Alsina difícilmente pudiera desplazarse en motocicleta, los estudiosos y alpedistas de las biografías de antaño son unánimes al afirmar que no fue el único caso de la historia argentina en que tuvimos un vicepresidente de curriculum vitae dificil de auditar. "Adolfo venía de otro palo ideológico, un tanto más contrario a los principios consagrados y sostenidos por los gobiernos nacionales posteriores a 1853, y si bien no cortaba ni pinchaba, ya había sido lo suficientemente avivado como para abandonar el liberalismo y seducir a los sectores populares", refirió una de las fuentes consultadas, en clara alusión a su rol como diputado opositor al oficialismo que integraba en los papeles.

Como el partido que había abrazado en su juventud contaba con menos imagen positiva que Obama cayendo de sorpresa en una reunión del Tea Party, Alsina Jr. fue más audaz y fundó su propio partido. Si bien, en la actualidad, podríamos encontrar similitudes mucho menos ambiciosas, no faltarían candidatos capaces de dejarse los bigotes largos, ponerse una campera de cuero y salir a cantar "La Montonera" de Serrat, con tal de convencer a alguien de su espíritu revolucionario. Aunque al día de hoy nadie sabe bien si el hijo de Valentín Alsina fue poco, medio o bastante garca, lo cierto es que nos dejó el primer tendido telegráfico del país y las políticas de expansión de las fronteras sobre el indio, además de haber financiado -con plata de la Nación y venta de tierras- la mayoría de las infraestructuras provinciales. Habiendo luchado contra el Urquiza, y luego contra el liberalismo buscando alianzas con...Urquiza, que haya llevado al país a una nueva guerra civil y gastado fortuna en una zanja inútil para espantar la amenaza india, son detalles mínimos en comparación con su gran espíritu rosquero y su espíritu joven, más allá de alguna que otra macana que no merece ser juzgada a la luz del siglo XXI, y que hicieron del primer Adolfo uno de los tipos más populares de la política de entonces.

Respecto del contexto histórico mediante el cual se llevaron a cabo las elecciones de 1868, los grosos de la historia sostienen que si bien era normal que metieran la manito en la votación y sus cómputos, la inexistencia de una oposición que lograra convencer a alguien, la proliferación de candidatos compitiendo contra otros del mismo partido y el total desinterés de un gran sector de la población, habrían hecho de la jornada electoral una excusa para zafar de la familia un par de horas, más que una fiesta democrática. De todos modos, podría decirse que con fraude, proscripción y voto acotado, los ciudadanos de aquel entonces corrieron con una gran ventaja: no se tuvieron que fumar 180 días de spots publicitarios y anuncios pedorros de candidatos pedorros, a toda hora, invasiva y compulsivamente. Suponemos que la inexistencia de la televisión, la radio e internet, habrían contribuido a la tranquilidad mental de la población, para fortuna de los candidatos que no veían la necesidad de violar muchas normas electorales, aunque poco les hubiera importado hacerlo entonces, más tarde, mucho despúes, y tampoco les importa ahora.

El artículo 64 quáter de la Ley 19.945 -modificado por la Ley 26.571 de hace un par de años, no más- establece que está prohibido durante los quince días anteriores a la celebración de la elección general, "la realización de actos inaugurales de obras públicas, el lanzamiento o promoción de planes, proyectos o programas de alcance colectivo y, en general, la realización de todo acto de gobierno que pueda promover la captación del sufragio a favor de cualquiera de los candidatos a cargos públicos electivos nacionales." La loca linda de la Presi, que según ella, siempre fue una revoltosa, tomó la iniciativa de pasarse por el totó la legislación que su propio gobierno impulsó, y participó de cuanto acto se le cruzara, así se tratase de la inauguración de un puesto chipacero en Puente La Noria. 

Diez días antes de la elección general, Cristina fue a Florencio Varela a dar cátedra de economía internacional, hacer cuentas de todo lo que se inauguró en el Partido y convocar a seguir trabajando entre todos. Un par de días después, tiró unas palabritas por los sesenta años de la televisión, donde le pidió lealtad a la gente, además de recordar que podrían volver los cucos mercantilistas, y terminó convocando a los argentinos a que sean parte del proyecto de país, mientras hacía referencias -a su manera, no pidan mucho- a la historia del peronismo. Tanta referencia partidaria tenía un destinatario clave y, por si quedaba alguna duda, le pidió a la dirigencia sindical que esté a la altura de las circunstancias. Un par de horas antes, Hugo Moyano había celebrado el Día de la Lealtad Peronista, y le dedicó unas palabras a la Presi, a quien le pidió que cumpla con la doctrina peronista y empiece a construir casas de verdad y para la gente que trabaja. 


Paréntesis: 

El Día de la Lealtad Peronista, que conmemora la movilización del 17 de octubre de 1945 para exigir la libertad de Perón, hace 56 años que es una fecha complicada. O por proscripción, o por enfrentamientos internos, desde hace tiempo se ha convertido en el día testigo para saber cómo se encuentra el movimiento. Todos creemos tener el peronómetro, pero hasta en esto hay límites. Que entre el empresario polirubro Hugo Moyano y la empresaria polirubro Cristina Fernández, se pisen la cola del vestido en medio del carnaval carioca, hace que todos -propios y ajenos- nos caguemos de risa. Que Moyano se acuerde de cuestionar al gobierno después de ocho años, es un chiste casi tan gracioso como que Cristina diga que "antes era alpargatas si, libros no, y ahora tenemos zapatillas y libros" mientras no podemos comprar ni la revista Orsai. Pero fue una linda postal. Eso es lo que quedó de lo que alguna vez fue el partido más poderoso de la Argentina: un enjambre de agrupaciones sin ideología, que tratan de gorilas a los viejos peronistas, quienes tildan de malformación del peronismo a los novatos, quienes desprecian la conducción del sindicalismo, quienes están divididos entre sí. Todos pasaron el día de la Lealtad como pudieron/quisieron/intentaron, por su lado, separados, y puteándose. Los felicito, dado que han conseguido lo que los antiperonistas siempre quisieron y no pudieron: convertir al justicialismo en una fantochada, un esbozo caricaturezco de lo que alguna vez fue y una falta de respeto a lo que pudo haber sido. 

Continuamos...

El martes pasado, Cris estuvo en Gualeguaychú, donde además de dar consejos a los países del primer mundo -"cambien de médico, cambien de remedio"- mencionó a "Él", hizo proselitismo partidario barato y berreta al recordarle a la gente que el PJ fue quien les dio derechos laborales, y finalizó posando cual Reina de la Comparsa, con lo que nos quitó otro chiste más. 

En el cierre -oficial- de la campaña -oficial- Cristina moqueó, recordó nuevamente a "Él", y llamó a la conciliación de todos los argentinos que deberían entender de una buena vez que ella gobierna para todos, incluso los garcas inconformistas de siempre. También sostuvo que no le guarda rencores a nadie, pero que estaría bueno que ahora "sean inteligentes" y se pongan de su lado. Luego elogió al Amado Candidato, porque tiene la fuerza de la alegría, ya que anda en Harley y toca la guitarra -no es joda- para finalizar con una alusión a Cleto Cobos, al afirmar que Boudou será un vice que garantice institucionalidad: "esta vez es en serio". 

Ayer volvió a la transgresión. En un acto en la fabrica de pastas Lucchetti -posta, no estoy jodiendo- en Tortuguitas, manifestó que "antes la gente se anotaba para pedir planes sociales y hoy se postula en las fábricas para ocupar puestos" -no, esto tampoco es joda- para luego pedirle a todos que la ayuden. Mientras algunos analistas políticos intentaban descifrar a qué se refirió al afirmar "cuando después de conocerte ocho años te siguen apoyando tiene un mejor sabor, gusto y consecuencia", Cris se comprometió a aprovechar las oportunidades para convertir al país en líder agroalimentario, para la debacle ideológica de los monitos que se pasaron los últimos años cantando contra los agrogarcas por querer volver al modelo, valga la redundancia, agroalimentario.

Diez días violando permanentemente las normas vigentes sobre propaganda política previa a una elección. Así y todo, debo agradecérselo, sino la espera de la fiesta cívica sería un embole. No es que no quiera hablar de las otras campañas, pero convengamos que no hay forma de remar una publicación después de ver los spots de bajo presupuesto del Alberto, la nula onda de Duhalde, el mea culpa continuo de Lilita, y el mensaje de Ricardo Alfonsín destinado sólo a su partido.

Y encima la sorpresa de estas elecciones pueden ser los socialistas y el Frente de Izquierda...me la quiero cortar.


Bitácoras 2011:

Como bien saben, estamos entrando en las últimas dos semanas del período de votación de la edición 2011 de los Premios Bitácoras, evento español que galardona a los mejores blogs -bitácoras en la tierra de Zapatero- de habla hispana. Y como bien saben, un jurado compuesto por especialistas de distintas nacionalidades, eligen al ganador de una terna a la cual se accede mediante el voto del público. Esta semana, el blog vuelve al primer puesto de las votaciones y es gracias a ustedes, mis queridos chichipíos, los que coinciden conmigo y los que contreras que, a pesar de putearme, consideran que merezco competir y han tenido la deferencia de darme el voto.

Si aún no votaste, o querés contarle a un amigo, tío, primo, amante, vecino o dealer, el método es mucho más sencillo que en ediciones anteriores. Hacés click en la imagen de abajo -o en la que se encuentra en el extremo superior izquierdo de la barra lateral- y te dirige a la página de votación. Allí, votás por este sitio en la categoría "Mejor Blog Periodístico" -si llegás por estos links, lo normal sería que ya aparezca la dirección anotada en la categoría- y le das votar. Es entonces que la página te pedirá que te valides con una cuenta de Facebook o Twitter. Una vez que lo hiciste, la votación estará hecha y podrás notarlo porque el sitio aparecerá resaltado en verde en su categoría.

Si te parece muy complicado, no te asustes. No lleva más de dos minutos y es tan simple como el sistema de boleta única.

Y ya que hablamos de boleta única, sería un gran gusto que colocaras un voto a Los Sin-Logismos de Bugman en Mejor Blog Personal y a Crear Conciencia en Mejor Blog Social-Medioambiental, dos sitios de dos amigazos con quienes hacemos campaña conjunta, hasta que haya que repartir los cargos. Como siempre digo, no se si ganaremos, pero viendo el favoritismo del que han gozado los españoles a la hora del galardón en las últimas ediciones -por no decir todas- bastante divertido sería ocuparles los podios y que tengan que evaluarnos igual.


Votar en los Premios Bitacoras.com


Viernes. El plomero que contrató el consorcio para reparar la cañería de agua corriente, rompió la cloacal. En cuanto me tape la mierda, les cuento qué se siente, así van teniendo una idea.

martes, 18 de octubre de 2011

Al Margen

La visión industrial del modelo de familia en el que el hombre trabajaba fuera del hogar durante jornadas exhaustivas y casi no veía a sus hijos despiertos, mientras que la mujer era un ama de casa dedicada, con un lazo preferencial hacia sus hijos, producto del vínculo lógico generado por lo cotidiano, ha cambiado con el paso del tiempo. Luego de varias décadas de sistema de industrias alejadas del domicilio, la figura del padre que, con suerte, llegaba para la hora de la cena abarcó a todos los niveles sociales. La obtensión de derechos laborales como jornadas horarias fijas, feriados y vacaciones pagas, fueron todo un avance para el recupero de la familia, aunque llegaron tarde: ya se había creado un nuevo rasgo cultural. La nueva clase media, profesionales hijos de obreros, tuvo por natural la imagen del hombre agotado que no tenía tiempo -ni ganas- de inmiscuirse demasiado en el devenir del crecimiento de sus hijos, aunque hacía todo lo posible para estar al tanto de cómo iban en el colegio. 

Las cosas empezaron a cambiar hace ya mucho tiempo, también, desde que la mujer fue tomando cada vez más independencia civil, pudiendo celebrar sus propios contratos de trabajo sin pedir permiso a nadie. La corriente reivindicativa del rol social de la mujer fue una bandera de igualdad de oportunidades que modificó para siempre la convivencia familiar. La mujer dejó de ser un ama de casa sólo por obligación. Sin embargo, propio de una modalidad cultural que cuesta modificar, sus quehaceres domésticos no habían desaparecido. De este modo, además de trabajadora, la mujer debía ser esposa devota, madre ejemplar y ama de casa perfecta. 

El divorcio, más allá de quienes tuvieron la suerte de poder llevarlo a cabo en el breve período que duró en los años cincuenta, no modificaría demasiado esta situación: los padres ausentes, cumplirían su sueño de desaparecer del mundo y los padres que hacían lo que podían con el poco tiempo que pasaban con sus hijos, seguían igual. 

Sin embargo, de un tiempo a esta parte, del mismo modo que la mujer cambió sus hábitos y su rol en la sociedad, el hombre también cambió. La evolución natural de las personas sin trastornos patológicos evidentes, nos dice que todo hombre ama a su padre, pero pretende ser mejor aún con su propio hijo. Quienes tuvieron padres de ausencia física, pero de figura fuerte, es algo lógico que querrán estar más presentes en la crianza de sus propios hijos, y lo podemos notar si hacemos una comparación en los vínculos padre-hijo de hoy, y los de hace no más de tres décadas. Hace no más de veinte años, el hombre ni siquiera participaba del parto de su propio hijo. Hoy tampoco, pero al menos nos hacen creer que servimos para algo por el sólo hecho de recibir las puteadas de la adolorida parturienta. Y como este, hay cientos de ejemplos de como el padre ha ido incrementando su participación en la crianza del hijo: reuniones de padres, actos escolares, períodos de adaptación, cada vez es más común ver a un hombre de traje con una mancha de reflujo de leche en la solapa. La sociedad cambió: la mujer trabaja a la par del hombre para el mantenimiento de la casa y el hombre trabaja a la par de la mujer para la crianza de los hijos. 

[No se si a esta altura es necesario que aclare que estoy hablando en términos generales, dado que intuyo -de hecho, doy por sentado- que van a salir a refutar todos y cada uno de mis dichos desde posturas individuales de vivencias propias, ajenas, de conocidos o de lo que fuera. Repito: hablo de generalidades.]

Sin embargo, cuando las cosas no funcionan y la pareja -moderna o tradicional- se disuelve, no siempre los adultos reaccionan de la mejor manera posible, por llamarlo de un modo generoso. Padres que se borran, vuelven a la soltería como si nunca hubieran estado casados -ni tenido hijos- y se "olvidan" que sus hijos no son árboles que se desarrollan mediante fotosíntesis y que es su deber cumplir con la parte que le toca de la manutención de sus hijos. 

Pero siempre hay un pero, más cuando quienes deberían velar por los intereses de las minorías, generalizan y hablan de la mayoría, con beneficio de inventario y sin derecho a réplica. En estos días es noticia que el gobierno de la provincia de Mendoza publicará una vez al mes el listado de los deudores alimentarios en los diarios de mayor tirada, además de contar con un registro disponible online. En igual sintonía, la provincia de Córdoba también se suma a la movida, aunque sin llegar al escrache público. De este modo, ambas provincias siguen los pasos de la Ciudad de Buenos Aires, que desde hace doce años cuenta con un registro de deudores alimentarios morosos -el DAM- del cual es obligación obtener un libre deuda para poder ser contratado por el Gobierno de Ciudad. 

Recuerdo que en su momento, la medida del DAM aplicada pro el gobierno porteño, despertó la algarabía de la progresía porteña y una polémica casi acallada de algunos pocos: si la deuda alimentaria es por falta de dinero ¿Qué clase de lógica tiene que nieguen un empleo con el cual podría pagarla?

Si bien la postura mendocina podría ser sometida a debate -entre quienes creen que el escrache público es un poco abusivo y los que creen que la única forma de conseguir el pago de un sinvergüenza es hacerlo pasar vegüenza- la pregunta ilógica, irreverente y, posiblemente, garca sería la siguiente: ¿Qué pasaría si se escrachara del mismo modo a las personas que impiden el contacto de un padre con sus hijos, a quienes obstruyen el vínculo natural, lógico y necesario entre un menor y uno de sus progenitores?

Hice esta misma pregunta a diez personas distintas y las respuestas se dividieron en dos, entre quienes les parecía provocativamente correcto, y quienes afirmaron que me colgarían de las tarlipes acusándome de misógino, femicida y genéricamente violento. Sólo uno se acordó de que no es una cuestión misógina, dado que hay mujeres que no cumplen con la cuota alimentaria y hombres que impiden el contacto madre-hijos. Que son los menos, es un hecho, pero pasa.

Curiosamente, al abordar ambas temáticas -alimentos, contacto- se efectúa una simplificación errónea sobre la víctima del incumplimiento. Cuando un progenitor no cumple con su cuota alimentaria, el damnificado no es el otro progenitor, sino el hijo. Del mismo modo, cuando uno de los padres impide al otro el contacto con los hijos, la víctima no es el otro progenitor, sino que son los hijos. 

Mientras la sociedad avanza hacia una cuestión monetaria de cuantificación de la responsabilidad paterna/materna, estamos a años luz de asimilar que la obstrucción del vínculo, el impedimento de contacto, la inculcación maliciosa de que el otro progenitor es abandónico, mal tipo, desamorado, fan de Justin Bieber o adicto al programa de Fantino, son formas de abuso y maltrato infantil. Y hablo de la sociedad en su conjunto porque cualquiera que haya estado en esta situación, sabe bien que basta con comentar en público que tiene problemas para ver al menor, para que el eventual interlocutor pregunte si se está cumpliendo con la cuota alimentaria, como si fuera algo natural, asimilado y justo.

Así como la inmensa mayoría de las denunciantes de deudas alimentarias son mujeres, un abismal porcentaje de los denunciantes de obstrucción al vínculo son hombres. Y en este caso, no entra la protección progre de la discriminación de género que sí aplican con la mujer. ¿Cuáles son los instrumentos de los que dispone el hombre para poder ver a sus hijos, más allá de una justicia colapsada y lenta? A nivel laboral, profesional, social, cuatro o cinco años de nuestras vidas, no es una medida de tiempo difícil de dimensionar. Es el período que hay entre dos mundiales de fútbol, no más. Pero para un chico en etapa de crecimiento, en el que tres meses de vacaciones escolares es un tiempazo inagotable, cuatro o cinco años de litigio judicial es un tiempo que nunca podrá recuperar. ¿Quién le devuelve a un padre los momentos no vividos con sus hijos? Y, fundamentalmente: ¿Quién le devuelve a los chicos los momentos no compartidos con su padres? 

No me caben las distinciones y privilegios de género. El hombre que no le pasa plata a la mujer por la manutención del hijo, no es un machista, sino que es un hijo de puta irresponsable. Del mismo modo, yo no creo que la mujer sea una feminista recalcitrante por no dejar que el padre vea a sus hijos, sino que considero que es una alienada que castiga a sus hijos por su fracaso matrimonial. 

En mis años de vida, he visto actitudes más inhumanas que infantiles, más pelotudas que motivadas por la bronca. He visto a padres denunciados por abusos sexuales que no fueron, madres que piden autorización para sacar al menor del país y nunca volvieron, padres con yate y mucama que no pagan alimentos, hombres que rehicieron su vida del todo sin contar a sus hijos, mujeres que le enseñan a sus hijos que fueron abandonados por su padre -al que ven de pedo cuando la madre no pudo evitarlo- y les inculcan su apellido de solteras, señores que niegan a sus hijos para poder voltearse señoritas, señores que se borran de la vida de sus hijos, señoras que le impiden a su ex cuidar de sus hijos y se los dejan a una amiga para salir de joda, y un infinito etcétera del que no se habla, por pudor, por temor o por una estúpida corrección política que nos dice que los únicos privilegiados son los niños, aunque no les demos ni cinco de pelota a sus necesidades básicas de comer, vestirse, habitar una vivienda y tener un lazo fluido y sano con sus progenitores vivos.

Pero nuestros delirantes legisladores, y sus lobbistas de la revolución aburrida, han llevado al paroxismo las diferencias de género que ellos mismos dicen combatir. Con todos los avances que ha tenido la sociedad gracias a la evolución cronológica del ser humano, y no a las virtudes del progresismo, que los progres vengan a plantear el discurso de protección al sexo femenino como bandera en pleno siglo XXI, es un retroceso al período de la revolución industrial. Se quedaron sin excusas: la mujer vota, trabaja, ocupa cargos. Pretender explicar que a la mujer todo le cuesta el doble porque es mujer, es algo que puedo entender de una mente retrógrada y misógina, pero jamás podré aceptarlo de boca de una mujer. Por dar un ejemplo: que todos los lacayos de Cristina le deseen fuerza, como si de un mantra se tratara, habla más del machismo imperante entre ellos que de nuestro lado. Nosotros no le tenemos compasión porque es una pobre viudita que perdió al macho alfa de la tribu. Nosotros le exigimos que cumpla con lo que tiene que cumplir sin rompernos las pelotas, porque no somos machistas, porque crecimos en un mundo en el que nuestras madres, esposas y hermanas trabajaron, trabajan y trabajarán a la par nuestra y sin quejarse, siquiera, del dolor de ovarios en el período menstrual. 



Martes. Si me vas a putear, ahorrate el desgaste del teclado, que ni me importa. Si vas a debatir con fundamentos, me prendo. Si te sentiste identificado con alguna parte del texto y también sentís que vos sos un daño colateral y que los únicos damnificados son los chicos, te abrazo. Yo soy uno de los tuyos. 

viernes, 14 de octubre de 2011

La Riva Bianca, La Riva Nera*

A principios de febrero de 2006, por cuestiones de la vida que preferiría no recordar, me encontraba en Entre Ríos rumbo a Colón, con la intención de pasar un fin de semana rascándome panza arriba. El mediodía me agarró en Gualeguaychú, donde me detuve a comer en una parrilla, como Dios manda. Por motivos que aun desconozco, al retomar la ruta e intentar salir de Gueleguaychú, equivoqué el camino, tomé la ruta 136 y aparecí camino al puente que comunica con Fray Bentos, Uruguay, donde encontré a los activistas antipapeleras, aproveché y me quedé a charlar con ellos. Muchas veces el trabajo viene sin que uno lo llame: horas más tarde estaban cortando la ruta para no retirarse por mucho, mucho tiempo y yo me convertí en testigo privilegiado del suceso. 

"De acá no nos vamos hasta que frenen a la papelera", decían repetidamente, entre mate y mate, cualquier habitante local que uno se cruzara.  Mientras se convertían en piqueteros muy distintos a los que estábamos acostumbrados a ver, me contaban que el temita venía desde 2.003 y que el Gobierno Nacional sólo hizo una protesta diplomática. Ahí, entre la gente, pude vislumbrar a uno de sus líderes, un tal Alfredo De Angelis.

Volví a Gualeguaychú y me quedé una noche. La ciudad estaba enrarecida, y no precisamente por la temporada de carnavales. El clima de tensión, bronca y patriotismo era más propio de un conflicto territorial que de una pugna de intereses comerciales. En ese entonces, la contaminación del agua no era el principal ítem a discutir, sino el impacto visual de unas chimeneas al otro lado del río Uruguay. 

Unos meses antes, el entonces presidente Kirchner se había reunido con los asambleístas, a quien les manifestó que el temita de la pastera era "causa nacional". Con un mes de puentes cortados, Kirchner se entrevista con Tabaré Vázquez en Chile, y le promete levantar los cortes por 90 días, a cambio de que, durante ese plazo, se suspenda la construcción de Botnia y se la someta a controles ambientales. Dos días después, Tabaré dice que sigan, dado que los cortes no habían cesado. Uruguay se quejó del bloqueo comercial, Argentina llevó el caso a La Haya, Evangelina Carrozo apareció en tarlipes en la cumbre de presidentes de Viena, Berlusconi le agradeció a Néstor por la gentileza, pero afirmó que no le gustan las veteranas. La Haya emitió su sentencia en un fallo dividido -14 a 1-, y confirmó que Uruguay no había violado ningún tratado y, de paso, hizo quedar re bien a nuestro cuerpo diplomático, al considerar que Argentina no presentó una sola prueba convincente. Este, sin embargo, era el primer paso judicial. A todo esto, Uruguay ya había movilizado a un batallón del Ejército a las inmediaciones del cruce fronterizo.


Por ese entonces, De Angeli se hacía conocido a fuerza de quilombos, marchas y cámaras de televisión. Un buen día se le ocurrió bloquear junto a su gente, el acceso al puerto de embarque de Buquebus. Cobraron y los encanaron. Entonces, don Alfredo dijo "no queremos que vayan a hacer turismo a Uruguay, menos sabiendo lo que pasa con nuestro país." Al día siguiente brindó otra declaración que, en la escala de frases conciliadoras, no clasificaba ni para promocionar: "Vamos a cruzar 150 mil personas con un martillo cada una y vamos a entrar por la fuerza a Botnia a destruirla". A este curioso método, el dirigente de la Federación Agraria de Entre Ríos lo calificó de pacífico.

Mientras tanto, el Ejército uruguayo secuestra armás de fuego de una embarcación con asambleístas a bordo, que se sumaron a las numerosas lanchas que navegaban por la costa uruguaya sin identificación alguna. Otro grupo de asambleístas prende fuego maquinarias industriales en el puerto de Montevideo. Uruguay pone en alerta a su Armada. De este lado del río, se evaluaba públicamente cuáles eran las mejores formas de escrachar a Tabaré en su propio país.


De golpe, de la nada, y sin que nadie se diera cuenta, aparece en el medio el Rey Juan Carlos I de España -el que se quiera acordar, que se acuerde- quien dijo que facilitaría la mediación. No pasó naranja. Tabaré autorizó a la planta para que empezara a funcionar. Ganó Cristina las elecciones y, para que nos fuéramos acostumbrando a su potente oratoria vacía de contenido, afirmó que el gobierno uruguayo no tenía gestos. El problema no era un conflicto de intereses, sino que Uruguay no le ponía onda. Para demostrar lo que es un gesto de buena voluntad, el 10 de diciembre de 2007, en pleno discurso de asunción, la flamante Presi le agradece a Tabaré la presencia, para luego recordarle, ante todos los medios de comunicación del mundo, que la culpa del conflicto era de él. Todo un acto de diplomacia y oportunidad.

Protestas después, los asambleístas deciden tomar el consulado uruguayo. No pasó a mayores porque Taiana prometió invitarlos a tomar café. Pronto, la opinión pública se olvidó rápidamente del conflicto, dado que había estallado uno más nuevito: la 125. Mientras tanto, D´Elía le ponía onda al asunto afirmando que los capitales fineses son de lo mejorcito y que el corte de la ruta 136 ya no contaba con consenso de la población. 

En el verano de 2009, para festejar tres años del acto que llevó a cabo en el corte de ruta, Néstor dice que él nunca apoyó -valga la redundancia- los cortes de ruta. El Gobierno de Entre Ríos amagó a que se ponía en contra de los cortes, mientras su legislatura declaraba paraje histórico el lugar donde se llevaban a cabo los cortes. Asume Mujica, promete recibir a los asambleístas en fecha y lugar a convenir. Calculan que para el 2014 les mandará un mail. 

Finalmente, el 20 de abril de 2010, la Corte Internacional de La Haya dice que Argentina tiene razón y que, como contrapartida, Uruguay...tiene razón. No pasa nada. Como último regalito antes de partir, Néstor decide irse en la suya y afirma, nuevamente, que el conflicto papelero es una causa nacional, con lo que contradijo lo que había afirmado un año antes, cuando afirmó lo contrario a lo que había manifestado tres años atrás. 

El martes pasado nos desayunamos con que Tabaré Vázquez dijo que, en su momento, evaluó la posibilidad de ir a la guerra contra Argentina. Todos salieron a repudiar las manifestaciones de Tabaré, como si hubiera dicho que realmente quiso hacerlo. Sus afirmaciones fueron anecdóticas, en tono distendido y, para mí, no resultaron graves desde una posición acusadora contra el espíritu beligerante de un tipo que le tocó padecer a Kirchner de vecino, sino que fueron graves desde el punto de vista de lo rápido que nos olvidamos de un conflicto que tuvo lugar hace un puñado de meses. 

Después de todo, seamos sinceros: Si Tabaré Vázquez agradeció no llegar a la acción de guerra por contar con tan sólo cinco aviones, es que no tenía ni la más pálida idea de las condiciones en que se encuentran nuestras Fuerzas Armadas. Una guerra entre Uruguayos y Argentinos hubiera durado una hora de fuego y, el resto, hubiera sido una masacre de porongazos contra choripanazos. 

Hay que reconocer que, desde que la Banda Oriental cayó en manos de los Portugueses en 1816, nunca nos anoticiamos que Uruguay dejó de ser provincia de la Confederación. Ante conflictos de idéntica índole con Brasil, Paraguay o Chile, dudo mucho que parte de la población se atreva a llevar a cabo planes tan ridículos como invadir con martillos, circular con armas de fuego en territorio foráneo o atentar contra maquinarias de puertos ajenos. Pero con Uruguay fue distinto. 

En el caso Botnia, no pesó que nosotros tuvieramos cientas de papeleras realmente contaminantes, como tampoco pesó las denuncias por el excesivo retorno exigido por las autoridades entrerrianas, donde originariamente iba a instalarse la papelera. ¿Cómo no iban a pensar primero en nosotros, si con un diezmo para los amigos, les garantizábamos impunidad ambiental? Los habitantes de Gualeguaychú no tuvieron la culpa, es cierto. Pero desde que el ser humano aceptó como norma la división del planeta en territorios soberanos, autoadministrados y considerados entes jurídicos, todos formamos parte del mismo conjunto. Y si los muchachos de Gualeguachú se la morfaron sin necesidad, lo cierto es que, para los ojos del mundo, la Argentina del Riachuelo, de Dock Sud, de las petroquímicas en zonas urbanas, de las minerías a cielo abierto y de las cientas de papeleras, le reclamaba a Uruguay por una empresa pedorra. 

El año pasado pensé que nos llevó 194 años enterarnos que teníamos una provincia menos. Esta semana me di cuenta que todavía no caímos.  


Viernes. Este post se iba a llamar Porongos y Chorizos, pero no me pareció muy agraciado. También pensé en Guerra de Porongos, pero restaba seriedad. Y me acordé de Iva Zanicchi. Si, estoy para atrás.

*La orilla blanca, la orilla negra

miércoles, 12 de octubre de 2011

Que no se corte

La noticia no fue que la Presi tuviera que suspender su tremenda agenda oficial consistente en la inauguración de los talleres de una imprenta en San Justo. La noticia no fue, tampoco, que Cristina tuviera agenda oficial de inauguraciones en plena veda electoral. La noticia política del día, fue que la primera mandataria tuvo un nuevo cuadro de hipotensión. Suben los precios de los alimentos, de los combustibles, de los impuestos y de todo lo que sea un consumible cotidiano. Lo único que no sube es la presión arterial de la Presi. Y ese hecho mundano, común, normal, fue una de las noticias del día, para fortuna de lo que quedó del mejor cuadro político de los últimos doscientos años. 

La ministro de Seguridad Nilda Garré, en un intento por justificar el sueldo, entendió que el problema de la inseguridad tenía un arista que hasta ahora nadie había mencionado. Ella los llama "derechos humanos" y considera que las fuerzas policiales están para su custodia, y no para el resguardo del orden público, tal como hizo saber en su disertación de ayer en el Auditorio de su ministerio. La afirmación de Garré se habría llevado los laureles de la jornada, si no hubiera sido por el Jefe de Gabinete. Don Aníbal Fernández salió al cruce de las versiones cruzadas de Carrió y Alfonsín, que acusaron a Binner de tener un pacto con el oficialismo para reformar la Constitución Nacional y, de este modo, modificar el sistema presidencialista por uno parlamentario, que garantiza la reelección indefinida. 

Las declaraciones de Binner en alusión a la inexistencia de perpetuidad en el poder del sistema propuesto, no duraron mucho frente a los catorce años de Felipe González como capo ibérico, y la mención de frases como "no es el momento para hablar de estos temas" o "el socialismo siempre quiso ese sistema" no fueron del todo convincentes. Así fue que, al verborrágico, irritable e irritante Aníbal, no le quedó otra que poner paños fríos para que nos saquemos la idea de la cabeza, al menos, hasta el 23 de octubre a las 18,05 horas. Para que nos quedemos tranquilos, el bigote mayor de la Vía Láctea afirmó que todo es un sinsentido, porque nadie respetó tanto a las instituciones como Cristina Kirchner. Y para que vayamos acostumbrándonos a llamarla Primera Ministro, Fernández manifestó que la Presi jamás tocó un centavo a nadie, y que todo lo que hizo fue dar, nunca quitar.  

Mientras tanto, los spots propagandísticos siguen en su descarrío de generar diversos accidentes cerebrovasculares entre los eventuales televidentes o radioescuchas que tienen la desgracia de no llegar a cambiar de emisora en un corte publicitario. Entre la onda caribeña del Alberto, el pacifismo de Duhalde, las comparaciones de Alfonsín, la ola naranja de Scioli y los primeros planos innecesarios a Pato Bullrich y Grace Camaño, no nos dejan descansar el estómago. Por si fuera poco, en medio aparecen las épicas batallas libradas por el gobierno del campo nacional y popular para lograr que una fábrica de termos se convierta en Marca País, para envidia de los mamertos del Silicon Valley. Sin embargo, el aviso en el que la Presi hace hincapié sobre los porcentajes del PBI destinados a la educación y al pago de la deuda externa en 2003, como contraposición de los puntos destinados en la actualidad, es una exageración tan innecesaria como todas las demás. Del análisis efectuado sobre los puntos porcentuales, se desprende que en 2003, Argentina destinaba el 2,4% de su PBI al pago de la deuda externa y el 4,08% al financiamiento del sistema educativo. ¿Menor al actual? Sí, pero exagerado.

Este ítem es irrelevante, pero es el más reciente. Hubo otros peores, que dicen que este gobierno tuvo la mayor construcción de infraestructura -mentira cochina-, el crecimiento sostenido más prolongado de la historia -verdad demasiado a medias-, la política de inclusión social más importante de los últimos dos siglos -burrada astronómica- y muchas acotaciones más que están utilizando por estos días los medios opositores para demostrar que el Gobierno nos mientes, como si no lo supiéramos a esta altura. 

La campaña oficialista se despega de las opositoras en la inversión económica, el resto del mensaje no es distinto, porque es igual de nulo, vacío y sin propuestas. ¿A quiénes están dirigidos? ¿A los monitos que repiten sus gansadas? ¿A los adinerados que mandan sus pibes a escuelas privadas? ¿A los pobres que no entienden un carajo? Misterios sin resolver, incógnitas que se suceden en el país donde cierran cien frigoríficos por año y, el mismo día en que se da a conocer el informe, el Secretario de Comercio -al tope de la cadena alimenticia de responsabilidades en la materia- inaugura una Unidad Básica en Núñez, con la presencia de los dueños de los frigoríficos afines, que la levantan con retroexcavadora mientras la competencia se funde.

Saber si mienten con sus datos o no, no va a modificar ni un ápice el resultado de las próximas elecciones. Que Cristina se comporte como una brasilera optimista y afirme que todo lo que hace es o máis grande do mundo, no mueve el amperímetro, del mismo modo que tampoco afecta que la desmientan. La gente ya está en otra, los que la votaron, ya lo hicieron el 14 de agosto. El problema es de los opositores, no del oficialismo, y es por ello que no hay clima electoral. ¿Qué movilización social  puede generarse si todas las fuerzas menos una se disputan la primera minoría? La única que queda es sumarse al carnaval o acodarnos en la ventana, viendo como pasan las últimas carrozas, sabiendo que la fiesta se acaba y ni Reina de la Comparsa tendremos.

Por suerte para nosotros, los agoreros de siempre, agrupados en la perversa Liga Maléfica de las Corpos Mediáticas, han sufrido un nuevo revés. Luego de que se comprobara que Ratazzi nunca quiso suspender a cuatrocientos operarios de Fiat, sino que se trató de un experimento de recursos humanos, trascendió que Alpargatas mandó de vacaciones por tiempo indeterminado a 1.800 operarios, pero que esa indeterminación era tan sólo de ocho horas. Nuevamente en el desempeño de sus tareas, los trabajadores desempleados subsidiados saludan a sus compañeros de Renault, que luego de cortar clavos con el culo todo el fin de semana, se enteraron que sólo fue un adelanto del Día de los Inocentes. Todos ellos emitieron un cálido apoyo a la Presidenta de la Nación bajo un sólo lema: que no se corte.


Parte de Campaña:

En el día de hoy se dará a conocer la cuarta clasificación parcial de los Premios Bitácoras 2011. Para quién recién se desayuna con esto, le cuento que se trata de un evento que se desarrolla en España, en el que un jurado internacional elige al mejor blog de cada categoría, en base a una preselección efectuada por el voto del público. Los tres más votados de cada categoría, entran en la final. Al igual que en 2009, este sitio compite en la categoría Mejor Blog Periodístico. Y al igual que aquel año, llevamos adelante una campaña conjunta con Mr. Bugman, quien compite en la categoría Mejor Blog Personal. A quienes ya nos votaron, y a quienes aún no lo hicieron, quiero pedirle un favor personal: OliverX, amigo de la casa -y gran tipo, por cierto- compite con su sitio Crear Conciencia en la categoría "Mejor Blog Social-Medioambiental, pero este año se ha visto sobrepasado por la fusión de las dos categorías y maniobras un tanto extrañas en el cómputo de votos, lo que arroja que blogs con diez seguidores y sin actualizaciones en treinta días, terminen en puestos superiores. Como no nos gustan las injusticias ni las elecciones raras -de esto último tengo mis serias dudas-, necesita de nuestro voto para poder arrimarse al podio. 

Sabemos que jugamos de visitantes y que nunca ganó un blog argentino. Pero, tal como dijera en su momento, el hecho de obligarlos a leernos -y los misiles que ustedes tiran en los comentarios, también- para que deban elegir un premiado, bien vale la pena. 

¿Cómo se vota? Hacés click en la imagen de abajo y escribís las direcciones de los blogs que quieras votar, en las categorías que correspondan. Para registrar tu voto, basta que te loguees con tu cuenta de Facebook, Twitter o, en caso de ser un renegado de las redes sociales, habilites una cuenta en el sitio con una dirección de mail cualquiera. 


Votar en los Premios Bitacoras.com


Miércoles. Curiosidades del modelo: si la presión arterial se midiera bajo los parámetros Moreno, ya estaríamos en plena organización de un nuevo velorio. 

martes, 11 de octubre de 2011

Suposiciones

Supongamos que una mujer se despierta, se despereza en la cama, se cepilla los dientes y se lava la cara. Imaginemos que desayuna un tazón de café negro, espeso, con tres de azúcar y cortado con un chorrito de leche fría. Por ponerle un nombre, la llamaremos Victoria, y por darle una ocupación, diremos que es periodista. Vicky -hay que familiarizarse con el personaje- necesita escribir una nota para publicar en el diario para el que trabaja. Supongamos que recibe una fija de un militante de una agrupación de Derechos Humanos, quien le refiere que encontraron a un Coronel de 85 años al que todavía no metieron en cana. Según el informante, el Coronel es responsable directo, indirecto, por acción u omisión, de la desaparición de dos empleados que trabajaban bajo su órbita. Vicky presta atención a un dato, el cual no le parece menor: el Coronel es padre de un candidato a diputado por el PRO.

Hagamos de cuenta que a Vicky se le acabó el crédito del celular, que se le cayó el servicio de internet y que el teléfono de línea se encuentra interrumpido por problemas técnicos. Pongamos que tampoco cree en los condicionales y que la información le pareció certera. Si todos sus conocidos dicen que Macri es la dictadura, algo habrá hecho. Además, Vicky recuerda que sus compañeros de redacción nunca creyeron en el cambio prometido por Esteban Bullrich, al asumir en reemplazo de Abel Posse, y de entrada le encontraron a un asesor que había sido legislador por el partido de Bussi. Vicky no cree en casualidades, si ese asesor es el mismo al que ahora vinculan con su padre, es lógico que milite en el partido de quienes prefieren las genocidas pistolas eléctricas Tasser, frente al humanitario plomo de las balas policiales. ¿Para qué usar un "sería", si la deducción dice que "es"?

Imaginemos que Vicky escribe la nota y se olvida del objeto principal de la misma -comunicar la noticia, la denuncia contra un Coronel de jóvenes 85 pirulos- y centra sus palabras en el ataque de lo no corroborado. Hagamos de cuenta que Vicky la caga.

Supongamos que soy periodista, me despierto, desayuno con un tazón de café negro, espeso, con dos de azúcar y me quemo como todos los días. Hagamos de cuenta que debo escribir una nota para un medio y me pasan una fija: en la provincia de Buenos Aires quieren reemplazar a Cassal y poner a Martín Arias Duval. Imaginemos que ese Arias Duval fue viceministro de Seguridad en la inolvidable e ineficiente gestión de León Arslanián. A ojo de buen cubero, podría afirmar que el gobernador Scioli daría "Me Gusta" a la página de Facebook "Que vuelvan los milicos", dado que con googlear el nombre del candidato a ministro, nos aparecen tres Coroneles Arias Duval, todos con procesamientos por delitos de lesa humanidad y que es más que obvio que Martincito es hijo y sobrino, respectivamente -acomode a gusto- de cada uno de esos ex uniformados.

Hagamos de cuenta que un ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, afirma que "si los militares estuvieran en el poder, varios estaríamos en el baúl de un Falcon verde", como argumento para darle más fuerza al modo en que calificó a los familiares de los militares presos, a quienes calificó de extremistas por reclamar mayor celeridad en los procesos judiciales. Supongamos que dicho Juez de la máxima autoridad de la justicia nacional, no hizo nada cuando varios salían a pasear en los baúles de los vehículos Ford a mediados de los años setentas. Hagamos de cuenta que ese buen hombre, al que llamaremos Euge sólo por amistosa cordialidad, juró sobre los estatutos del Proceso cumplir fielmente lo que a Massera, Agosti y Videla se les cantara el orto mandar. Imaginemos que este mismo Juez, quien hace unos meses señaló a las fuerzas policiales como instituciones corruptas que trabajan en connivencia con bandas organizadas y que, un poquito más tarde, dice que no sabía que en la mitad de sus propiedades funcionaban puteríos clandestinos. Pensemos qué habría resuelto si le hubiera tocado juzgar a un policía por cobrarle a un cafiolo.

Supongamos, nuevamente, que soy periodista, me despierto, desayuno con un tazón de café negro, espeso, con dos de azucar y vuelvo a quemarme, como todos los días. Hagamos de cuenta que debo escribir una nota para un medio y acato la premisa de transmisión genética del mal. Imaginemos que se me ocurre googlear el nombre de una chica, a la que podríamos llamar -cariñosamente- Vicky. Pongamos que de Vicky sólo se que trabaja de periodista para un diario más que afín al oficialismo. Supongamos que encuentro una biografía de una persona que se llama igual que ella, que desempeña su misma profesión y que es hija y sobrina de guerrilleros...perdón, militantes del Ejército Revolucionario del Pueblo. Y, imaginemos, que resulta ser que muchos de estos parientes cayeron en el campo de una batalla que ellos mismos iniciaron al intentar tomar un arsenal del Ejército en el conurbano bonaerense, atentando contra un gobierno constitucional.

Supongamos que tenemos un coeficiente intelectual superior a la idiocia y creemos que derrocar a un gobierno constitucional es gravísimo, pero que atentar contra el mismo con el objeto de derrocarlo, no es muy distinto que digamos. Hagamos de cuenta que tenemos la creencia de la transmisión generacional de la culpa y creemos que Vicky no debería opinar libremente, porque de seguro es portadora de genes desestabilizadores, golpistas, subversivos y comunistas.

Por suerte para Vicky, nosotros -al menos varios- no creemos en la boludez hereditaria y jamás culparíamos a los hijos por las cagadas de los padres. Aunque en este caso, aplicando una fórmula del derecho penal, podríamos decir que Vicky la cagó con error en el objeto: se equivocó de hijo, pero quedó demostrado que no le importaría destrozar a cualquiera que sea familiar de un cadete del colegio militar egresado en diciembre de 1983.

Martes. Supongamos que hoy puede ser un gran día.

viernes, 7 de octubre de 2011

Todos contra Todos

Mientras el gobierno acopia papel picado, cornetas y sachecitos de gel íntimo lubricante para el próximo 23 de octubre, la oposición se encuentra dividida entre los que se matan entre ellos, los que se matan a si mismos y los que se comportan como los pretendientes no correspondidos de Cristina, criticándola bajito para que no se enoje, con la esperanza de que algún día les de bola. 

En el entorno del compañero Duhalde buscan la forma de reencaminar su campaña destinada a convencer a ese 40% del electorado que le falta para alcanzar a Cristina. Con un discurso conciliador, con referencias a la unidad nacional y la pacificación de la sociedad, consideran que podrán conseguir los votos que le fueron esquivos en agosto. Si bien afirman que el candidato de Unión Popular se excedió al calificar al electorado kirchnerista de sectario, obsecuente y clientelista, también consideran que fue todo un avance frente a la idea del eslogan "El que vota a Cristina se la come" y "Puto el que ve 678".

Mientras el cabezón intentaba armar un discurso sin mencionar a Lula, se encontró con una foto de su candidato a Vicepresidente junto a Cristina, en un acto en Chubut. Quizás con ánimo de despistar y sumar el gigantesco caudal electoral de Rodríguez Saá, afirmó que el gobierno tiener al Alberto agarrado de los gobelinos con un juicio por 900 millones de dólares y que es por ello que el puntano es funcional al gobierno. El delegado de Xilium en el planeta Tierra no gastó demasiadas palabras, y con un escueto "vos pusiste a Kirchner en el poder", dio por finalizada la disputa sobre quién está más quemado para las elecciones desde el aparato peronista disidente.

El Alberto aprovechó que todos hablaban de él en su ausencia y se dio una vueltita por el conurbano bonaerense para charlar con otros grandes baluartes de la fidelidad. Y así, cuando Ricardo Alfonsín terminó de vender los numeritos para rifar un canasto de embutidos de Chascomús con el que pudiera pagar el alquiler de sus oficinas, lo llamó a De Narváez y lo atendió un contestador automático con los Wachiturros al ritmo de "Rodriguez Saá una casa te dá".

En todo este menjunje verbal, no podía faltar Lilita, a quien ya extrañabamos un poco. Para compensar tanta ausencia, dijo que el peronismo disidente se hará oficialista después de diciembre, que Cristina buscará una reforma constitucional para modificar el sistema presidencialista por uno parlamentario que le permita permanecer veinte años más en el poder, y que para ello cuenta con acuerdo implícito con Hermes Binner, lo que calificó como "Pacto de Olivos II"

La diputada Alicia Cicilliani salió al cruce de las declaraciones de Lilita, a las que tildó de "falsa denuncia". El candidataso del socialismo porteño, Roy Cortina, se sumó a las voces críticas a las afirmaciones de Carrió y dijo que le parece "raro que justo ahora ataque al candidato mejor posicionado".  Finalmente, para calmar a todo el mundo, Binner dijo que Carrió está mal informada, pero no por acusarlo de apoyar la reforma constitucional, sino porque el sistema parlamentario le parece maravilloso y sin posibilidad de reelección indefinida. "Carrió está equivocada, no existen sistemas parlamentarios con reelecciones indefinidas", sostuvo Binner con una soltura que haría sonrojar a la Margaret Tatcher de los tres mandatos al hilo en el Reino Unido y al Felipe González de los catorce años en continuado al frente de España.

Ante tanto avance de la oposición, desde el oficialismo sólo se dedican a trabajar, si por trabajar entendemos inauguración constante y encanamiento de sindicalistas contreras. Sin ir más lejos, la Presi presentó el Plan Industrial 2020 en la fábrica Corven, señalando las bondades del modelo económico que se reflejan en la producción de motocicletas de bajo presupuesto y nacionales. Después la cagó, al desear que para el año que viene, al menos el 40% de los componentes de las motos sean argentinos, pero que está segura que con el crédito que pagamos todos, lo van a conseguir. Mientras Cristina tiraba datos al boleo sobre el crecimiento industrial argentino y aburría con un raconto de la historia fabril en el período 1918/2008 -juro que no es joda-, Alpargatas suspendía a mil ochocientos trabajadores por tiempo indeterminado. La culpa, obviamente, fue de los imperialistas brasileños y, tras unos llamaditos del Ministerio de Trabajo, pudieron retomar la producción que podrán vender sólo en caso de una invasión extraterrestre.

La Presi quiso llevar tranquilidad a los inversionistas locales, al comentarles que la recaudación impositiva interanual alcanzó un porcentaje similar a la inflación que no existe, al mismo tiempo que los empresarios se notificaban que sus negocios ya valían la mitad de lo que cotizaban a principios de año. El discurso fue de lo más descomunal que le he escuchado, y eso ya dice mucho. Cincuenta minutos en los que dijo que la crisis es de los demás, y tres minutos después criticó a los especuladores monetaristas internacionales porque el bolonqui nos afecta. Cincuenta minutos en los que reconoció que había inflación y dio a entender que no se iba a calentar en resolverla, porque para ella es producto del crecimiento. Cincuenta minutos en los que habló de cualquier cosa y al referirse al Plan Estratégico Industrial 2020, sólo mencionó una lista de deseos y ni una propuesta concreta. Cincuenta minutos en los que criticó, con coraje, a las economías del primer mundo por la crisis financiera internacional.

Y tanto coraje le puso, que se le gastó. Ayer, cuando tuvo en frente al Secretario de Estado de Alemania -que tiene con los pantalones bajos y rezando hacia La Meca a los griegos- no mencionó la palabra crisis ni una sola vez. En cambio, agradeció al Estado Germano por ser un ejemplo a imitar por Argentina. Ellos tienen el récord de crecimiento europeo de los últimos cinco años, y nosotros tenemos el récord de villas nuevas en el mismo período. Algo es algo.



Anuncio Parroquial:

El Pastor Daniel Scioli, jerarca de la Iglesia del Señor de la Licitación Directa, nos envía este hermoso video preparado por la juventud pastoral, el cual nos invita a ver todos juntos, tomados de las manos, preferentemente.




Luego de disfrutarlo, podríamos arrancar la charla debate al respecto, para poder ser mejores personas. ¿Los semáforos congestionan el tránsito y por eso no colocan ni uno? ¿La salud pública mejora con una lluvia de naranjazos publicitarios y por eso gastó 800 millones de pesos en tres años y medio en propaganda, mientras los hospitales se caen a pedazos? Si vemos al Gobernador por la calle ¿Podemos reventarle una naranja en la cabeza? En caso de cruzarnos con Mariotto ¿Da igual una mandarina dancing? Como verán, los caminos del señor son insondables.



Viernes. Podéis iros en paz. Demos gracias al Señor.